La Provincia quiere renegociar una mejora en la coparticipación

"Nuestro mayor deseo es que la provincia de Buenos Aires vuelva a contar con los recursos que necesita" en materia de coparticipación federal, dijo el ministro de Economía provincial, Alejandro Arlía, a LA CAPITAL.

por Pablo A. Holzmann

En menos de un año y medio Alejandro Arlía ha escalado varias posiciones en el gabinete provincial y, merced a la confianza que en él tiene depositada el gobernador Daniel Scioli, desde el pasado 21 de abril fue designado como ministro de Economía en reemplazo de Rafael Perelmiter, que pasó a la Agencia de Recaudación tras la renuncia de Santiago Montoya.

Licenciado en Economía y fundador del Centro de Estudios Federales, en diciembre de 2007 llegó al gobierno bonaerense como subsecretario de Asuntos Municipales, bajo la órbita del jefe de Gabinete Alberto Pérez, a quien había conocido en el año 2003 cuando trabajaron juntos en la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

A fines de noviembre del año pasado, cuando Débora Giorgi fue la elegida de la presidenta Cristina Fernández para ocupar el flamante Ministerio de Producción nacional, Alejandro Arlía dejó de estar a cargo de las relaciones con los intendentes y ocupó la cartera productiva provincial.

Durante una extensa entrevista que le concedió a LA CAPITAL brindó precisiones acerca de cómo marcha la ejecución presupuestaria y el déficit provincial; pidió prudencia a los trabajadores estatales porque este año "más aumento salarial no estamos en condiciones de dar", y destacó que junto con el gobernador trabajan para llevar los gastos burocráticos del Estado a su mínimo nivel.

También se refirió al anuncio difundido esta semana de que la Provincia, en el mediano plazo, intentará acceder al mercado de financiamiento internacional mediante la emisión de un título de deuda por un monto estimado de 500 millones de dólares.

Acerca del momento en que esto sucederá, el ministro Arlía explicó que "nuestra intención es volver a los mercados internacionales, pero que sea antes de fin de año fue una expresión de deseo, porque depende de una serie de variables que nos vienen dadas".

- ¿Cuáles son esas variables?

- Primero, ver la evolución de los mercados financieros en este contexto internacional y cómo funcionan las colocaciones que están realizando otros países. Además, tenemos que esperar a que la Nación evalúe cuándo es el momento oportuno, que seguramente será después del 28 de junio porque se habrá calmado la crispación y ya va a haber un escenario mucho más estable desde el punto de vista político. Con eso resuelto vamos a salir al mundo, con la estrategia que primero adopte el Gobierno nacional.

- ¿Por qué se aguardará que primero emita bonos de deuda la Nación?

- Porque hay una cuestión que está sobreactuada y mal medida que es el riesgo país, que tiene que ver con cuál es el adicional sobre la tasa de interés internacional que tiene que pagar un país para acceder al mercado de financiamiento. Si saliera una provincia antes que la Nación, distorsionaría ese índice. Además, como la experiencia de los equipos de trabajo de Nación es más sólida, se espera que por un mayor poder de negociación establezca las condiciones de mercado para todos los tomadores.

- ¿Qué características tendrá el título que emitirá la Provincia?

- Nuestra idea sería colocar aquello que quedó trunco en nuestro presupuesto 2008, que era de unos 1.500 millones de pesos o su equivalente en dólares, alrededor de 500 millones. La colocación que están haciendo algunos países emergentes lo tomamos como un buen augurio en el contexto de la crisis. Nosotros creemos que lo peor de la crisis financiera ya pasó. Estamos empezando a hablar con los principales estructuradores de las colocaciones para preparar nuestra estrategia de presentación, para saber cuáles son los principales interrogantes que tiene el mundo sobre la economía de la provincia de Buenos Aires.

- ¿Hay algún tema de preocupación que se haya aclarado?

- Un interrogante que ya he despejado es que no va a haber emisión de cuasimoneda. Ese es un dato importante que elimina una incertidumbre. Está absolutamente definido que no va haber una cuasimoneda en nuestra provincia, y creo que en ninguna provincia. Primero hay que escuchar las dudas antes de que puedan aceptar una colocación de títulos.

- ¿Cómo está llevándose adelante la ejecución del Presupuesto 2009?

- Estamos bien en términos del Presupuesto tal como fue aprobado y sancionado por la Legislatura provincial. Creemos que en la recaudación vamos a estar en las pautas fijadas por ley. Hoy estamos 3 o 4 puntos por debajo de esa pauta de recaudación, pero achicándose. Lo que estamos viendo es que tanto en los recursos provinciales como nacionales, por un lado en el tema de recaudación y por otro en materia de coparticipación a los municipios, comienza a incrementarse la diferencia mes contra mes del año anterior. El acumulado de las transferencias a los municipios, de enero a abril de 2009, creció un 19,6% en relación con el mismo período de 2008. Y si miramos en relación con el mes de abril de 2009 es un 27,4% superior al mismo mes del año pasado.

- El año comenzó algo flojo en materia de recaudación…

- El promedio del cuatrimestre fue engrosado por el último mes. Y esto viene sucediendo desde marzo, mes que tuvo mejores recaudaciones que las de enero y febrero. Abril fue mejor que marzo y esperamos que las de mayo sean mejores que las de abril. Esta primera observación que se hizo de que la Provincia no iba a alcanzar las metas de recaudación previstas en el Presupuesto, yo creo que fue apresurada, porque se basó en apenas dos meses. Con el cuatrimestre cerrado me animo a decir que venimos achicando la brecha, que podía estar en 6 puntos en el primer trimestre, que ahora está entre 3 y 4 puntos, y que aspiramos en el segundo semestre alcanzar plenamente la meta de recaudación prevista.

- ¿Le preocupa al gobernador Scioli el déficit? Algunos especialistas manejan y difunden cifras alarmantes.

- Esos pronósticos tienen que ver con expectativas de recaudación muy bajas. Cuando hablaron de esas cifras se estaba pensando en una pérdida de ingresos del orden del 10%, hipótesis que explica 5.000 millones de pesos menos. Con los números del cuatrimestre la caída está entre el 3 o 4%, y esperamos que al cabo del año no exista. Además se tomaban en cuenta porcentajes de aumentos salariales que finalmente fueron menores. Todos preveían que íbamos a tener que dar aumentos del orden de los dos dígitos largos.

- Y finalmente se cerró un incremento salarial promedio del 9%.

- En la negociación salarial los trabajadores del Estado han entendido que la Provincia tiene sus restricciones presupuestarias. Les propusimos tratar de mantener el poder adquisitivo de los salarios, que se había mejorado sustancialmente en el año 2008.

Ahora dimos un aumento promedio del 9%, pero el año pasado el incremento superó el 40%, y con los dos aumentos acumulados estamos en el orden del 52% de aumento en el período 2008/2009. Por eso les pedimos prudencia para este año, porque no queremos prometer algo que después no se pueda cumplir.

- Con este aumento, ¿la negociación por los salarios de los estatales quedó cerrada para el resto del año?

- Yo estimo que sí, y lo que vamos a hacer es cumplir con algunos compromisos que tienen que ver con mejorar la calidad de los puestos de trabajo, eliminar algunas formas de adicionales que los gremios piden que estén incorporados en los salarios. También vamos a ir progresivamente mejorando algunas distorsiones que hay entre los distintos escalafones. Más aumento salarial no estamos en condiciones de dar, a no ser que el segundo semestre sea aún mejor de lo que nosotros esperamos, y en ese caso negociaremos entendiendo que contamos del otro lado con la comprensión del momento que se vive.

¿Reducción de gastos?

- Trascendió que en la última reunión de gabinete, usted le planteó a los demás ministros que colaboren en la reducción de gastos. ¿Esto fue así?

- No, nosotros no pedimos ninguna reducción de gastos. Lo que Daniel Scioli pide es diferenciar los gastos que tienen que ver con las prestaciones básicas del Estado de aquellos gastos que pueden esperar. Los gastos salariales no pueden esperar, los salarios se tienen que pagar con regularidad y así lo vamos a seguir haciendo durante todo el año. Hay gastos que tienen que ver con insumos básicos de la educación, de la salud, de la asistencia social a los sectores más vulnerables de la población, esos gastos no pueden esperar.

- ¿Cuáles son los gastos que pueden reducirse o suspenderse?

- Siempre hay rubros que pueden esperar, como algunas compras de bienes de capital, participaciones de la Provincia en algunos eventos o cuestiones vinculadas con la movilidad de los funcionarios. Queremos lograr que el gasto burocrático del Estado sea el mínimo.

- Respecto del pago de salarios, circularon versiones que decían que la Provincia no iba a tener fondos para cancelar en término el medio aguinaldo en julio. ¿Es así?

- A mí la verdad es que no me gustan los juegos azarosos, y sí me gustan los juegos que no dependen del azar. Y como esto no depende del azar estoy en condiciones de apostar, a quien quiera hacerlo, que la Provincia va a pagar en término el salario y el aguinaldo como corresponde. Y que no hay ninguna hipótesis de trabajo que posponga estos pagos. El que quiera apostar, tiene el lugar donde buscarme para hacerlo.

- ¿Cómo evalúa las críticas que recibió el uso de los fondos superavitarios del IPS? (Pide interrumpir "un momento" la entrevista, se retira a un sector privado de su oficina y regresa con una carpeta con documentación).

- A veces hay que preguntarle a la historia. Recurrí al Tesorero General de la Provincia para que buscara los antecedentes de emisión de Letras Previsionales. Y resulta que nos encontramos con un decreto del año 1953, donde se autorizó la emisión, por primera vez, por cuenta del Estado, de "un Bono Especial de Previsión que representa la suma de 285.563.700 pesos moneda nacional, con un interés anual del 4% a partir del 1º de julio de 1953 y una amortización anual acumulativa del 0,525% que comenzará en enero de 1954". Desde entonces, todos los gobiernos han recurrido al uso de letras previsionales.

- ¿Pero cuál es el motivo que justifique utilizar esos fondos?

- El ex ministro de Economía Gerardo Otero explicó recientemente que sería poco razonable que una provincia que necesita fuentes de financiamiento no utilice los excedentes del Instituto de Previsión Social. Un excedente financiero se tiene que colocar. ¿Qué es más seguro para el IPS? ¿Colocarlo en un banco privado, en acciones o en el Tesoro Provincial, que además le reconoce una renta del 8% anual? Asimismo, la Provincia es el principal responsable del pago de las jubilaciones, porque si algún día el IPS no tiene los recursos, va a ser el Estado provincial quien asuma el compromiso. Sería políticamente difícil de explicar que una colocación financiera de excedentes del IPS se haga por fuera del Estado provincial cuando el mismo Estado necesita de esos fondos.

- No me dijo cómo evalúa las críticas que recibió la gestión de Daniel Scioli por utilizarlos.

- Puede ser que algunos obviamente no sepan de qué se trata esto, los puedo entender y perdonar en su ignorancia. Pero creo que otras críticas son con malicia, porque si saben de qué se trata y mienten y se olvidan de que también usaron la misma fuente de recursos, evidentemente están actuando con una intención maliciosa de esas que no enaltecen a la política sino que más bien la degradan.

El reparto de los recursos

- Cambiando de tema, quizás no sea políticamente correcto hablar del porcentaje de coparticipación que recibe la Provincia y de un reclamo de recomposición que no se ha formulado históricamente…

- Sí, es políticamente correcto, pero no lo es hacer de este tema una política tribunera. A veces escucho hablar a quienes entregaron puntos de la coparticipación en 1987 que ahora dicen que la Provincia debe reclamar de una forma más enérgica los recursos coparticipables. O sea, quienes entregaron 6,5 puntos de la coparticipación, reduciéndola de 28,5 a 22 puntos, ahora nos explican a nosotros cómo recuperarlos. Y yo digo: nosotros sí reclamamos, pero por las vías institucionales. Al punto tal que el primer candidato por la provincia, Néstor Kirchner, señaló en un discurso público hace unos meses que Buenos Aires necesita recuperar parte de los recursos de coparticipación cedidos en 1987.

- ¿Es factible que eso ocurra 22 años después?

- Nosotros estamos esperando que nuestras mayorías legislativas, tanto a nivel provincial como nacional, nos permitan una discusión seria. Si no puede ser sobre la coparticipación, que es un tema muy complejo que requiere de la aprobación de una ley nacional y con las adhesiones de las 24 provincias y la ciudad de Buenos Aires, al menos que se discuta de una reforma tributaria y de la distribución de recursos para que la provincia pueda recuperar una parte de los puntos cedidos.

- Entonces, en los dos años y fracción que quedan de gestión, ¿la Provincia podría mejorar sus ingresos coparticipables?

- Es nuestra aspiración, nuestro mayor deseo es que la provincia de Buenos Aires vuelva a contar con los recursos que necesita.

Perfil

Nacido en el barrio porteño de Caballito hace 44 años, Alejandro Arlía se radicó en el año 2005 en la localidad bonaerense de Brandsen. Está casado y tiene una hija. Conoció a Daniel Scioli en 2003, cuando éste era vicepresidente de Néstor Kirchner.

Con formación de posgrado en Política Fiscal y Administración Financiera del Estado, antes de llegar al gabinete provincial desempeñó varios cargos en el Gobierno nacional. Fue subsecretario de Relaciones con las Provincias del Ministerio de Economía y presidió el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial durante la presidencia de Eduardo Duhalde, entre otros.

Recibió a LA CAPITAL en el espacioso despacho del primer piso de la cartera de Hacienda provincial provisto de planillas, carpetas y documentos que le permitieron respaldar sus respuestas con datos concretos. Meticuloso, también recurrió a una pequeña calculadora que tenía a un costado de la enorme mesa de directorio.

Frontal, directo y seguro, no evadió ninguna pregunta. Se prestó al diálogo dispuesto, sin apuros. Al comenzar la entrevista, pidió que le trajeran una taza con "agua para té". El saquito de la infusión lo tenía en un bolsillo del saco: un ‘Twinings Peppermint’.

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