Proyección 2009, pronóstico reservado

¿Quién tiene más para perder en 2009? Por la coyuntura actual, que se proyecta oscilante pero con pocas buenas noticias para los hombres y mujeres de a pie, el partido gobernante.
La desgracia K, forjada por propia impericia, prepotencia, falacia y el recurrente doble discurso, ya es una realidad dibujada por el éxodo de dirigentes, los datos de la economía real, los números delas encuestas y el creciente desencanto popular.

Todos aquellos abrazados a la causa que fenece, la del matrimonio presidencial, parecerán atados a la misma suerte durante este año electoral. Este silogismo puede encontrar, como toda regla, excepciones a lo largo y ancho de la heterogénea geografía nacional. Quizás sea el Conurbano bonaerense, básicamente la Tercera Sección Electoral, donde el kirchnerismo exhiba una victoria inobjetable. Pero es muy difícil que esto ocurra en las grandes urbes, como La Plata.

Si bien los votos no se suman, los números de 2007 pueden servir de guía: Bruera (25%), Alak (20%), Castagneto (10%) y Vaudagna (4%). Es decir, casi el 60% del electorado platense se volcó en las últimas elecciones por un candidato de raigambre justicialista, aunque cada uno de ellos con matices. Bruera fue acompañado fundamentalmente por el votante independiente, hastiado de 16 años de Alak en el poder, ya que vio en su figura la de un político con cariz vecinalista, renovador y apartado de las viejas prácticas.

Al cabo de su primer año de gobierno, el jefe comunal que iniciará sus vacaciones fuera de la capital bonaerense el 15 de enero, ha virado dicho perfil a uno mucho más peronista, concretamente más kirchnerista. Su decidida acción, con la venia del mandamás K, por hacerse con el control del PJ kirchnerista de la ciudad es la prueba más cabal de ello. El intento de endeudamiento por 60 millones, a través de bonos adquiridos por la fastuosa caja de la Anses K, es otro botón de muestra.

Bruera, como intendente kirchnerista, encabezará la fuerza de los K en la ciudad durante octubre, el probable mes de las legislativas. ¿Quiénes serán sus candidatos? La incógnita es proporcionalmente amplia como la escasez de nombres con peso propio para traccionar votos.

Deberá el bruerismo poner dos fichas fuertes en los primeros casilleros de la lista de diputados provinciales y de concejales. El hermano Gabriel quiere un lugar, porque la mesa familiar gobernante estima que el apellido servirá de efecto confusión para sumar votos a la causa. Gabriel es el intendente a las sombras, delante de su otro hermano, Mariano.

El diputado Pérez Raúl, que tendrá que poner la cara en marzo para explicar el éxodo de al menos 10 legisladores de su bloque del Frente para la Victoria (FpV) en la Cámara baja, debe renovar mandato para seguir en la Cámara baja. No es una figura conocida en la ciudad, y para colmo el apellido no ayuda. Pérez es quien ahora más está explorando la posibilidad de un acercamiento con Felipe Solá, ya que las primeras gotas del diluvio kirchnerista que se viene comenzaron a salpicarlo.

El ultra K Carlos Castagneto, nuevo socio en el gobierno de la ciudad, también tiene aspiraciones para esa lista, que dada las actuales circunstancias no garantiza más de dos personas para ingresar a la Legislatura (se renuevan seis bancas).

En los últimos días ha aparecido un nuevo nombre, en virtud de algunos cambios que comienzan a asomar en el Concejo Deliberante: es el del secretario de Gestión Pública, Jorge Campanaro, quien podría volver a ocupar su banca para preparar su candidatura. El brazo empresarial de Bruera, enfrentado con el ala política, es candidato para sentarse en lugar de la defraudada Teresa Razzari.

Se cree que Campanaro, de extracción radical, tratará de neutralizar la pejotización kirchnerista de Bruera, y seducir a un sector de la UCR local. Es una posibilidad en estudio.

Más allá de haberse sentado a la mesa del diálogo, el radicalismo orgánico de La Plata ya adelantó que no realizará ningún acuerdo ni arrimará dirigentes al gobierno comunal. La UCR que encabeza Sergio Panella buscará un acercamiento con la Coalición Cívica, siempre y cuando se abran las listas en forma “razonable”.

El radicalismo, que podría realizar sus internas de candidatos el 17 de abril venidero, cree que tienen chances per se de volver al Concejo con dos ediles. Por lo tanto, no firmará un pacto con la CC a cualquier precio, anticipan sus dirigentes. Y torean con presentar una lista colectora con Margarita Stolbizer como candidata a diputada nacional arriba, y una nómina propia a nivel local.

En la Coalición ya no se discute quién encabezará la lista de diputados provinciales. De no surgir ningún problema, ese lugar está reservado para Oscar Negrelli. Ni siquiera la UCR pone reparos en ese nombre. Y quizás el 1 de la lista de concejales quede reservado a una mujer.

La tercera corriente con posibilidades de dar lucha concreta durante este año electoral es el peronismo no K, definitivamente alejado de Bruera. Por el lado de Francisco De Narváez, quien comenzó con su inversión publicitaria en la capital bonaerense, las cartas parecen más claras con Gonzalo Atanasof a la cabeza, como principal referente, y un grupo de concejales y dirigentes que ya firmaron el pase.

Por el otro, en el felipismo platense asoma la figura Oscar Vaudagna, hombre de Jorge Sarghini y Gerardo Otero. A Vaudagna también se le vence el mandato como concejal.

Más allá de los egos, parte sustancial de la política partidaria, gran parte del peronismo anti K cree que si no se firma el acuerdo entre ambas figuras (Felipe y De Narváez) la posibilidad de victoria en Buenos Aires será una quimera.

Néstor K, presidente de facto de la Nación, ya tiró lazos con el intendente de Morón Martín Sabatella para fogonear un candidato de tinte progresista, que sume al bloque de diputados del SI (Raimundi-Macaluse, entre otros), a movimientos sociales desencantados (Libres del Sur, ¿Movimiento Evita?) y a dirigentes de peso como Pino Solanas. Su idea es partir el voto opositor de centroizquierda, básicamente el de la Coalición.

Más allá de esto último, hoy se avizoran tres claros espacios de peso en la ciudad con oferta electoral para las legislativas: el kirchnerismo de Bruera, el peronismo no K y la CC-UCR. De consumarse esta posibilidad, la mayoría de los pronosticadores avizoran que el peronismo K perderá el control de la Cámara de Diputados bonaerense. Y, por lo tanto, es probable que lo mismo pase o derrame a nivel local con el Concejo. Por ahora, el bruerismo tiene pronóstico reservado para año el comienza.

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