Hay proyectos para crear 13 universidades

En momentos en que no se prevé un significativo aumento presupuestario, la cantidad de universidades del conurbano bonaerense podría duplicarse. En el Congreso hay siete proyectos para crear universidades estatales en esa zona y otros seis para el resto del país. Los 13 proyectos representan poco más de un tercio de las 40 universidades nacionales existentes hoy.
Los proyectos avanzan pese a que rectores, el Ministerio de Educación y algunos diputados denuncian la falta de planificación de la oferta académica según las necesidades reales de las regiones y los recursos presupuestarios disponibles.

Algunas de las iniciativas con estado parlamentario proponen que haya nuevos centros en localidades de 20.000 habitantes, donde ya existe, por lo menos, una universidad, como es el caso de Merlo, en la provincia de San Luis. La mayoría son presentados por dirigentes políticos que dicen bregar por una oferta académica más amplia y accesible a la población de las ciudades o regiones que dicen representar.

Si los legisladores no objetan las propuestas presentadas por sus pares -cosa que, según ellos mismos dicen, es muy difícil-, se crearían siete universidades en Avellaneda, Merlo, Moreno, Florencio Varela (con el nombre de Arturo Jauretche), Almirante Brown, San Isidro y José C. Paz, que se sumarían a las que ya funcionan en Lomas de Zamora, Quilmes, La Matanza, General Sarmiento, General San Martín, Lanús y Tres de Febrero.

"No hay normativa que impida aprobar los proyectos de creación de nuevas universidades", dijo a LA NACION la presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Adriana Puiggrós.

La diputada, del Frente para la Victoria, informó que las que tienen más chances hasta el momento son las de Avellaneda y Merlo, que cuentan con media sanción del Senado, y la de Moreno, que tiene dictamen favorable de las comisiones pertinentes en Diputados. Los tres proyectos están listos para ser debatidos en el recinto.

En tanto, avanzan en las comisiones las propuestas de instalación de universidades en Orán (Salta), Ushuaia (Tierra del Fuego), en el sur de Tucumán (con una sede provisional en Aguilares) y en Villa Mercedes (San Luis).

De todas ellas, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) dio su aval hasta ahora sólo a la Universidad de Tierra del Fuego y dictaminó no favorablemente para las de Avellaneda, Merlo (Pcia. de Buenos Aires) y Villa Mercedes (San Luis).

El presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Rosario, Darío Maiorana, explicó a LA NACION que los rectores no se oponen "a la extensión de oferta de la educación superior, sino que plantean que sea fruto de un proceso de planificación, y denuncian que ese proceso no se está dando". Sin la necesaria programación se "distorsiona el sistema y se genera un impacto presupuestario perjudicial, porque requiere una inversión muy alta".

Un caso paradigmático es el de San Luis. Al proyecto de crear una nueva universidad en Villa Mercedes, presentado en 2007 y aprobado ya por el Senado, el martes se sumó el del senador Adolfo Rodríguez Saá para instalar otra en la villa de Merlo.

Fastidiado, el rector de la Universidad Nacional de San Luis, José Riccardo, dijo a LA NACION que ambas propuestas son "un despropósito" y "muy demagógicas, porque es lindo decir a cada pueblo que tendrá su propia universidad, pero se toma la educación como moneda de cambio de intereses electorales".

La tendencia a crear cada vez más universidades, dijo Maiorana, está vinculada a cuestiones políticas. "Ciertos dirigentes consideran que tienen que tener una universidad propia en su territorio y nada lo impide, porque la ley de educación superior vigente no exige informes técnicos vinculantes", dijo el rector.

Intereses políticos

Puiggrós coincidió con la urgencia de que la norma exija avales autorizados. "Por ello estamos apurados en sacar la nueva ley de educación superior", dijo la diputada. Sin embargo, no comparte la sospecha sobre la intención de los políticos. "Que un intendente impulse la creación de una universidad, que se ocupe de la cultura, no es malo. A la larga el intendente pasará y la institución quedará", dijo, y admitió que, con respecto al conurbano, "se puede discutir si hace falta una universidad o un centro de educación superior, pero no la falta de establecimientos de ese nivel, sean del tipo que sean; sobre todo si acordamos que una universidad no puede tener más de 30.000 alumnos".

También para el secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Alberto Dibbern, la discusión debe centrarse en la planificación de la oferta de la enseñanza superior. "No se trata de tener más o menos universidades; la Argentina es uno de los países de América latina que menos tienen y no hay país que no crezca en número de universidades", dijo el funcionario.

"Debemos encontrar mecanismos de expansión de la oferta que no sean necesariamente la creación de nuevas universidades", agregó Dibbern, al anunciar que en su secretaría están analizando las necesidades regionales. Sin embargo, son muy pocos los legisladores que consultan con ese organismo antes de presentar un proyecto.

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