La Provincia define la ayuda al agro, pero no sabe de dónde saldrá la plata

Usarían recursos provinciales y nacionales para dar subsidios a productores y créditos blandos a industriales.
Las medidas que elabora el comité "anticrisis" del gobernador Celso Jaque, para apuntalar al agro local, tienen como objetivo fundamental mejorar el precio que cobran los productores mendocinos, según adelantaron miembros de su gobierno.

Para concretar esta meta, los funcionarios evalúan mecanismos que apuntan directamente a subsidiar al productor primario, además barajan la posibilidad de conceder un financiamiento "barato" para los industriales y es posible que a los exportadores se les prefinancien las ventas.

Las medidas, que siguen en estudio con vistas a ser anunciadas la semana próxima por el propio gobernador, son coincidentes con las propuestas y los reclamos que realizan productores e industriales de Mendoza.

Lo que aún no se define es cómo se conseguirán los recursos y cuánto dinero necesitará el Estado para apoyar a todos los sectores de Mendoza, tal cual se lo propone el gabinete "anticrisis".

Mario Adaro, ministro de Gobierno de la provincia, comentó ayer que "se priorizará la situación del productor en las medidas de salvataje para el sector agrícola local". A medida que pasa el tiempo se aproximan los días de cosecha y el riesgo de perder la producción se incrementa; al respecto el funcionario aclaró: "Ante todo, las medidas apuntarán a que la cosecha se realice".

Según indicó Adaro, las políticas para el agro local que anunciará Jaque la semana que viene tendrán como fin mejorar el precio para los productores, y para lograrlo se implementarán diversos mecanismos, y no sólo se ejecutarán subsidios.

Según indicaron fuentes oficiales, se aplicarán medidas compensatorias que subsidiarán directamente el precio de los productores (como los 10 centavos para el damasco). Según esta fuente, la operatoria la llevarían a cabo mediante la figura del fideicomiso.

Así, el sector industrial presentará al Fondo para la Transformación y el Crecimiento la factura de compra que le entregó el productor y, luego, el Fondo le depositará al productor el monto del subsidio (que aún no se define), según la cantidad de kilos de fruta vendidos.

Los mecanismos de salvataje diseñados en el Ejecutivo apuntarán también al sector industrial, beneficiando indirectamente al productor. Por un lado, se ofrecería financiamiento "barato" a las industrias, específicamente para capital de trabajo, así se activará la producción y la demanda de fruta.

Otro instrumento para paliar la crisis agrícola sería la prefinanciación de exportaciones, lo que apuntará a incrementar las ventas externas, y de esta manera se logrará fortalecer la demanda de los productos agrícolas. También se llevaría a cabo la devolución anticipada del IVA con fondos provinciales.

Respecto al dinero para aplicar las medidas, Adaro indicó que "hay que ver cuánto necesitamos, de dónde saldrá y luego definiremos la operatoria".

Entre las posibles fuentes de dinero se encontrarían el Fondo Anticíclico (los 60 millones aprobados el miércoles para estimular el agro), la Subsecretaría de Agricultura de la Nación, ayuda nacional que Cristina Kirchner le habría prometido a Jaque en el viaje a Rusia o directamente el presupuesto provincial.

Medidas en el Valle de Uco

A dos días de la protesta en la ruta 40 donde productores del Valle de Uco regalaron y quemaron ajo, el comité de "crisis" del Gobierno llegó a Tunuyán para reunirse con los referentes agrícolas e industriales del Valle de Uco.

Estos le presentaron a los funcionarios el diagnóstico del crítico momento que atraviesa el sector y una propuesta con medidas que el Ejecutivo podría ejecutar para soliviar al sector, las que no difieren de las que ya se están estudiando en Casa de Gobierno.

En el encuentro también estuvieron los intendentes de la región: Eduardo Giner (Tunuyán), Joaquín Rodríguez (Tupungato) y el sancarlino y demócrata Jorge Difonso, quien se retiró antes enojado por los planteos oficiales.

Los productores frutihortícolas y hortícolas argumentaron que los altos costos, la falta de precios de referencia y la sobreoferta de productos agrícolas justifican que las medidas para apoyar al sector se basen en la suspensión o la baja de retenciones, en el aumento de reintegros, en una devaluación mínima del 15%, en subsidios, en seguros de cambios que le aseguren precios para poder negociar, en fideicomisos para que las industrias absorban la pulpa, en la instalación de plantas para industrializar manzana y pera, en subsidios directos para el ajo, además de la suspensión de intimidaciones al productor por el pago de deudas.

Los viticultores indicaron la necesidad de un fideicomiso de uvas específico para el Valle de Uco, además de reclamar un precio base para este producto y créditos blandos.

Todo esto, según ellos, porque las bodegas multinacionales que se encuentran en la zona tienen su propia producción, lo que ha generado menos demanda para los productores locales, reduciendo al mismo tiempo los precios.

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