La Provincia atada

En 2010, el gobierno de Scioli le deberá pagar a la Casa Rosada $ 3.743 millones en concepto de servicio de deuda, $ 937 millones más que este año. Con ese dinero se podría aumentar un 75% el presupuesto en seguridad. Los caminos que no explora la Provincia por una cuestión política
El gobierno provincial arrastra un yunque de varias toneladas: la abultada deuda que tiene con la administración nacional por la cual el año que viene, en concepto de amortización e intereses, deberá abonar unos $ 3.743,6 millones al Gobierno nacional, $ 937 millones más que lo que se pagará en 2009. Así consta en el proyecto de presupuesto 2010.

La cifra no es menor, ya que representa aproximadamente el 75% del presupuesto destinado a seguridad. Es más, con ese dinero, si el Gobierno nacional le otorgara un año de gracia para pagar la deuda, alcanzaría para dar un aporte mensual de $ 5.000 a cada policía de la Provincia, o se podrían incorporar los 20 mil agentes que hacen falta para cubrir el déficit policial. También permitiría poner en marcha un ambicioso programa de modernización de la Policía, reestructurando las escuelas de formación y reequipando a la fuerza.

Alternativa

El interrogante pasa por saber de qué forma la Provincia evitaría hacer este gasto. Y la respuesta pasa por una decisión política del gobernador Daniel Scioli que, debido al acuerdo político que mantiene con el kirchnerismo, ni siquiera insinúa.

"Uno de los reclamos que la Provincia debe hacerle a la Nación es por el artículo 7 de la ley nacional 23.548 que establece que las provincias no podrán recibir menos del 34 por ciento de los recursos de la Nación. Además, la Provincia debería recibir como compensación el 10 por ciento del impuesto a las ganancias, que serían 5.900 millones de pesos anuales, y en cambio hoy recibe 650 millones por el tope que se estableció durante el gobierno de Eduardo Duhalde. La diferencia hoy la están recibiendo el resto de las provincias", afirmó el diputado radical Juan Gobbi. En otras palabras, esos $ 5.900 millones hubiesen servido para cubrir la totalidad de servicios de deuda que tiene que afrontar la Provincia el año que viene.

En este sentido, Gobbi sostuvo que "la Provincia se perdió la gran oportunidad de reclamar por estos recursos la semana pasada, cuando se trató la prórroga del impuesto a las ganancias y del débito y crédito bancario (impuesto al cheque) en el Congreso de la Nación. Estos impuestos son provinciales y deberían ir a las provincias. Sin embargo, por el impuesto al débito y crédito bancario la Nación coparticipa el 30 por ciento y a la Provincia sólo le llega el 15 por ciento".

Dependencia

Los abultadas amortizaciones e intereses que deberá pagar la Provincia explica, en gran parte, el esquema de dependencia que hace que actualmente el pago de sueldos a docentes y estatales, en tiempo y forma, dependa de los recursos que gira la Casa Rosada. Ese esquema se complementa con el envío de los fondos coparticipables a cuentagotas, con lo cual no se cumple con la normativa vigente.

"Al analizar la composición estimada para 2010, se verifica que los pagos al Gobierno nacional continuarían explicando la porción más importante de los servicios totales (64,7%), en tanto que los pagos que se efectuarían a tenedores de títulos públicos tendrían una participación del 25,5%. Por su parte, los organismos multilaterales de crédito representarían, aproximadamente, el 9,6% de los servicios de deuda a pagar por la Provincia", reconoce el gobierno bonaerense en el proyecto de presupuesto que está siendo discutido por estos días en el Parlamento provincial.

El aumento anual de la deuda más importante ocurrió en 2002, con la incorporación de la administración bonaerense al "Canje de Deudas Provinciales" propuesto por el gobierno de Eduardo Duhalde, que así se convirtió en el principal de las administraciones provinciales.

Luego, entre 2002 y 2008, el stock de deuda con el Gobierno nacional fue aumentado sostenidamente con motivo de la firma de los programas de financiamiento ordenado, los programas de asistencia financiera y los convenios de suspensión de intereses de deudas con la administración K, que en total implicaron en el período un aumento de la deuda a un valor nominal de casi $ 10.000 millones.

En la administración Scioli se ilusionan con el hecho de que el proyecto de ley de Presupuesto de la administración nacional recibió media sanción toda vez que se abrió la posibilidad de reprogramaciones, quitas, remisiones y renovaciones de deuda pública contraídas por las provincias con el Gobierno nacional, e incluso aquellas que habían sido tomadas con otros acreedores, pero que contaban con avales y garantías del Gobierno nacional. También existiría la posibilidad de que la Nación financie atrasos de tesorería de los gobiernos provinciales.

Pese a ello, no son pocos los que analizan que la aplicación de todos estos mecanismos dependerá del humor político del matrimonio presidencial, por lo que se acrecentará la dependencia política y económica de la Provincia. Todo indica que seguirá predominando el centralismo en el manejo de la caja, por lo que el federalismo volverá a brillar por su ausencia.

Comedores escolares

Los proveedores anuncian "camionetazo"

La situación tensa entre los proveedores y el gobierno de la Provincia es cada día más crítica. Esta vez, se trata nuevamente de los que abastecen a los comedores escolares. La administración de Daniel Scioli aún no ha dado respuesta a la deuda que mantiene desde junio con ellos, por lo que peligra nuevamente el abastecimiento de alimentos a las escuelas donde se alimentan más de dos millones de chicos.

Ante esta situación, Hoy pudo saber que, desde distintos partidos de la Provincia, los proveedores se están organizando en una asociación para defender sus reclamos y pedir al ministerio de Desarrollo Social de la Provincia que pague lo adeudado desde el mes de junio.

Por el momento, y ante la poca respuesta del ministerio, en su última reunión los proveedores tienen casi listo un "camionetazo" a la ciudad de La Plata a realizarse este viernes. Días antes, el miércoles, tendrán una asamblea en Temperley para afinar las medidas a tomar.

Por otro lado, voceros de los proveedores le dijeron a Hoy que su situación económica está peligrando, dado que ellos siguen trabajando brindando el servicio al Estado provincial, pero el dinero de los pagos aún no está.

En cuanto a la posibilidad de que la administración bonaerense les pague con bonos avalados por el Banco Provincia, el temor inunda la mentalidad de los proveedores. Ellos le dijeron a este diario que, en principio, las autoridades provinciales aún ni siquiera hablaron de ese tipo de pago, pero en todo caso tampoco estarían dispuestos a aceptarlos.

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