La Provincia descarta aumentos de salarios

La emergencia sanitaria por la gripe A y crisis económica, fundamentos de la decisión. Docentes y estatales se estaban preparando para iniciar negociaciones con el gobierno en agosto.
Para el Gobierno provincial cualquier aumento salarial tendrá que esperar hasta que se supere la emergencia sanitaria por la gripe A y comience a visualizarse una salida clara de la crisis económica. El ministro de Trabajo Oscar Cuartango, y el titular de la cartera económica Alejandro Arlía, se adelantaron a los reclamos gremiales y descartaron que para este semestre vaya a haber una mejora en los sueldos.

La novedad se dio a conocer ayer, en momentos en que los poderosos gremios estatales de la provincia (el Frente Gremial Docente, más los sindicatos que agrupan a empleados de la administración pública y los judiciales) se aprestaban a armar la primera agenda de contactos y reuniones con vistas a la reanudación de la negociación paritaria para el segundo semestre del año.

"Un Gobierno que ha actuado con un nivel de compromiso y de voluntad política de aumentar un 52% los salarios tiene a mi entender la legitimidad como para plantear que en este segundo semestre le resulta muy difícil dar aumento", señaló ayer el ministro Arlía.

Desde la cartera laboral, Cuartango también se adelantó a los pedidos de los estatales para que se reabran las paritarias y se discuta una suba salarial. "Por ahora lo descarto por completo", sostuvo el funcionario, y agregó "por lo menos habrá que esperar que se supere esta situación", con referencia a la emergencia.

A propósito de la situación financiera de la Provincia, ayer se publicó en el Boletín Oficial que el Ejecutivo bonaerense aprobó una emisión de bonos por hasta 35 millones de dólares, con vencimiento en 2016, para hacer frente a la crisis (ver página 3).

Las declaraciones de los miembros del gabinete de Daniel Scioli sobre las perspectivas de aumentos en los haberes sonaron "preparatorias" para una discusión inminente que comenzaría el mes que viene.

Por un lado, se sabe que el Frente Gremial Docente ya habría decidido volver a la carga por la recomposición de los sueldos. Tienen en cuenta, para lo que queda del año, "la deuda pendiente" de 55 pesos durante 6 meses que se agregarán al Fonid como cuotas extraordinarias: ésta es la suma que prometió el Gobierno Nacional a comienzos de año.

En cuanto a los trabajadores de la administración pública ya exigieron públicamente la apertura de paritarias para la segunda mitad del ejercicio. Se daba por seguro que los gremios nucleados en la Federación (Fegeppba) harían la semana que viene el pedido formal ante el Ministerio.

Al respecto el ministro Cuartango señaló que "la paritaria de principios de año la cerramos por todo el 2009 y no están dadas las condiciones que justifiquen abrirlas".

Sin embargo, desde Fegeppba recordaron que aceptaron el último aumento "en disconformidad" y dejaron expresado que volverían a pedir otra suba. Con estos votos y los de UPCN, la Provincia cerró la discusión. El único gremio que nunca aceptó la oferta fue ATE, alineado en la CTA.

Los gremios del Frente Gremial ahora están trabajando en el acondicionamiento de las escuelas para el comienzo de clases, pero en breve reunirán a los cinco dirigentes que lideran el agrupamiento (Suteba y la FEB son los más numerosos en cantidad de afiliados) para definir la metodología a seguir.

"Salario, inequidades de condiciones laborales sobre dobles jornadas completas, recuperar el Fonid para algunos que no lo perciben y licencias en caso de fertilidad asistida", enumeró la titular de la Federación de Educadores Bonaerenses, Mirta Petrocini, sobre los temas pendientes. Es todo un anticipo de que la pulseada será una nueva fuente de conflictos para la Provincia en pocas semanas.

En los municipios

La sombra de los enfrentamientos registrados en las últimas horas entre trabajadores municipales de Córdoba y las autoridades, empieza a preocupar a más de un funcionario comunal bonaerense. No es el temor a la violencia del reclamo -metodología que no tiene tradición en la resolución de este tipo de conflictos en territorio bonaerense- sino la naturaleza del pedido lo que preocupa: los reclamos salariales de docentes y estatales siempre han continuado en otros similares de los trabajadores municipales.

Por caso en Tandil, una comuna cercana a General Pueyrredon, el sindicato de los municipales acaba de notificarse de la mala nueva de que el Ejecutivo conducido por el radical Miguel Lunghi no podrá satisfacer el pedido de incremento del 15% en los salarios del personal porque las finanzas no lo permiten, amén de que anunciaron recortes en las horas extra.

El panorama que enfrentan varias de las municipalidades más grandes del interior bonaerense es el mismo: escasean los recursos genuinos por la caída (o, en el mejor de los casos, amesetamiento) de la recaudación producto de la crisis, justo cuando deben hacer frente al reclamo salarial de sus empleados.

Seguramente sobrevendrán pedidos de los intendentes a La Plata para que aumenten los recursos coparticipables, lo que a su vez podría revitalizar el antiguo anhelo del gobierno provincial de que la Nación reconozca al menos una parte de la coparticipación nacional que se le niega desde hace años.

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