La Provincia estiró los plazos para la eliminación del PCB en los transformadores

Si bien el 31 de diciembre venció una resolución bonaerense del año 2002 que establecía ese día como tope para la eliminación del PCB (bifenilos Policlorados) en equipos eléctricos cerrados, el Gobierno estiró los plazos por doce meses.
La provincia de Buenos Aires buscará avanzar este semestre con una ley para darle un marco legal a la erradicación de transformadores con PCB, sustancia clasificada internacionalmente como cancerígena.

El tema es complejo ya que muchos de los transformadores que se encuentran en todos los municipios bonaerenses contienen esta sustancia y no son muchos las compañías que se dedican a la declorinación que se debe realizar sobre el aceite de los aparatos.

En el territorio provincial funcionan actualmente 750 transformadores registrados oficialmente que tienen entre 2 y 50 partes de PCB por millón, mientras que unos 6 mil deberían estar fuera de uso desde fin de año. Es que estos transformadores tienen más de 50 partes de PCB por millón, algo que prohíbe la ley nacional 25.670.

En tanto, la resolución dictada por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) se destaca por establecer límites más exigentes, ya que permite el funcionamiento de aquellos aparatos que estén por debajo de las 2 partes de PCB por millón.

A más tardar en mayo, el Ejecutivo quiere tener presentada la nueva normativa en la Legislatura, y para ello junto a representantes de los prestatarios de la Provisión de Energía Eléctrica (Edelap, Eden, Edes y Edea), las cinco federaciones que agrupan a las cooperativas eléctricas y la Unión Industrial de la Provincia formarán una comisión de trabajo.

PCB es la sigla del policlorinato bifenilo, una sustancia que integra una lista de tóxicos que deberían desaparecer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la Argentina, se lo introdujo como líquido aislante y refrigerante de transformadores eléctricos en los años 60. También se usa en papel carbónico, fluidos hidráulicos, lubricantes y en los aditivos del petróleo.

Comentá la nota