Las provincias, jaqueadas por conflictos con gremios estatales

Los reclamos salariales de docentes, médicos y judiciales se repiten en casi todo el país
Destrozos en el Concejo Deliberante cordobés, advertencias y huevazos contra el gobernador bonaerense Daniel Scioli, asambleas en Santa Fe, hospitales vacíos en Tucumán. Imágenes de un conflicto sindical que afecta a casi todas las provincias en el cierre de 2009 y amenaza con convertirse en una constante en 2010: el crecimiento de los reclamos salariales del sector público frente a la precaria situación económica de las provincias y los municipios.

Un relevamiento distrito por distrito elaborado por los corresponsales de LA NACION mostró que casi la totalidad de las provincias cerrarán el año envueltas en tensiones o, directamente, en conflictos con sus empleados estatales, docentes, médicos y judiciales, situación que se replica en los municipios que las integran. El denominador común es el pedido de recomposición, que encuentra escaso eco en los presupuestos en elaboración para el año entrante.

Las mayores tensiones se ubican en los distritos más poblados. En la provincia de Buenos Aires, mientras el gobierno insiste en que sólo podrá otorgar mejoras salariales a sus agentes el año próximo, los estatales aseguraron que el conflicto crecerá y dejaron un mensaje directo a Scioli: "Lo vamos a estar esperando en todas las plazas de los distritos que usted visite", advirtió Hugo Gogoy, titular de ATE provincial, en alusión al ataque con huevos que el mandatario recibió el viernes 6 en la ciudad de Coronel Rosales.

Los gremios agrupados en la CTA, que representan a empleados de la administración central, médicos de hospitales y judiciales, estudian la posibilidad de realizar una nueva huelga, esta vez de 48 horas, para la última semana del mes. La medida podría coincidir con otro paro de los docentes provinciales. En ese marco, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, puso en dudas el inicio de las clases en 2010. "Si no hay respuestas el año que viene, continuaremos con la misma modalidad", advirtió.

Más allá de los frecuentes piquetes y la intensificación del conflicto en los subterráneos, la administración de Mauricio Macri en la Capital también enfrenta reclamos docentes, complicados por la existencia de 17 gremios en la ciudad: los educadores convocaron a un paro de 48 horas para el miércoles 25.

La pulseada que el jefe de gobierno porteño mantenía con el gremio de los municipales (Sutecba) sólo logró resolverse días atrás, con el pase a planta permanente de 17.000 agentes.

En Córdoba, si el sindicato docente cumple su promesa de finalizar las clases el 30 de noviembre, el conflicto laboral habrá costado 30 días del calendario educativo. El reclamo salarial se extiende a los hospitales públicos, donde el sector de médicos autoconvocados paralizó en más de una ocasión la atención sanitaria. Pero la disputa más virulenta se expresa con los municipales de la capital mediterránea, casi en constante estado de asamblea y protagonistas de graves hechos de violencia, como los destrozos del pasado jueves en el Concejo Deliberante.

En Santa Fe, la semana pasada concluyó con una protesta docente, que podrá ser renovada mañana, cuando una asamblea defina si el próximo paro es por 48 o 72 horas. Los maestros amenazan con no iniciar el ciclo lectivo 2010. A los conflictos en las localidades del interior se suma la protesta por los subsidios a la veda de parte de los pescadores.

En Tucumán, los médicos mantienen desde hace 5 meses un duro enfrentamiento con la gestión del gobernador José Alperovich, que tuvo otro pico de tensión el martes, cuando la policía ingresó en los hospitales para liberar sus accesos. El estado de alerta en el sector podría derivar en un paro nacional.

Todo el arco estatal mantiene enfrentamientos en La Pampa y Río Negro, donde el pago de salarios está desdoblado. La situación se repite en Chaco, con sus empleados judiciales en estado de alerta y 23 jornadas de clases, perdidas en el año. Las huelgas escolares afectaron 20 días en Santa Cruz (31 si se suman los asuetos por la gripe A), pero sus conflictos se extendieron, además, a los trabajadores petroleros -pues tuvieron 19 días de paro-, portuarios, judiciales y municipales.

Neuquén afronta mensualmente movilizaciones de estatales, que reclaman un 30% de aumento. Tanto en Catamarca como en Misiones, la tensión se centra en el gremio docente, situación que en Mendoza se extiende a los enfermeros, celadores de escuelas y al transporte. Este último sector sumó conflictos en Salta y Entre Ríos.

Con todo, la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, podría aspirar al podio entre los mandatarios más azotados por conflictos gremiales. En su último diálogo con LA NACION, contabilizó casi 200 paros estatales.

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