Provincia pierde $ 1.000 millones al año por evasión de comercios

Así lo expresó la Cámara de Comercio de Córdoba ayer en el marco de la audiencia pública en que se debatieron los aumentos de impuestos previstos por el gobierno cordobés. Para los comerciantes y empresarios, estas subas fomentan la evasión y se terminarán trasladando, vía inflación, a los consumidores.
Si el gobierno de Córdoba lograra reducir a cero el comercio ilegal en la provincia, podría incrementar la recaudación propia en más de mil millones de pesos.

El dato surgió ayer en el marco de la audiencia pública convocada por la Legislatura para debatir los proyectos de Presupuesto General de la Administración Pública Provincial, Modificación al Código Tributario y Ley Impositiva para el ejercicio 2010.

Concretamente, el cálculo fue aportado por el presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Mario Campise, quien manifestó que un trabajo elaborado por el Ieral de Fundación Mediterránea arrojó que el crecimiento del comercio ilegal, sustentado en el contrabando, la falsificación de marcas y la evasión tributaria, provoca que la Casa de las Tejas pierda de recaudar, sólo por el Impuesto a los Ingresos Brutos, 1.064 millones de pesos anuales, netos de coparticipación a los municipios.

La relevancia que ha tomado el comercio ilegal en la provincia se observa también al tener en cuenta que, por la presencia del mismo, los negocios debidamente registrados se pierden de operar 2.300 millones de pesos al año.

Con estas cifras en la mano, Campise cuestionó la decisión de incrementar la alícuota para el comercio mayorista del 3,5 al 4 por ciento, y remarcó que los ajustes que se vienen implementado "han desfigurado el sistema impositivo, creando un verdadero modelo económico de la evasión, porque con el incremento constante de la presión impositiva, se estableció un incentivo a la actividad marginal o comercio en negro, que obtiene más beneficios que el comercio legal con sus márgenes habituales".

La hipótesis de que la suba impositiva impactará en una mayor evasión fue una de las más escuchadas ayer en el Salón Protocolar de la Unicameral, donde expresaron su opinión más de 30 entidades, principalmente del sector comercial, empresario e industrial.

Por caso, el presidente de la Cámara de Comerciantes e Industriales Mayoristas de Córdoba, Héctor Luna, dijo que "Córdoba se ha degradado". "Nos estamos transformando en una gran ‘Salada’", graficó el dirigente, haciendo alusión a la feria ilegal que existe en Buenos Aires, que es una de las más grandes del mundo. "Mientras más se aumenten los impuestos, más ferias truchas va a haber", puntualizó.

En esta línea, tanto la Cámara de Comercio como la de Mayoristas coincidieron en criticar que los controles de la Policía Fiscal prioricen al comercio legal, y no a los que están en negro. "Se ha eliminado el necesario equilibrio que debería tener el régimen recaudatorio, centrando los controles sobre los que son contribuyentes del sistema formal y dejando de lado a los que no representan interés fiscal, creando escalones de impunidad tributaria", leyó Campise. Luna, en tanto, metaforizó de que lo que está haciendo la Policía Fiscal es "cazar en un zoológico".

Inflación y promesa incumplida

Otro de los puntos que generó coincidencias entre los disertantes fue que la suba impositiva generará mayor inflación en 2010 producto del traslado de los aumentos a los costos finales de los productos. Así lo expresó el presidente de la Cámara de Fábricas de Pastas Alimenticias y Afines de Córdoba, Aldo Ferreyra, quien dijo que "el que va a terminar soportando el aumento es el consumidor final". En el mismo sentido se ubicó el titular de la Asamblea de Pequeños y Medianos Productores (Apyme) de Córdoba, Eduardo Fernández, quien señaló que habrá "una mayor presión regresiva, que se descargará sobre la población".

Asimismo, muchos de los referentes presentes en la audiencia criticaron al gobierno provincial por haber incumplido la promesa efectuada el año pasado de que el incremento en impuestos sólo iba a extenderse un año, para solucionar los problemas fiscales generados por la crisis internacional.

Debe destacarse que las críticas no sólo apuntan a las variaciones introducidas en Ingresos Brutos, sino también en el Impuesto de Sellos, que crecerá 500 por ciento de 0,2 por ciento al uno por ciento, lo que grava, por ejemplo, las operaciones inmobiliarias, incluyendo los alquileres, lo que también afecta al sector comercial.

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