Proyecto para regular los alquileres

La propuesta que tanto revuelo generó pondría algo de cordura en un mercado que, liberado a las leyes de la oferta y la demanda, pone a miles de familias argentinas en una situación de desprotección.
Desde su "posición de privilegio", los propietarios de inmuebles para alquilar "han tenido una actitud muy abusiva" hacia los inquilinos, que deben aceptar las condiciones más injustas para acceder a un techo. Así lo denunció el presidente de la Unión Argentina de Inquilinos, Radamés Marini, al justificar y avalar el proyecto de una senadora nacional que intenta poner límite a esa situación. La fórmula propuesta por la senadora Teresita Quintela "es una buena ecuación", porque pone un techo a los valores que pueden pagarse por un inmueble, y desalienta la expulsión de los locatarios.

"Los intermediarios inmobiliarios han puesto el grito en el cielo porque son damnificados directos" por el proyecto de ley de Teresita Quintela (Frente para la Victoria - La Rioja), sostuvo el viernes Radamés Marini, presidente de la organización que agrupa a los inquilinos nacionales, en una extensa entrevista con Radio Noticias. La protesta de los agentes inmobiliarios -que salieron con los 'botines de punta' contra el proyecto de ley- tiene una razón netamente económica: "están de por medio las comisiones", explicó Marini. Es lógico: si se pusiera en práctica la propuesta de Quintela, los intermediarios verían disminuidos sus ingresos por el porcentual que cobran de cada alquiler. Pero a los "intereses económicos" de ese sector se contrapone el "derecho a un techo" que tienen los que están en la vereda de enfrente, contrastó. "Nuestra consigna es que si no hay techo, no hay vida", sostuvo el dirigente, recordando que este es un derecho fundamental contemplado en varias declaraciones a favor de la vida y de los Derechos Humanos, y que se incorporó a los derechos constitucionales de nuestra Nación con la reforma del año 1994.

Tradicionalmente, el tema de los alquileres osciló entre dos posiciones extremas: el fantasma del congelamiento de esos valores, y el "jubileo" en las tarifas, que es la situación actual, en la que cada propietario pide lo que le place por su inmueble, y el inquilino no tiene más opción que aceptar ese valor, aunque sea desmedido, o dejar la vivienda.

"En este marco, el proyecto de Quintela tiene alternativas que son innovadoras, imaginativas y nos parecen buenas", valoró Marini. A ello se suma que es una iniciativa parlamentaria que, como tal, será discutida tanto en la Cámara de Senadores como en la Diputados y tendrá posturas a favor y en contra. "Nos parece bien que se discuta este tema y la difusión que ha tenido.

Amparo.

Si bien en nuestro país existen leyes o normas que intentan regular este mercado, "no alcanzan para prevenir los abusos", sostuvo Marini.

"En cualquier país del mundo el tema de las locaciones está solucionado", aseguró. "En los países europeos tienen solución para esto, en Estados Unidos, en países vecinos como Chile y Uruguay, también", enumeró. "En cambio en nuestro país existe el jubileo: se puede hacer lo que se quiere, y claro, los beneficiarios están contentísimos, pero nosotros estamos desesperados", contrapuso.

Las dos tendencias mundiales son la política de construcción de viviendas para alquilar, fomentada desde el Estado o bien la política de subsidios para que los inquilinos de menores recursos compensen la diferencia con lo que deben pagar. En Estados Unidos, comentó Marini, existe una oficina federal que se llama Rent Control Board, que se encarga "de controlar que no haya abusos en las rentas y que el servicio de locación se preste bien".

Falso.

Marini sostuvo que "no es cierto" el argumento de los intermediarios de que si se aplica el proyecto de ley, habrá un congelamiento de la inversión y una situación cercana al caos. También retrucó el argumento de que con la libertad actual se ha invertido mucho en viviendas para alquilar.

"El proyecto está en estudio -reiteró-, puede ser una cifra o puede ser otra". Lo importante, remarcó, es que "da la idea de que hay una respuesta elástica, que puede preservar una renta razonable para el propietario, y que no es extorsiva para el inquilino".

La ecuación que propuso Quintela en su proyecto es "el valor fiscal del inmueble, más el costo de construcción del inmueble, a valores actuales de la mejor condición, menos un 1 por ciento por año de antigüedad que tiene el inmueble, y se divide por 150". El resultado de la cuenta es el monto del alquiler.

"Lo fundamental es el sistema, que es bueno, porque es un techo, no es un piso. Es un alquiler que asegura que una vez terminado el contrato, al propietario no lo alienta a echar al inquilino, porque a menos que tenga un problema especial con el inquilino, va a ser sustituido por otro inquilino que va a pagar lo mismo. Esto es una cuestión que da estabilidad".

A manera de conclusión, Marini aconsejó a pampeanos y santarroseños organizarse para pelear en conjunto y con más fuerza por sus derechos. "Les sugiero que se nucléen, aunque sean 10 inquilinos, y forman una asociación civil, porque es distinto hablar con los poderes públicos desde una entidad a hablar personalmente. Sin organización, sin movilización, esto no se solucione".

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