Una prueba de fuego para la CGT

En el encuentro que se realizará en el Ministerio de Trabajo se tratará de establecer un nuevo salario mínimo. Hugo Moyano encabezará la delegación de la central de Azopardo, pero asistirán también representantes de los "Gordos".
Se verán las caras el martes a la tarde. Los sectores de la CGT que hasta hace poco se cruzaban acusaciones volverán a encontrarse en el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil. El escenario será el Ministerio de Trabajo. El Gobierno tiene expectativas en ese encuentro, en el que se tratará de establecer un nuevo haber mínimo que funcione como parámetro para los gremios que no tienen paritarias. De los 16 representantes del sector obrero, 12 corresponderán a la CGT. Hugo Moyano encabezará la delegación de la central de Azopardo. Deberá compartir asientos con Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza), José Pedraza (Unión Ferroviaria), Gerardo Martínez (Uocra) y Andrés Rodríguez (UPCN), que también integran la comitiva. El Gobierno espera que en el foro se logre acordar un nuevo salario mínimo. Para aprobar el piso salarial, el importe deberá reunir los votos de las dos terceras partes de los 32 participantes. Lo que suceda el martes será una prueba de la profundidad de los acuerdos alcanzados en el seno de la CGT.

Entre los 13 hombres de la CGT también estarán dirigentes cercanos a Moyano, como Omar Viviani (taxistas) y Roberto Fernández (UTA), y representantes de gremios grandes que en los últimos tiempos lograron una buena relación con el camionero, como Juan Belén (UOM) y Mario Manrique (Smata). A los representantes de la CGT se le sumarán 3 dirigentes de la CTA: Hugo Yasky (secretario general), Pedro Wajsejko (secretario adjunto) y Pablo Micheli (secretario adjunto). A la mesa de enfrente, como suele hacerse en este tipo de negociaciones tripartitas entre Estado, empresarios y trabajadores, se sentarán los directivos de todas las cámaras patronales de la Argentina. Allí estarán la Unión Industrial Argentina, la Cámara Argentina de Comercio, la CAME, la Cámara de la Construcción, las entidades que agrupan a los bancos, la Bolsa de Buenos Aires, la CGE, las pymes y la Mesa de Enlace agropecuaria.

La reunión del martes será una prueba de la solidez de la negociación entre Moyano y los "Gordos". Uno de los méritos del que gusta jactarse cualquier secretario general de la CGT es la suba del monto del salario mínimo. En los últimos años, Moyano incorporó ese logro cada vez que tuvo que hacer un balance de su mandato como jefe único de la CGT. Habrá que ver si los "Gordos" privilegian los intereses del colectivo y mantienen la unidad de la CGT en la negociación ante las cámaras empresarias. La puja promete ser muy conflictiva: el sector patronal ya hizo saber su oposición a conceder aumentos salariales significativos en varios sectores de la economía. Un caso emblemático es la industria metalúrgica, donde hay 40 mil trabajadores suspendidos. Muchos de ellos están recibiendo subsidios del Estado para preservar los empleos: el famoso Repro, programa de reconversión productiva del Ministerio de Trabajo.

Nadie duda de que esta edición del Consejo será la más peliaguda de los últimos años. Uno dato ilustrativo: 48 horas después de la reunión del martes, la UOM realizará un paro con movilización a la empresa Techint, la corporación ítaloargentina que mueve los hilos de la UIA. En el Gobierno descuentan que las negociaciones serán complicadas, por eso pusieron tanto empeño en mantener unida a la central mayoritaria. "Cada vez que la CGT ha estado dividida y partida, no ha sido bueno para el país. Es mejor que esté unida, sobre todo en tiempos donde estamos empujando y propiciando un diálogo social extendido", dijo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. El ministro también festejó porque los "Gordos" hayan comprometido su presencia en la reunión del martes. "Será una buena oportunidad para ver cómo funcionan ellos mismos. Todos, gordos, flacos, altos y bajos, absolutamente todos", se entusiasmó.

Ayer, para ir preparando el clima del Consejo, Moyano volvió a tender gestos conciliadores hacia sus rivales. "Yo pedí disculpas. Si alguien se sintió ofrendido dije ‘bueno, si dijimos algo de más pedimos disculpas’. Fue un gesto espontáneo", insistió en declaraciones radiales.

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