La provincia de Neuquén reglamenta la utilización de sus bosques nativos

Mediante un decreto de Sapag se identificaron zonas y tipos de actividad permitidos. Falta la sanción de una ley provincial para su implementación. Ahora se debe iniciar un proceso participativo, para la redacción de la norma definitiva, con ambientalistas y quienes deseen desarrollar actividades en los bosques.
Neuquén > La Provincia dio un paso importante en el ordenamiento territorial de su bosque nativo, a través de un decreto del gobernador Jorge Sapag que determinó la identificación de zonas sobre las que el Estado neuquino podrá tener su manejo y control.

La medida está relacionada a la sanción de la Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos -más conocida como Ley Bonasso-, que obliga a las provincias a realizar este ordenamiento para que puedan disponer qué tipo de uso podrán darle a sus bosques.

Además, la norma establece la creación de un fondo para compensar a las provincias que conserven este recurso ambiental, que estará integrado con partidas anuales que no podrán ser inferiores al 0,3 por ciento del presupuesto nacional y con el 2 por ciento del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.

El Decreto 1078/09, firmado por Sapag, determina las zonas de manera preliminar y da inicio a un proceso participativo, que culminará en la sanción de una ley provincial, y en el que serán consultados todos los actores involucrados en el tema: municipios, ONGs, ambientalistas, la comunidad mapuche, crianceros y la Sociedad Rural de Neuquén, entre otros.

Pero para poner en marcha este proceso de consulta Nación debe girar los fondos comprometidos con cada distrito. "Neuquén pidió 250 mil pesos. Esto fue aprobado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable pero el dinero todavía no fue enviado. Esto hace que la Provincia aún no pueda ir a las comunidades, aunque ya se hicieron cosas", explicó el subsecretario de Desarrollo Económico de la Provincia, Javier Van Houtte.

Las zonas

Las zonas y sus usos se determinaron mediante la metodología presente en la ley nacional que estipula tres categorías de conservación de los bosques nativos.

La categoría 1, que en el mapa debe ser marcada en color rojo, es para sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. E incluye - según consta en la ley nacional- "áreas que por sus ubicaciones relativas a reservas, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos sobresalientes y/o la protección de cuencas que ejercen, ameritan su persistencia como bosque a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser hábitat de comunidades indígenas y ser objeto de investigación científica".

La categoría 2 (que figurará de color amarillo) es para sectores de mediano valor de conservación que pueden estar degradados pero que, a juicio de la autoridad de aplicación jurisdiccional (en este caso la Provincia), con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica.

Por último, la categoría 3 (verde) se refiere a sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la ley nacional que obliga a que esta determinación sea participativa.

En el decreto provincial se explica que existen 1.200.000 hectáreas de bosque nativo en Neuquén, de las cuales 547.174 están bajo jurisdicción del Estado neuquino. De ese número, 193.000 fueron encuadradas en la categoría 1 (rojo), 288.000 se determinaron como categoría 2 (amarillo) y sólo 6.084 se estipularon como categoría 3 (verde).

Además, se agregó otra categoría para 58.966 hectáreas, a la que se le asignó el color naranja y que tiene que ver con "aquellas áreas que pueden afectarse a determinados usos pero con restricciones particulares producto de situaciones especiales".

El resto de las hectáreas de bosque (unas 700.000) está bajo jurisdicción de Parques Nacionales. Allí, la Provincia ya acordó criterios generales y áreas de gestión conjunta, dado que hay zonas donde se comparte la misma cuenca.

Equilibrio

"Hay que dar el debate entre los desarrollistas y los conservacionistas. El decreto es una expresión de voluntad pero la ley nacional prohíbe todo desmonte y tala hasta que la Provincia haga su proceso y lo apruebe por una ley local", dijo Van Houtte.

Y advirtió: "No queremos ser fundamentalistas, ni de un lado ni del otro, queremos asegurar la sustentabilidad ambiental de los bosques y de los servicios ambientales que estos prestan. El extremo desarrollismo y el extremo conservacionismo no son sustentables. Hay que encontrar el equilibrio y en eso vamos a tener que trabajar, con un equipo técnico sólido que permita lograrlo".

En números

En la provincia de Neuquén existen 1.200.000 hectáreas de bosque nativo.

547.174 hectáreas están bajo jurisdicción del Estado provincial.

Sólo 6.084 hectáreas fueron catalogadas como de bajo valor de conservación y podrán transformarse parcialmente o en su totalidad.

Lo que se quiere conservar

Neuquén > Según la "Ley Bonasso", en ningún caso las provincias podrán disponer actividad alguna sobre los bosques nativos si no cuentan con el ordenamiento que Neuquén ya inició.

Ese es el principal objetivo de la norma, cuya reglamentación el gobierno central se vio en la necesidad de concretarla de manera inmediata, por los cuestionamientos que surgieron luego del alud sucedido en Tartagal en el verano de este año, un fenómeno originado, entre otros factores y según ambientalistas, por el desmonte de la selva salteña.

En el caso de Neuquén la situación es bastante diferente, y así lo explica el decreto firmado por Jorge Sapag: "El uso de los bosques en nuestra provincia no se encuentra principalmente asociado a la producción de madera de calidad, ni se observan afectaciones de superficie producto de la necesidad de la habilitación de tierras para la agricultura, como ocurre en otras provincias del país".

Y agrega que "por el contrario, el impacto sobre los bosques se encuentra relacionado a personas y comunidades que viven cercanos a los mismos y que por su actividad impactan directa o indirectamente sobre ellos. Entre las actividades más importantes se destacan las inversiones inmobiliarias, sobrecarga de ganado caprino y ovino, extracción de leña, de madera para artesanías y cosecha de frutos".

El subsecretario de Desarrollo Económico de la Provincia, Javier, Van Houtte, sostuvo que «hoy la Provincia determina que todo bosque de una determinada altitud y pendiente es rojo (no se puede hacer nada sobre él)».

Y recalcó: «El bosque es mucho más que los árboles, cumple un rol, es un conjunto de servicios ambientales y de protección, por algo la necesidad de cuidarlo y protegerlo. Otros sectores podrán ser amarillos o verdes. La pincelada final se la tiene que dar cada comunidad. Ese es el proceso en el que se está avanzando pero no con la rapidez que nos gustaría por la falta de fondos».

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