La Provincia empuja a pescadores artesanales a pescar ilegalmente

Doscientos cuarenta gomones y semirígidos son los que conformar la “flota” de la Pesca Artesanal con la que cuenta actualmente Mar del Plata, concreta operaciones por $1.800.000 mensuales, de los cuales $ 40.000 le corresponden al Gobierno Municipal , pero que nunca llegan a esas arcas por la simple y sencilla razón que esa actividad es lisa y llanamente ilegal ….
Las doscientas cuarenta embarcaciones, aunque parezca de Ripley, no cuentan con permiso oficial para realizar esa actividad de parte de la Municipalidad, ni de la Provincia y ni siquiera del Senasa, algo que sí poseen los 40 gomones existentes en Miramar o los 50 que llevan a cabo su tarea en Santa Clara del Mar.

Eso sí, todo lo que pescan es volcado al mercado marplatense sin ningún tipo de control ya que al no otorgarle el permiso respectivo la Secretaría de Pesca de la Provincia de Buenos Aires, no hay maneras de controlarlos.

Pero lo insólito se da en que los propios pescadores quieren legalizar la situación, pero nadie del gobierno de Scioli los escucha, aunque es dable destacar que este tema viene desde la gestión de (Felipe) Solá.

Juan Domingo Novero , el gran ausente

Hoy el funcionario a cargo de Pesca, el marplatense Juan Domingo Novero poco y nada ha hecho para solucionar este tema. Es más, en los últimos días se han reunido funcionarios de la Municipalidad, el Senasa, del Consorcio Portuario y la Prefectura , y el gran ausente fue el novel dirigente provincial.

Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria se exige regularizar esta situación en virtud del grave peligro que podría ocasionar a la población (estable y visitante) ante el consumo de estos peces sin control sanitario alguno.

Prefectura mucho no puede hacer ya que las embarcaciones cumplen con las reglas de seguridad y cuentan con permiso como “Pesca deportiva” y no se los puede prohibir.

La Municipalidad, el igual que Senasa , está preocupada por la calidad del pescado que ingresa en el circuito comercial (especialmente el de los restaurantes) y por la evasión que les impide dejar de recaudar un promedio de $ 40.000 mensuales.

¿Dónde está el problema?

Este Portal trató de conocer cuál es el motivo de estas graves y peligrosas (para la salud) de estas anomalías , y todos los caminos conducen a la propia Banquina Chica del Puerto: allí se opondrían rígidamente (amenazas incluídas) a no dejar atracar a los gomones y simirígidos a ese lugar “por cuestiones de seguridad”, algo que es parcialmente cierto.

Otros voceros fueron un poco mas allá: de extenderse esta actividad de Pesca Artesanal se terminaría el negocio para muchos, ya que tendrían que decirle chau a la exclusividad, y por ende a la rentabilidad.

¿Alguien hará algo?

No hay dudas que esta cuestión no puede seguir de esta manera. Hoy a los pescadores artesanales es posible verlos salir en sus gomones y semirígidos desde lugares como Camet, el Motonáutica, Playa Varese, el Torreón del Monje y otros espacios costeros donde luego de agotadoras jornadas de pesca, retornan a esos sectores con sus cajones llenos de pescado fresco.

Ellos esperan que alguien les de un lugar acorde y puedan legalizar la situación que mezquindades económicas y políticas, ponen en riesgo la salud de la población marplatense, sea estable o provisoria.

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