Provincia y una deuda millonaria para construir una planta potabilizadora

El gobierno bonaerense logró la autorización de la Legislatura para endeudarse en 100 millones de dólares, a una tasa anual del 9,5% por 12 años, para construir una obra hídrica en el Partido de La Plata. Para financiarlo, se afectarán fondos de coparticipación federal impositiva.
A fines de noviembre, con la aprobación del presupuesto general para 2010, el gobierno de Daniel Scioli consiguió obtener el visto bueno para contraer una deuda millonaria por una obra que permitirá aumentar la capacidad de prestación del servicio de agua potable.

El monto destinado a la construcción de una nueva planta potabilizadora de agua es 150 millones de dólares. El proyecto fue impulsado desde mediados del año 2008 por un consorcio de empresas liderado por la firma estatal israelí Mekorot Water Company, y compuesto también por Ashtrom BV y 5 de septiembre SA.

Según publica la revista Desafío Económico, la nueva planta, que estará destinada a alivianar el trabajo que realiza actualmente la ubicada en Punta Lara, Partido de Ensenada, y abastecerá a La Plata y su zona de influencia, fue ideada por la compañía de Israel, que dos años atrás presentó un proyecto bajo el régimen de iniciativa privada.

Desde entonces, los vínculos entre los representantes de esa firma y el gobierno bonaerense se han ido estrechando, hasta converger en la inclusión de un artículo, el 53, en la ley de Presupuestos, a través del cual se da el puntapié inicial para la costosa obra.

En el mencionado artículo el Ejecutivo provincial pide la autorización para endeudarse por hasta 100 millones de dólares -dos terceras partes del valor total de la planta-, o su equivalente en otra moneda, y por un plazo de hasta 15 años, con el objetivo de respaldar las obligaciones contraídas por la construcción.

Para ello, como medio de financiamiento, se creará un fideicomiso del Banco Provincia y se afectarán recursos del régimen de coparticipación federal de impuestos.

La decisión del gobernador Daniel Scioli de endeudarse y afectar fondos coparticipables se da en medio de un clima de tensión con los intendentes y distintos sectores estatales por el panorama altamente deficitario de la Provincia -para el ejercicio de este año se prevé un déficit primario de casi 5.400 millones de pesos- y, precisamente, por la reducción del 5% de los envíos de dinero a los distintos municipios.

Según trascendió, el esquema de financiamiento estipula un período de amortización de 12 años, con 3 de gracia, correspondientes al período de realización de la obra, a una tasa de interés cercana al 9,5% anual.

Para saldar la deuda, además se estaría evaluando la creación de un cargo de obra adicional, que sería abonado por unos 255.000 usuarios de La Plata, Berisso y Ensenada, la misma zona que se beneficiará con la nueva planta. Este importe se incorporaría a la tarifa habitual de ABSA, y lo recaudado también se depositaría en un fideicomiso que se constituirá en el Banco Provincia para administrar dichos recursos.

El impacto en los bolsillos de los bonaerenses de la región mencionada rondará el 33% de la tarifa actual. Así, la persona que normalmente abona 45,50 pesos mensuales por el servicio de agua potable, a partir del cargo pagaría unos 60,50 pesos.

Debido a la magnitud que representa la construcción y puesta en funcionamiento de la nueva planta potabilizadora, también se contempla la posibilidad de, durante el primer trayecto de la obra, entregar un subsidio estatal para alivianar el impacto sobre el bolsillo de los bonaerenses.

A pesar de estos datos trascendidos, un manto de indefiniciones todavía rodea al proyecto. Por ello, Desafío Económico se comunicó con distintos actores involucrados, a fin de obtener alguna certeza, aunque el resultado fue infructífero.

La cartera provincial de Infraestructura, que comanda Cristina Alvarez Rodríguez, explicó que la información debía darla ABSA. En ese organismo, desde la oficina de prensa señalaron desconocer detalles del proyecto porque se gestionó por fuera de su órbita. En tanto, distintos legisladores advirtieron que la aprobación de ese artículo, al igual que otros contenidos en la ley de Presupuesto, se hizo sin tener información al respecto.

La relación con la estatal israelí

El gobernador Daniel Scioli inició su vínculo con Mekorot Water Company a mediados de 2008, cuando esta compañía le acercó el proyecto para la construcción y puesta en mantenimiento de la nueva planta potabilizadora de agua en La Plata.

Con el paso del tiempo, y a través de distintas reuniones informativas, la relación se fue estrechando. Previo a la inclusión de la iniciativa privada en el presupuesto, los representantes de la firma -el vicepresidente, Rafi Ifergan; el director de Ingeniería, Carlos Percia; y los especialistas Jehoshua Bar Sela y Nely Icekson-Tal- realizaron distintas exposiciones respecto de la sequía en Bahía Blanca y sus alrededores y del problema del servicio en Mar del Plata y La Plata, todas con patrocinio del gobierno provincial.

Mekorot es una de las empresas de agua más avanzadas tecnológicamente en todo el mundo, con más de 70 años de experiencia en desarrollos hídricos y seguridad ambiental.

Originariamente tuvo un primer acercamiento con nuestro país a principios de 2008, a través de otro proyecto de iniciativa privada: la realización de una planta desalinizadora en Sierra Grande, provincia de Río Negro.

Pero para emprender la planta potabilizadora en la capital bonaerense la empresa estatal israelí se asoció con la firma hispanoisraelí Ashtrom B.V, una división del grupo que lleva el mismo nombre, y con la nacional 5 de Septiembre SA, dependiente de SOSBA (Sindicato de Obras Sanitarias de Buenos Aires), que posee el 10% del control de la compañía estatal bonaerense, ABSA.

Ashtrom opera actualmente en Europa, Africa, el Caribe y EEUU. Maneja un volumen anual de negocios superior a los 200 millones de dólares, apenas 50 millones más que la valuación de uno de sus proyectos.

Por su parte, 5 de septiembre es una sociedad anónima manejada por empleados de Obras Sanitarias de la Provincia, dependiente del gremio que nuclea a los trabajadores de esa actividad, que controla la décima parte de la empresa prestadora del servicio de agua potable y desagües en el territorio bonaerense.

El consorcio iniciador, sin embargo, delegará parte de la construcción. Algunas de esas etapas ya han sido adjudicadas a dos empresas: Mako y Eleprint.

Ambas tienen experiencia en distintos tipo de proyectos en la ciudad de La Plata y son de renombre en lo que respecta al rubro de la construcción en la Provincia.

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