La provincia de Salta, bautizada capital nacional del desmonte

Organizaciones campesinas y comunidades indígenas bautizaron a Salta como "capital nacional del desmonte". Es la provincia que autorizó la deforestación de mayor cantidad de hectáreas de monte nativo entre 2002 y 2007.
Así se recuerda en un monitoreo realizado por la Red Agroforestal Chaco Argentino (Redaf) en seis provincias, entre ellas Salta, a un año de la entrada en vigencia de la ley de bosques, 26.331, y cuyos resultados fueron publicados el viernes por el diario Página 12.

El informe sostiene que "los desmontes continúan" y que en 2008, cuando se esperaba que la aplicación de la denominada ley Bonasso reduciría la presión sobre los criollos y pueblos indígenas afectados por los desmontes, "se registraron más de 90 conflictos en la región chaqueña argentina.

Sólo 35 de esos casos involucran 1,3 millón de hectáreas de tierras y 96.000 personas". Datos estos que constituyen "una pequeña muestra de la magnitud del problema", advierte el trabajo.

Respecto de Salta se recuerda que, según datos de la Secretaría de Ambiente de la Nación, entre 2002 y 2006, se deforestaron 414.934 hectáreas, más del doble del registrado entre 1998-2002. Y en 2007, cuando el debate de la ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos provocó el apuro por permitir más desmontes antes de que su entrada en vigencia los impidiera, la entonces Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta autorizó la tala 435.399 hectáreas, según datos de la Fundación Asociana que se basa en información oficial.

La Redaf destacó también como un aspecto negativo de lo que ocurre en Salta la aprobación, en diciembre pasado, de la ley de ordenamiento territorial que permitiría la deforestación de 1,6 millón de hectáreas y que ha sido rechazada por organizaciones de criollos y comunidades indígenas.

"No se garantizó la participación de las comunidades, el desmonte continúa y se expulsan campesinos e indígenas", sostuvo la Red y advirtió sobre la "poca capacidad institucional para regular, controlar y sancionar los desmontes que no cumplen, ni cumplieron, la normativa vigente".

La Redaf, entidad que reúne a investigadores e instituciones que trabajan con poblaciones rurales del norte argentino, publicó la investigación "A un año de la ley de bosques: Panorama de la Región Chaqueña Argentina", un relevamiento de la situación del Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Salta, Santa Fe y Córdoba.

Datos de la Secretaría de Ambiente de la Nación indican que entre 2002 y 2006 en la Argentina dejaron de existir 1.108.669 hectáreas de bosques nativos, a razón de 280.000 hectáreas por año, es decir que por día se arrasan con 759 hectáreas, 32 por hora.

La ley de bosques establece que no se pueden autorizar nuevos desmontes hasta tanto no se realice un ordenamiento del monte existente, para lo cual existía un plazo que venció en noviembre pasado.

"Ninguna provincia cumplió con el plazo fijado por la ley. Tampoco existen mecanismos ni voluntad política para que organizaciones campesinas e indígenas participen en la implementación", advierte el informe de la Redaf.

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