La Provincia responde: hay que enfrentar al juego, legalizándolo

El gobierno de Scioli subrayó la necesidad de hacer legales estas actividades, luego de recibir una carta del Episcopado a los legisladores bonaerenses en la que manifestaba preocupación por el tema
El Gobierno de Daniel Scioli subrayó hoy la necesidad de legalizar esas actividades en lugar de prohibirlas, al responder una carta enviada por el Episcopado argentino a los legisladores bonaerenses en la que manifestaba su preocupación por la proliferación de la actividad.

El encargado de contestar la carta fue el secretario General de la Gobernación, José "Pepe" Scioli, quien aseguró que "se trata de encontrar las mejores soluciones para profundizar el camino de la legalidad y el control".

El funcionario provincial le envió una misiva al presidente de la comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Jorge Casaretto, quien había cuestionado un futuro tratamiento legislativo de un proyecto para ampliar la instalación de las salas de juego.

"No encuentro en sus líneas, como en el conocimiento personal de su pensamiento, ninguna insinuación de prohibición total del juego legal, como sí se ha pronunciado la Iglesia -en casos en forma coincidente a la de nuestro Gobierno- frente a graves temas que son del conocimiento público", agregó "Pepe" Scioli.

Dijo que se trata de un "tema que siempre ha motivado un profundo seguimiento por parte de la Iglesia", y señaló que el gobierno provincial "comparte plenamente mediante la acción concreta".

El hermano del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, admitió que "el juego acompaña al hombre desde los orígenes de la civilización y causa verdaderos estragos" aunque señaló que ese resultado se da "cuando en forma ilegal se utiliza para enriquecer a unos pocos y sumir en la miseria -material y moral- a miles de hombres y mujeres".

"Tampoco desconoce usted la lucha sin desmayos que la policía y las fuerzas de seguridad de la Provincia encararon, y encaran en las condiciones actuales, contra el juego ilegal, que mantiene intacto todo el mal que enunciamos, y suma nuevos factores de anomia y atomización social, que llevan al delito y el daño a la propiedad y las personas" le dijo Scioli a Casaretto.

"Pepe" Scioli destacó la "permanente tarea" que "incluyó no sólo los circuitos clandestinos de algunos juegos, sino también la persecución de casinos ilegales".

El secretario General de la Gobernación dijo que existe en la condición humana una "propensión al juego", y advirtió que la lucha que mantiene la administración bonaerense se realiza "con las armas de la legalidad y el control de la actividad".

El funcionario enfatizó en la necesidad de regular el juego: "Permite devolver, en forma significativa, parte del dinero en cuestión a la comunidad, en forma de obras, acción social, salud y paliativos para la situación de los más débiles, de aquellos que no tienen voz y sí desesperación".

"Esta es la base de las políticas que está discutiendo el gobierno y no, como -me permito disentir con la definición de una Pastoral del interior del país- aplicar al caso la indiscutible máxima de que el fin no justifica los medios", grato titular para algunos sectores de la prensa, pero que no ayuda a la tarea en la que estamos empeñados y que motiva su justa preocupación y la nuestra", destacó.

El funcionario afirmó que la carta de Casaretto fortaleció las convicciones del Gobierno y señaló que "coadyuva" la acción, reclama diálogo y consulta".

"Desde ya Monseñor queremos decirle que estamos a su disposición para ampliar la información que más de una vez compartimos y, sobre todo, escuchar sus sugerencias en este delicado tema", aseveró la carta.

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