GM: la provincia da más tiempo para cerrar el acuerdo que frene despidos

El gobierno provincial prorrogó la conciliación obligatoria en el conflicto entre General Motors y Smata a los efectos de permitir que las partes remuevan los obstáculos que impiden cerrar el principio de acuerdo alcanzado el miércoles, por el cual se había consensuado no despedir trabajadores en la planta de Alvear hasta diciembre del año próximo.
El Ministerio de Trabajo se vio obligado a extender el plazo ya que ayer, cuando se comenzó a negociar la implementación de ese entendimiento, surgieron fuertes diferencias. Básicamente, la empresa no acepta la propuesta gremial de que las suspensiones sean rotativas para todo el personal de la fábrica, y no sólo para los 156 obreros que están en capilla.

Los directivos de General Motors y Smata volverán a reunirse el martes próximo. En un marco de extenuantes y tensas negociaciones de casi 14 horas, el Ministerio de Trabajo provincial prorrogó hasta el 2 de diciembre de la conciliación obligatoria que ayer vencía.

Las partes habían reconocido el miércoles que un acuerdo estaba cerca, después de que la compañía aceptara la propuesta gremial de garantizar hasta el 31 de diciembre de 2009 los puestos a los trabajadores efectivos.

Sin embargo, las negociaciones ayer se empantanaron en torno al que el sindicato insistió en que las suspensiones sean rotativas, mientras que la empresa se mostró firme en su negativa. Se trata de los 156 trabajadores despedidos que pasarían a revestir la condición de suspendidos hasta fin del año próximo y que después serían indemnizados.

El conflicto se desató hace 45 días cuando la empresa envío telegramas de despido a 436 trabajadores, de los cuales 200 son contratados y el resto efectivos. En el marco del largo proceso de negociación, esa cifra se modificó. Actualmente el conflicto está centrado en 156 trabajadores efectivos, que actualmente están realizando tareas de "capacitación". Por otro lado, subsiste una discusión sobre la suerte del personal contratado.

Para los operarios efectivos que pasarían de despedidos a suspendidos, la compañía elevó la oferta de pago salarial entre diciembre y febrero hasta el 100 por ciento (la propuesta anterior era 80 por ciento). Ese porcentaje se iría reduciendo hasta el 40 por ciento a fin de 2009. GM ofreció abonar todo este monto en una sola vez (algo así como siete sueldos adicionales) más la indemnización para los que se quieran acoger al retiro voluntario en forma inmediata. Estas alternativas fueron rechazadas por el sindicato.

Las negociaciones seguirán el martes próximo. Se prevé que las autoridades de Smata nacional comparezcan ese día en apoyo a la filial regional. Es más, del congreso nacional del sindicato de mecánicos que termina hoy en Cañuelas (Buenos Aires) probablemente surja un fuerte apoyo hacia los trabajadores de General Motors.

Después de un raid por las ciudades de Firmat y Casilda donde analizó la situación laboral de algunas empresas, fue el propio ministro de Trabajo provincial, Carlos Rodríguez, quien encabezó ayer las tratativas, de las cuales también participaron funcionarios nacionales, directivos de la empresa y los secretarios y delegados de Smata.

Rodríguez señaló que "entre los 300 despidos y otro ciento y pico más que iba a haber, pasar a no despedir a nadie y tener suspendido a parte del personal cobrando en un principio todo el salario que después tendrá las quitas correspondiente, es un avance enorme".

Por su parte, la viceministra de la cartera laboral, Alicia Ciciliani, señaló que "seguimos tratando de llegar a un acuerdo final", al tiempo que ofreció detalles de la propuesta empresaria.

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