La provincia de Neuquén resignará fondos por el impuesto financiero

El esquema actual, en el que se coparticipa sólo un 30%, le impidió a Neuquén recibir $527 millones en los últimos nueve años.
Neuquén> Si el gobierno nacional hubiese distribuido entre las provincias lo que recaudó por el impuesto al cheque desde su creación -en el 2001-, el peso de la deuda que tienen los gobernadores seria un 50% más reducido.

El esquema actual en el que se coparticipa sólo un 30%, implicó que en nueve años Neuquén dejó de recibir $527 millones. Además, se prevé que el año que viene la resignación de fondos a favor de la administración central sea de $124 millones. Para tener una idea comparativa, este año, la gestión Jorge Sapag consiguió que Nación le refinanciara $205 millones en el Plan de Asistencia Financiera.

En una investigación denominada: Distribución de la recaudación del impuesto al cheque, nuevamente al tope de la discusión política que realizaron Nadin Argañaraz y Ariel Barraud, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), se hizo una proyección respecto a qué ocurriría si el impuesto al cheque se coparticipara igual que el Impuesto al Valor Agregado.

Se concluyó que si el Impuesto a los débitos y créditos bancarios se hubiera coparticipado con un esquema similar al actual del IVA, las provincias en su conjunto hubieran recibido $29.128 millones más en valores corrientes o $37.657 millones en valores constantes de 2009. Para tener una idea de magnitud relativa, el monto acumulado constante representa un 54% de la deuda que las provincias en su conjunto mantienen con el gobierno federal.

El trabajo apuntó que, teniendo en cuenta el Presupuesto 2010 y la recaudación por este impuesto allí estimada, las provincias continuarían resignando un monto relevante, aún en la comparación con un esquema como el del IVA que, no implica una coparticipación total del tributo, ya que se ha supuesto el mantenimiento de la detracción directa (11% para Seguridad Social) de su recaudación.

Origen

El impuesto al cheque fue creado en marzo de 2001 a través de la Ley Nº 25.413 (de Competitividad), alcanzando a los débitos y créditos efectuados en cuentas abiertas en las entidades regidas por la Ley de Entidades Financieras, a cualquier otra operatoria o movimiento de fondos (inclusive en efectivo) efectuada por dichas entidades o por cualquier persona.

Originalmente, el impuesto fue utilizado para aliviar la crisis fiscal que afectaba al país al momento de su creación. Posteriormente, durante la primera etapa del impuesto, es decir hasta el 2002, la norma impositiva presentó numerosas modificaciones. Las principales estuvieron ligadas a cambios en las alícuotas, pasando la alícuota general del 0,25% inicial al 0,6% actual (que por otra parte fue el máximo valor permitido según la Ley original) y a la eliminación de la posibilidad de descontar el IDCB de otros impuestos (IVA, Ganancias y Monotributo en la norma original). La Ley 25.570 estableció que el 30% de lo producido por el impuesto pase a formar parte de la masa coparticipable (originalmente ingresaba el 100% al Tesoro Nacional).

El monto del 30% de la recaudación del IDCB pasó a distribuirse entre la Nación y las provincias de acuerdo a los prorrateadores primarios (distribución entre Nación y consolidado de provincias) y secundarios (reparto entre las provincias) de la Ley Nº 23.548.

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