La provincia financia la construcción de 2.000 viviendas.

El vicegobernador, Luis Alberto Campo, firmó un decreto para destinar 254 millones de pesos a la construcción de más de dos mil viviendas en distintas localidades de la provincia.
Las autoridades pampeanas resolvieron adelantar ese dinero para iniciar la edificación de las casas que financiara Nación. "Se beneficiarán a los municipios que tienen terrenos. Hay muchos que aún no han podido escriturar por diversos problemas, ya sea porque hay sucesiones de por medio o hubo paros judiciales donde no se pudieron hacer algunas liquidaciones en tiempo y forma. En la medida en que lo intendentes aporten las escrituras se irán licitando las viviendas", adelantó Campo a LA ARENA en un acto que presidió en la localidad de Monte Nievas.

El presidente de la Cámara de Diputados confirmó que firmó el decreto el lunes y será publicado en el boletín oficial del viernes. La semana próxima salen a la venta los pliegos licitatorios y las empresas tendrán 20 días para presentar las ofertas. Habrá un plazo de impugnación y para fines de marzo estarán definidas las empresas adjudicatarias.

Emprendimientos.

En la jornada de ayer Campo presidió el acto de otorgamiento de créditos del programa de Economía Social y la entrega de subsidios de los programas Decidir entre todos y Participación comunitaria a la Escuela 43 y la Asociación ex alumnos de la escuela 43, respectivamente. Además, concurrieron la diputada nacional Adriana García; la ministra de Bienestar Social, Maria Cristina Regazolli; los subsecretarios Rodolfo Calvo y Pedro Freindenberger y las autoridades municipales encabezadas por el intendente Ruben Alison.

En Monte Nievas se entregaron once emprendimientos sociales. Los beneficiaron fueron Pedro Torancio (gomería), Sonia Budano (tejido artesanal), Verónica Fernández (costura), Darío Paz (alambrador), Walter Paz (horticultura), Hugo Ríos (hachero), Jorge Borghi (verdulería), Claudio Gómez (Lavadero de autos), Jorge Rodríguez (taller de engrase) y Miguel Albornoz (lavadero de autos).

"Estos préstamos nos brindan posibilidad de impulsar emprendimientos locales. Su recuperación nos permitirá que ingresen otros beneficiarios para tener las mismas posibilidades", concluyó el intendente, Rubén Alison.

Con escrache, entregaron casas en la zona Norte

Es un barrio de 36 unidades que había quedado inconcluso cuando Sol Obras abandonó los trabajos. Un grupo de beneficiarias del Plan Madres aprovechó la ceremonia para reclamar su pase a la ley 2343.

Un grupo de 36 viviendas que empezó a construir la empresa Sol Obras fueron entregadas a ayer a sus adjudicatarios en un concurrido acto. Con esta entrega, se completa el conjunto de casas ubicadas sobre las últimas cuadras de la calle Raúl B. Díaz.

La ceremonia se realizó en una vivienda sobre la calle Payné y contó con la presencia de la plan mayor del gobierno provincial, del Ejecutivo municipal, adjudicatarios y sus familiares, y vecinos de la zona. La comitiva oficial estuvo encabezada por el vicegobernador Luis Campo -a cargo del Ejecutivo provincial-, el intendente Francisco Torroba y la diputada nacional Adriana García. También estuvieron los ministros César Rodríguez (Gobierno, Justicia y Seguridad), Cristina Regazzoli (Bienestar Social), Néstor Torres (Educación y Cultura), el secretario de Asuntos Municipales, Rodolfo Calvo, el secretario de la Gobernación, Raúl Ortiz, el diputado Juan Ramón Garay, el presidente del Instituto de Vivienda, Julio Rojo, y el secretario municipal de Obras Públicas,

Mónica Mendoza fue la encargada de hablar en nombre de los adjudicatarios. "El día tan esperado ha llegado para 36 familias que ven cumplido el sueño de la vivienda propia", dijo la joven. "Sabemos la importancia que tiene la vivienda para la contención y el desarrollo de la familia, que acompaña el crecimiento de los niños y fortalece la unión de los lazos familiares". Por ese motivo agradeció a quienes hicieron posible esa realidad y elogió el "gran compromiso y esfuerzo" del gobierno provincial para concretar "un ambicioso plan de soluciones habitacionales". Por último alentó a los otros adjudicatarios a cuidar la vivienda recibida y a cumplir con las cuotas.

Intendente.

En su intervención, el intendente Francisco Torroba habló del problema de las viviendas y de las dificultades que tienen los gobiernos, a todos los niveles, encontrarle una solución. "La resolución de la problemática de la vivienda hace a la dignidad humana y contribuye a que la pobreza sea menos pobre", analizó el mandatario. "Nuestro compromiso desde el gobierno municipal es trabajar codo a codo con el gobierno nacional y provincial en la resolución de ésta problemática, problemática que afecta a seres humanos más allá de banderías políticas".

"Acceder a una vivienda significa para todos ustedes la concreción de un sueño, otros esperan también poder concretarlos; el compromiso de pago de las cuotas por parte de los adjudicatarios significa la posibilidad nuevas viviendas. Se avecinan tiempos difíciles, necesitamos de la solidaridad y el esfuerzo de todos para poder sobrellevar las dificultades que aparecen en el horizonte", planteó el intendente.

Breve.

El vicegobernador Luis Alberto Campo fue breve en su alocución. Recordó que este grupo de casas quedó relegado respecto al resto cuando defeccionó la empresa Sol Obras, firma encargada de su construcción. Este retraso, reconoció, provocó el malestar de los adjudicatarios y la preocupación del gobierno.

Campo recordó que el valor real de las cuotas es de 260 pesos, pero que merced al subsidio del gobierno provincial, cada adjudicatario paga 98 pesos.

Tras sus palabras, el sacerdote Carlos Mussa bendijo las nuevas viviendas y luego se entregaron las llaves.

Protesta.

Un grupo de beneficiarias del Plan Madres se hizo presente en la ceremonia para exteriorizar su protesta. El grupo, conformado por casi 30 mujeres, se colocó en cercanías de los funcionarios y siguió la ceremonia en silencio, aunque blandiendo los carteles con sus reclamos. Hacia el final del acto, las mujeres tomaron coraje y se hicieron notar con fuerza, primero golpeando fuertemente unas cacerolas y luego gritando a viva voz.

El secretario de la Gobernación, Raúl Ortiz, fue el destinatario de la bronca femenina. "Ortiz, da la cara", le espetaron una y otra vez. "Queremos trabajar" y "Queremos la ley", fueron las consignas que más exteriorizaron las mujeres.

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