Las pruebas de un descuento fraudulento

En los recibos de cobro de los jubilados fiambalenses, Pedro Alejandro Reynoso y Santos Epifanía Caro, figura el descuento mensual que se realiza vía ANSES en favor de la mutual "Servicios Especiales Candela".
Se trata de cuotas que comenzaron a cobrarse desde fines de 2008 y continúan hasta la fecha con un agravante: los muebles adquiridos por los pasivos nunca llegaron a la localidad de Palo Blanco. Pero los descuentos continuaron pese a una presentación judicial que obraría en la Fiscalía de Tinogasta.

La única respuesta que recibieron hasta ahora los desmoralizados jubilados es la indiferencia oficial.

Hasta ayer, nada se sabía de la estafa a una veintena de jubilados que, con el afán de terminar sus días con algunas comodidades mínimas, compraron de buena fe muebles que les hacían falta en sus hogares.

Y peor aún es que se desconozca el domicilio legal de una mutual que, por lo visto, recorrió el interior provincial vendiendo muebles que aún no llegan a destino.

Tampoco se sabe la cantidad de cuotas que les descontarán a los perjudicados. Es que, aunque varios aseguran haber realizado un plan de 6 u 8 cuotas, ya pasaron de las 12 y los descuentos siguen.

La amargura de Santos Epifanía, que se animó a dar su testimonio a este diario, sigue sin aplacarse.

Ahora debe esperar que la burocracia judicial retome la causa. Y que pase la feria también, seguramente.

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