Provincias, con problemas para enfrentar pujas salariales

Un informe del Cerx anticipa el desafío al que se enfrentan provincias y Nación el año próximo. 2009 cierra con un déficit financiero récord en las provincias de 11 mil millones de pesos, que es sólo comparable al que se había observado en 2001.
El último informe del Centro de Economía Regional y Experimental (Cerx) proyecta un 2010 muy complicado para las finanzas provinciales, que cerrarán este año con un déficit financiero récord de 11.000 millones de pesos. "El desequilibrio aún es manejable gracias a la renegociación de las deudas con la Nación, pero habrá problemas serios para financiar la nueva puja salarial con los estatales el próximo año", señala.

El nivel del rojo de este año, medido en dólares, sólo es comparable al déficit del consolidado provincial en 2001, que fue uno de los factores clave en la cadena de sucesos que culminó con el colapso económico del país. "Los presupuestos provinciales quedaron desdibujados por la crisis internacional, la recesión y la disminución en el precio de las commodities, que produjeron menores ingresos a las provincias en concepto de regalías y coparticipación. Aunque la mayoría de los distritos planteó un presupuesto equilibrado, el déficit será el común denominador en la gran mayoría", indica el comunicado que ratifica que los principales distritos del país, Buenos Aires y Córdoba, "estuvieron al borde de imprimir cuasimonedas para salir del paso". Los economistas del centro no descartan por completo, a mediano plazo, el regreso de los bonos.

Si la economía en 2010 crece entre tres y cuatro por ciento y la inflación se mantiene en los niveles actuales, los fondos que se coparticipan aumentarían entre 14 y 17 por ciento a lo que se sumarían 7.500 millones de pesos del Fondo Federal Solidario. El informe advierte que, aunque el punto de partida es mejor que el de 2009, resulta insuficiente porque 2010 presenta un desafío adicional: la puja salarial con los estatales será difícil de financiar. "Un incremento salarial superior al 20 por ciento retroalimentaría la dinámica negativa de los fiscos locales, a lo que se suma la incorporación de nuevos agentes, que suele ser más intensa en el año previo a las elecciones", plantea.

Por supuesto, Buenos Aires es la provincia que presenta un mayor desafío financiero: presupuestó un déficit de 5.388 millones de pesos para el año próximo, apenas por debajo de los 7.000 millones de pesos que alcanzará este año. Con un alza salarial superior a 20 por ciento, el desequilibrio podría ampliarse hasta 8 mil millones, "lo que haría casi ineludible el rescate del gobierno".

¿Contagio?

Desde el Cerx entienden que la modalidad de pagar a contratistas con bonos, tal como está ocurriendo en Buenos Aires, puede expandirse a otros distritos, como la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, también comprometidas por las abultadas facturas de obra pública.

El rojo ya aparece en los presupuestos de las grandes. El de Santa Fe (que impulsa una reforma tributaria) contempla un déficit financiero de 1.825 millones de pesos para 2010, el de la Ciudad de Buenos Aires de 462 millones y el de Córdoba, de 135 millones.

"Estos tres distritos, que a diferencia de los bonaerenses cuentan con gobiernos no oficialistas, tienen menos chance de recibir salvatajes en un escenario de crisis", advierte el instituto.

En este marco, los analistas sostienen que la Nación intentará sacar ventajas de las necesidades provinciales: "La ayuda financiera será clave para ganar batallas legislativas puntuales en un período que estará caracterizado por la mayoría opositora por primera vez desde 2001".

Respecto de los fondos que maneja Anses, el Cerx indica que de prosperar la creación de un Banco de Desarrollo o similar, esos recursos irían a obras públicas provinciales, liberando el gasto de capital en las jurisdicciones para saldar gasto corriente.

"Sería esta otra forma de subsanar el bache fiscal, aunque con el consecuente peligro de desfinanciar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que custodia el futuro pago a los jubilados. En el largo plazo no es sustentable financiar flujos con stocks. Si los ahorros escasean, la emisión de moneda y el impuesto inflacionario serían la secuencia clásica. A esto se suma la dificultad de que la Anses no puede hacer uso de sus recursos para ayudar a las provincias sin generar un fuerte impacto en el mercado de capitales", concluye el estudio

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