Provincias, contra aumento a estatales de Cristina

• Gobernadores temen efecto dominó en interior; piden ya fondos a Nación
El aumento salarial del 15,5% -en dos cuotas- que Cristina de Kirchner obsequió esta semana a los empleados públicos nacionales erizó la piel de los gobernadores, que temen un recrudecimiento de la ya grave escalada de protestas de trabajadores provinciales en pos de nuevas concesiones en materia de sueldos.

La inminencia de los comicios legislativos del próximo 28 de junio fogoneó de por sí el avispero gremial y reflotó en las últimas semanas la grilla de paros, que condicionan la administración pública de buena parte del país. El anuncio presidencial echó ahora más leña al fuego.

Presurosos, varios mandatarios -o sus ministros- salieron a advertir ayer públicamente que las finanzas locales no están en condiciones de soportar un nuevo incremento. Incluso, algunos de ellos enviaron guiños a Nación respecto de la urgente necesidad de fondos federales para apagar la fiebre salarial.

En la otra vereda, los dirigentes gremiales provinciales tomaron nota del nuevo escenario nacional y ya reclaman la reapertura -o el reacomodamiento- de las discusiones salariales.

Paritarias

Por caso, desde el territorio bonaerense, el dirigente de ATE Carlos Leavi adelantó que el gremio planea reclamar «una nueva convocatoria a paritarias». «Para nosotros se reabrió de hecho, y si no, habrá continuidad de las medidas de fuerza pero con un argumento más», remarcó, desde el distrito que gobierna Daniel Scioli.

El mandatario acaba de cerrar una trabajosa negociación con buena parte de los estatales, que incluyó una suba de 8,9%. Por eso, hubo incomodidad ayer en los despachos de La Plata tras el anuncio salarial de la Casa Rosada.

El impacto de la crisis internacional profundizó desde noviembre las urgencias financieras de las provincias, por la desaceleración de los envíos de coparticipación y de la percepción de tributos provinciales.

Según un estudio de la consultora Economía & Regiones, los ingresos netos adicionales esperados para este año en las provincias permiten solventar un alza salarial de sólo 4%, suba que representaría $ 2.520 millones extras en el gasto en personal de 2009 del consolidado provincial.

«No podrán solventar semejantes aumentos; con un 15% de incrementos se harían altamente deficitarias», alertó ayer, desde esa consultora, Verónica Sosa, en declaraciones difundidas por el portal correntino Mega24.

El nuevo foco de presión sobre los mandatarios -en este caso, desde Balcarce 50- se da en el marco de una virulenta escalada de medidas de fuerza en el interior, que tomó en los últimos días la forma de protestas de corte multisectorial, por lo que ya se pegotean en las movilizaciones los docentes con los estatales y los trabajadores de la salud con los judiciales. La modalidad ya se verifica, por ejemplo, en Corrientes, Entre Ríos y Catamarca. En algunos casos, las estocadas no están exentas de tensión (ver aparte).

Advertencias

En este marco, veamos algunas de las advertencias lanzadas ayer por gobernadores y funcionarios de las provincias tras el anuncio de la Presidente, al que tildan de inconsulto:

- El ministro de Hacienda y Finanzas de Corrientes, Sergio Tressens, advirtió que «para el conjunto de las provincias esto caerá muy mal», y recordó que mientras para la Casa Rosada el rubro personal no supera el 10% del Presupuesto nacional, en el caso de este distrito del Nordeste ese porcentaje es del 51,9%.

Sin medias tintas, para el funcionario del gobernador Arturo Colombi -ex radical K-, con este tipo de medidas lo que hace «el Gobierno nacional es llevar conflictividad a las provincias». «Tal es el grado de irresponsabilidad que a uno le produce mucha bronca», disparó, además de insistir en reclamar a Balcarce 50 que envíe a las arcas locales los cerca de $ 900 millones que les adeuda.

- Por su parte, el mandatario socialista Hermes Binner (Santa Fe) se apresuró a advertir que el incremento anunciado por Nación es similar al que su administración ya concedió en marzo a los empleados públicos, y que constituyó -consideró- «un adelantamiento de la inflación para todo el año». Así, descartó la posibilidad de una nueva concesión salarial.

- En Tucumán, en tanto, el ministro de Economía local, Jorge Jiménez, resaltó que para trasladar el incremento nacional a los estatales provinciales debería contar con 400 millones de pesos adicionales.

Sin embargo, ante la imposibilidad de otorgarlo con recursos propios, el funcionario del justicialista José Alperovich adelantó que pedirá fondos al Gobierno nacional para intentar conceder ese beneficio.

- En sintonía, en Jujuy, el ministro de Gobierno y Justicia del peronista Walter Barrionuevo, Julio Costas, remarcó que «es difícil que el Estado provincial pueda hacer frente a cualquier tipo de nuevo incremento salarial» porque el distrito «no tiene una situación financiera fácil».

«La política salarial, hasta que no haya ningún tipo de novedad en el orden nacional, no puede variar ni puede cambiar en la provincia», agregó, en referencia a una eventual asistencia financiera nacional en esta materia, que no llega aún.

Comentá la nota