En las provincias temen que ahora se frenen los créditos

Hay ocho distritos con pedidos avanzados para endeudarse en el exterior; quejas al Gobierno
Temen que la onda expansiva por la crisis del Banco Central los alcance. Hacen cálculos en el aire que no cierran. Cruzan los dedos para evitar un efecto cascada. Pero buena parte de los gobernadores que tomaron créditos en el exterior para saldar deudas de sus provincias, hacer obra pública o simplemente para pagar salarios sabe que los montos pedidos afuera podrían estar seriamente comprometidos si el efecto Banco Central se extiende en el tiempo.

Por lo menos ocho provincias pidieron créditos en el exterior en los últimos meses o comprometieron sus cuentas con bonos. Pero ahora temen que los bancos extranjeros o los organismos financieros internacionales pongan reparos ante la caída de los bonos de la Nación o la estampida imparable del riesgo país que se observó en los últimos días.

Entre los distritos que se endeudaron o están en tratativas de tomar créditos se encuentran Buenos Aires, Mendoza, Chubut, Santa Cruz, Neuquén, Santa Fe, Formosa y la ciudad de Buenos Aires.

Según pudo saber LA NACION, varios gobernadores de estos distritos trasladaron a la Casa Rosada su preocupación y, en algunos casos, sus quejas por la permanencia de la crisis del Banco Central y su rebote en el exterior. No se trata de una preocupación infundada. Los economistas consultados también coincidieron en que la continuidad de la pelea del Gobierno con Martín Redrado podría afectar a las provincias endeudadas o con créditos en trámite.

Buenos Aires debe afrontar este año compromisos de pagos por créditos tomados ante organismos multilaterales y bilaterales, que representan el 8 por ciento de su deuda pública total. A esto se le suman los bonos emitidos en el mercado internacional entre 1994 y 2007, que representan casi un tercio de la deuda total.

En rigor, Daniel Scioli debe rescatar bonos por 2514 millones de dólares y 1650 millones de euros, además de papeles en otras monedas: una porción importante de una deuda global estimada en 45.800 millones de pesos, según las últimas cifras del Ministerio de Economía provincial.

Además, Buenos Aires tiene otros compromisos internacionales pendientes. Fuentes de la gobernación bonaerense remarcaron el peligro que podrían correr los pedidos de un crédito a organismos multilaterales (como el BID y el BRIF) por 2933 millones de pesos y 576 millones en préstamos bilaterales, de bancos españoles, italianos y franceses. Dos funcionarios calificados de la provincia de Buenos Aires coincidieron en que "hay mucha preocupación ante un escenario complicado de crisis que tenga efecto cascada".

Sin embargo, Scioli minimizó ante LA NACION esa posibilidad: "No habrá inconvenientes porque tenemos una economía sana y tenemos vocación de pago", expresó.

Con la suerte atada

En la ciudad de Buenos Aires el optimismo no es tan pronunciado como el de Scioli. El ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, admitió a LA NACION que "una continuidad de la crisis del Central podría afectar la confianza de nuestro gobierno porque para las calificadoras de riesgo inevitablemente nuestra suerte está atada a los intereses del país".

El gobierno de Mauricio Macri está en tratativas de un ambicioso crédito por 380 millones de dólares con la banca extranjera para la extensión de líneas de subte. De todo ese monto, sólo US$ 50 millones ya fueron acordados con la Corporación Andina de Fomento. El resto está en tratativas. De hecho, Grindetti viaja la semana que viene a Nueva York para definir este tema. A ello hay que agregar los acuerdos para colocar el bono Tango por US$ 200 millones que el gobierno porteño comprometió para invertir en áreas sociales.

Macri aprobó todos estos créditos por la Legislatura y logró cierta independencia económica de los Kirchner. Pero ahora esta situación se le puede convertir en un boo merang.

En Mendoza, el gobierno de Celso Jaque acaba de llamar a licitación a la banca extranjera para tomar un crédito en dólares. Pero un ministro del gobernador peronista reconoció a LA NACION que ello le podría generarle fuertes dolares de cabeza si la tendencia de la tasa es alta y si no hay recuperación de la crisis nacional.

En Neuquén, el gobernador Jorge Sapag está autorizado a emitir bonos por US$ 200 millones. Es la refinanciación de una deuda que contrajo, también con bonos, su antecesor Jorge Sobisch que había emitido 250 millones de dólares. Los bonos aún no se emitieron y hay temores por el futuro que puedan tener.

En el caso de Santa Fe no hay un crédito a la vista. Sin embargo, el gobierno de Hermes Binner debe levantar un déficit de 1600 millones de pesos y no se descarta que tenga que concurrir a un crédito para su financiamiento.

Formosa tiene en trámite final ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la obtención de créditos para la consolidación de la infraestructura vial. Se estima que los créditos solicitados son de más de US$ 30 millones. Para concretar este crédito, el gobierno de Guildo Insfrán dependerá de las negociaciones que realice el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Quejas de Das Neves

El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, deslizó a varios ministros y referentes del PJ su preocupación por el avance de la crisis del Banco Central. No lo hizo por su ánimo antikirchnerista sino por un problema de su pago chico: tenía proyectado el ingreso de US$ 100 millones con la colocación de un bono en el primer semestre de este año para obras viales y un crédito por USS 100 millones para tramitarse con el Banco Mundial, pero según confiaron a LA NACION fuentes cercanas al gobernador de Chubut "ahora todo está paralizado".

Santa Cruz hasta ahora no negoció créditos en el exterior. Pero el gobernador Daniel Peralta especulaba con la búsqueda de financiamiento externo por 16.000 millones de pesos para la construcción de las represas de Condor Cliff y La Barrancosa con el apoyo de la Nación.

Los economistas no son muy optimistas a la hora de analizar las perspectivas de las provincias con créditos en trámite.

"El clima no ayuda nada y por el contrario es complicado. Habría que ver el grado de avance de cada una de las negociaciones que tienen las provincias. Pero sin dudas la crisis del Banco Central podría afectar algunas economías provinciales", expresó el economista Carlos Melconian.

En línea similar se mostró Gastón Rossi de la consultora que maneja el ex ministro de Economía Martín Losuteau. Para Rossi, "el castigo de los organismos externos a la hora de dar crédito a las provincias podría llegar en términos de tasas".

Comentá la nota