EN UN MES LA PROVINCIA COBRARA $ 55 MILLONES DE UN CANON TOTAL DE $ 166 MILLONES Scioli dio marcha atrás y estiró doce años la polémica licencia a un bingo

La expansión del juego de azar había generado fuertes críticas de la Iglesia.
El gobierno de Daniel Scioli sacó cuentas, priorizó la necesidad impostergable de plata fresca y destrabó a favor del grupo español Codere el expediente que mantenía frenada la renovación de la explotación del Bingo de La Plata. A un costado quedaron las fuertes críticas que, a fines del año pasado, había expresado la cúpula eclesiástica por la propagación de salas de juego, sobre todo en territorio bonaerense.

Con esa decisión, el Fisco bonaerense podrá embolsar 55 millones de pesos en los próximos días. Con la decisión favorable a Codere, Scioli clausuró además, al menos por ahora, el pretendido ingreso al negocio de los juegos de azar en territorio bonaerense del kirchnerista Cristóbal López.

Ayer, fuentes de la Provincia señalaron que "la decisión obedece estrictamente a que Codere cumplió con lo que le exigía el pliego original".

Las críticas más duras sobre el juego de azar habían partido, un año atrás, de monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro. "El poder económico de los grandes empresarios del juego y sus alianzas con los poderes políticos son enormes. La compra de voluntades y de apoyos no reconoce límites", había dicho.

En su momento Daniel Scioli sintió el impacto y prometió rever un plan que permitía la expansión de salas en diversos partidos bonaerenses. Con el correr del 2009 apareció el rojo fiscal en las cuentas públicas y con ello, las urgencias, que determinaron la decisión conocida ayer.

Los españoles se aseguraron la explotación del bingo platense (que controlan desde 1992) a cambio del compromiso de pagar 166 millones de pesos:

Un cargo fijo extraordinario de 28,4 millones de pesos.

Un cargo fijo accesorio de 66,2 millones de pesos.

Una actualización de cargo fijo accesorio de 71,5 millones de pesos, correspondiente a pagos atrasados desde 2007.

Un tercio de esa suma será abonada en los próximos 30 días, y el resto a lo largo de 60 meses.

La decisión de Lotería de la Provincia de renovar la licencia pone fin a un espinoso proceso que alcanzó máxima tensión en diciembre de 2008, cuando esa dependencia anunciaba que no renovaría la licencia a Codere por supuestos incumplimientos impositivos y relacionados al canon.

Para justificar la decisión, Scioli decía, por esos días, que "no había voluntad política". Y concluía: "La Plata es una ciudad universitaria y administrativa donde no corresponde que haya salas de juego".

En su momento arreciaron las versiones sobre el posible ingreso de Cristóbal López al negocio del juego en territorio bonaerense.

Nueve meses después, los apremios fiscales que atraviesa la provincia pesaron más que todo ello. Así, Codere, que tenía derecho a pedir la renovación de la licencia sin ningún llamado a licitación, logró imponer sus argumentos de que había cumplido con todo lo que se le exigía ante la Fiscalía de Estado y la Contaduría General de la Provincia.

Meses atrás Scioli había desplazó al interventor de Lotería, Luis Alberto Pelusso, involucrado en denuncias de corrupción. Pelusso era el principal impulsor de la salida de Codere.

Anoche, fuentes cercanas a Cristóbal López se quejaban de que el empresario patagónico parece estar "estigmatizado". Y siempre que se lo menciona como interesado en un negocio, por alguna razón el funcionario que tiene el poder de decisión, termina desechando la propuesta de López "para no quedar sospechado de favorecer a un amigo de Kirchner".

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