La provincia requiere urgente un plan de emergencias

La intensidad de los vientos, las lluvias y los daños que estos pueden ocasionar sobre las ciudades no puede establecerse con precisión, pero si puede establecerse un organigrama de mando y de procedimientos ante cualquier tipo de emergencia, que tenga por objeto hacer frente a las consecuencias no queridas de las inclemencias climáticas.

Cuando el 30 de diciembre ultimo llovió intensamente sobre la ciudad y el valle central, lluvia que en pocos minutos inundó el único hospital completo con que cuenta la población de la provincia, el San Juan Bautista, volvió a quedar demostrado la improvisación con que se manejan las distintas aéreas del Estado brizuelista.

Todos nos enteramos al día siguiente, el 31, que el propio gobernador Eduardo Brizuela del Moral se reunió esa tarde con su gabinete de ministros, más el jefe de la Policía, el intendente capitalino y los administradores de Vialidad Provincial y del IPV, entre otros funcionarios para evaluar las consecuencias del temporal y analizar la asistencia a los afectados.

Según consignaron los partes informativos emanados desde Casa de Gobierno, en la reunión, la Policía dio a conocer cuáles fueron las localidades más afectadas en la provincia y desde Defensa Civil se proporcionó la información acerca de daños ocasionados por el temporal y recién, en función de eso, se comenzó a delinear la asistencia.

El problema de los vientos fuertes con lluvias intensas volvió a repetirse durante la madrugada de ayer. Obvio, para ésta oportunidad no hubo ninguna reunión de gabinete, menos a esa hora y en plena vacaciones de las autoridades provinciales.

Lo que salta a la vista es la necesidad de un plan de emergencias que regule la estructura organizativa y establezca un organigrama de mando y de procedimientos de actuación ante cualquier tipo de emergencia, solo de ese modo se puede dar una respuesta eficaz, coordinada y eficiente a cualquier situación, ordinaria o extraordinaria, que se produzca en la provincia.

Un plan de estas características establecería un sistema organizativo funcional para la movilización y coordinación de medios materiales y humanos ante situaciones que pongan en peligro la vida y los bienes de las personas; del mismo modo, se identificarían y analizarían los edificios y elementos vulnerables de la provincia, definiendo las medidas de prevención para evitar o reducir los riesgos detectados; todo sin la necesidad de que el gobernador Brizuela del Moral reúna a sus funcionarios, ni se saquen ninguna foto de ocasión, porque seguro el primer mandatario hubiera preferido estar la tarde del 30 de diciembre ultimo con los pantalones arremangados y balde en mano sacando el agua del Hospital San Juan, que encima queda frente a su casa.

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