Los dos proyectos.

El proyecto oficial: A través del Banco Nación se crea un fideicomiso que emite valores de deuda para capitalizar los $ 650 millones necesarios para las viviendas.
El Gobierno no se endeuda.

La garantía son las hipotecas de la futuras casas. Los adjudicatarios son los principales deudores del fideicomiso. En segunda instancia, se emplean los recursos Fonavi si aumenta el incumplimiento de las cuotas.

Habrá un estricto control del IPV para el recupero mensual de las cuotas. El que no pague se lo desaloja o ejecuta la cédula hipotecaria.

Tiempo de construcción: 10 meses por operatoria.

El plan opositor: emplea fondos con que cuenta actualmente la Provincia.

Se usa el dinero pensado originalmente para pagar intereses en caso de emitir deuda.

También, un porcentaje de las retenciones a la soja que llegan a Mendoza y el recupero por las cuotas de adjudicatarios junto a los recursos Fonavi.

Y como excepción, para el primer año, se usa un crédito puente de $ 50 millones del Fondo de la Transformación y Crecimiento.

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