La Provincia determinará el uso de su bosque nativo

Por decreto, se identificarán zonas y los tipos de actividad que se podrán realizar. Es una exigencia de la ley nacional para preservar estos recursos. Las zonas se determinarán de manera preliminar, dando inicio a un proceso participativo hasta la sanción de una ley provincial.
Neuquén avanza en el ordenamiento territorial de su bosque nativo, a través de un decreto que está a la firma del gobernador Jorge Sapag y que permitirá identificar zonas sobre las que la provincia podrá tener su manejo y control.

La medida está relacionada a la sanción de la Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, recientemente reglamentada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que obliga a las provincias a realizar este ordenamiento para que puedan disponer qué tipo de uso podrán darle a sus bosques.

Además, la norma establece la creación de un fondo para compensar a las provincias que conserven este recurso ambiental, que estará integrado con partidas anuales que no podrán ser inferiores al 0,3 por ciento del presupuesto nacional y con el 2 por ciento del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.

El decreto permitirá establecer las zonas de manera preliminar y dará inicio a un proceso participativo, en el que se serán consultados todos los actores involucrados en el tema -municipios, ONGs, ambientalistas, la comunidad mapuche, crianceros y la Sociedad Rural de Neuquén, entre otros- y determina un plazo de seis meses para la sanción de una ley provincial donde deberán quedar definidos estos acuerdos.

Zonas y usos

Las zonas y sus usos se determinarán mediante la metodología presente en la ley nacional que estipula tres categorías de conservación de los bosques nativos.

La categoría 1, que en el mapa debe ser marcada en color rojo, es para sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. E incluirá -según consta en el texto de la norma- "áreas que por sus ubicaciones relativas a reservas, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos sobresalientes y/o la protección de cuencas que ejercen, ameritan su persistencia como bosque a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser hábitat de comunidades indígenas y ser objeto de investigación científica".

La categoría 2 (que figurará de color amarillo) es para sectores de mediano valor de conservación que pueden estar degradados pero que, a juicio de la autoridad de aplicación jurisdiccional (en este caso la provincia), con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica.

Por último, la categoría 3 (verde) se refiere a sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la ley nacional que obliga a que esta determinación sea participativa.

Preservación

En ningún caso las provincias podrán disponer actividad alguna sobre los bosques nativos si no cuentan con este ordenamiento. Ese es el principal objetivo que persigue la ley nacional, cuya reglamentación el gobierno central se vio en la necesidad de concretar de manera inmediata, por los cuestionamientos que surgieron luego del alud sucedido en Tartagal, un fenómeno originado, entre otros factores y según ambientalistas, por el desmonte de la selva salteña.

"La ley nacional salió por los desmontes y la presión agrícola, Neuquén está afuera de esto porque no hay desmontes, no fue el caso de nuestra provincia lo que originó esta norma, que lo quiere es el buen uso y la conservación del bosque nativo. Esees el objetivo central", explicó el subsecretario de Desarrollo Económico, Javier Van Houtte, quien indicó que el decreto que estipula este ordenamiento ya fue elaborado por el Ministerio de Desarrollo Territorial y que restará la firma del gobernador para que su implementación pueda ser llevada a cabo.

Según indicó Daniel Boccos, responsable de la Unidad Ejecutora de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, Neuquén tiene en la actualidad, sobre el total de su territorio, un 12 por ciento de bosque nativo, lo que representa 1.120.000 hectáreas. 535.000 se encuentran bajo jurisdicción provincial y el resto pertenece a Parques Nacionales. "Con Parques ya hay acordados criterios generales y una vez definidas las zonas, identificaremos aquellas áreas de gestión conjunta. Porque ocurre, por ejemplo, que hay zonas que comparten la misma cuenca o que hay habitantes cuyas situaciones se deben contemplar", explicó Boccos.

El especialista indicó también que del mapa de bosques de la provincia, sólo un 5 por ciento es susceptible de ser pintado con verde (que puede transformarse) y se trata, principalmente, de áreas dentro de ejidos urbanos o con forestación exótica. Informó que un 40 por ciento es rojo (zonas de alto valor de conservación y que no se transformarán) y que un 55% es amarillo (también de alto de conservación y que podrán ser sometidas a aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica).

¿Qué es la ley de bosques?

La Ley Nº 26. 331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, más conocida como Ley de Bosques o Ley Bonasso, fue sancionada el 2 de noviembre de 2007 por el Congreso Nacional. Esta ley establece normas y también recursos económicos para el manejo sostenible de los bosques nativos y de los servicios ambientales que ellos brindan a la sociedad.

Definición de este recurso natural

"Considéranse bosques nativos a los ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea –suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos-, conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica. Se encuentran comprendidos en la definición tanto los bosques nativos de origen primario, donde no intervino el hombre, como aquellos de origen secundario formados luego de un desmonte, así como aquellos resultantes de una recomposición o restauración voluntarias" (Artículo 2º de la Ley Nacional 26.331).

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