La Provincia se apoya en la Nación por la caída de ingresos.

La recaudación y la coparticipación crecieron menos que lo esperado, pero no creen que falte dinero para las áreas sensibles. Este año, dicen, hay más plata nacional.
A pesar de que la recaudación es menor a la estimada en el presupuesto por efecto de la crisis internacional, el gobierno de Celso Jaque no muestra gran preocupación porque confía en que la chequera nacional seguirá sosteniendo a la Provincia. Por este motivo, también, los funcionarios aseguran que por el momento no habrá recortes relevantes para afrontar los problemas de financiamiento que ya han empezado a notarse las planillas de Hacienda.

Frente a una crisis que muta y a un escenario incierto planteado para después del 28 de junio, día de las elecciones, el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, explicó que se evalúan distintas herramientas posibles pero que, por estos días, no será necesario tomar medidas drásticas. De hecho, el funcionario se da tiempo hasta fines de mayo -cuando la recaudación nacional suele venir más nutrida gracias a la liquidación del impuesto a las ganancias-.

Mientras tanto, y a pesar de los esfuerzos que varias reparticiones hacen para cumplir con obligaciones pactadas, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, enfatizó que este año han llegado a la Provincia recursos nacionales que le permite moverse en áreas como seguridad y sostenimiento del empleo. Del mismo modo, aseguró que contará con dichos fondos para concretar obras públicas.

Pero más allá de que este año "haya más plata de la Nación" que el pasado, Adaro no es ingenuo en lo que puede suceder si la recaudación sigue cayendo. "Es obvio que se van a priorizar los servicios que tengan que ver con Desarrollo Humano, Salud, Educación y Seguridad", admitió al mismo tiempo que agregó que evaluarán sus opciones según la ejecución presupuestaria, así como de acuerdo con los recursos que se vayan sumando desde la Casa Rosada como los de las retenciones de la soja ya pactados.

Sin embargo, la necesidad de equilibrar el presupuesto es una realidad dentro del Ejecutivo.

Por este motivo, se intenta bajar algunos gastos como los destinados a compra de bienes de capital y posibles reducciones de servicios o prestaciones en las áreas menos sensibles.

Aunque no existen decisiones respecto de la posibilidad de endeudamiento o de la creación de

una cuasi moneda, Cerroni advirtió que es preciso estudiar todas las alternativas para estar prevenidos ante el peor escenario posible. "Hoy por hoy no hacen falta esas medidas", afirmó.

Una realidad anunciada

Cuando en diciembre se sancionó el presupuesto, la oposición repitió hasta el cansancio que la pauta de ingresos estaba sobreestimada. Entonces, se estipuló un crecimiento del 12% respecto de 2008, pero el mismo ha sido del 7% en lo que va del año (tal como publicó Los Andes ayer). Por este motivo, los legisladores no se muestran sorprendidos por los números cerrados en el primer trimestre del año.

"En el recinto dije que los recursos estaban sobrevaluados y que se corría el riesgo de que a mitad de año se tuviera que recurrir al endeudamiento", explicó el diputado Alberto Sánchez, presidente del bloque demócrata.

Con un tono similar y al frente de la bancada radical, el diputado Mariano Ficarra recordó que su bloque hizo la misma advertencia. "No es nada nuevo porque venimos diciendo que la recaudación impositiva se iba a resentir desde que comenzaron los problemas con el campo", relató.

Aunque el radical admitió que con el dinero de la soja se pueden compensar los gastos de los municipios, opinó que no hay que fiarse de la cantidad que llegará ya que hay muchas variables en juego. Para el legislador, el presupuesto de este año terminará con déficit.

Aníbal Rodríguez, presidente de la bancada de Confe en el Senado, fue un poco más duro. Para él, la sobreestimación tuvo que ver con "gastos inflados" por el Ejecutivo en vísperas de un año electoral. El senador recordó que los reclamos salariales no estaban previstos en el presupuesto y que las obras pautadas entonces se harían con dinero de la Nación. "A pesar de eso, va a faltar plata y lo van a tener que usar para gastos corrientes", opinó.

El ministro Cerroni explicó que, cuando en noviembre se elaboró el presupuesto, la crisis internacional no se dimensionaba con precisión. Admitió que su equipo erró las apreciaciones pero agregó que hasta el Fondo Monetario Internacional había hecho estimaciones poco certeras respecto del crecimiento de los países en los últimos tiempos.

"En economía es todo muy rápido", señaló al mismo tiempo que le quitó dramatismo a la novedad. "Casi todos los últimos gobiernos tuvieron crisis y las superaron con ajustes pero la Provincia siguió adelante y se recuperó", subrayó.

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