Los proveedores de Salud recortaron la entrega de remedios a los hospitales

Son trece empresas privadas que ya le reclamaron al Ministerio de Salud el pago atrasado de $17.130.000 y cobraron sólo 20% de esa deuda. Advirtieron de que no pueden abonar sus sueldos.
Los proveedores de medicamentos del Ministerio de Salud ya racionalizaron las entregas de suministros a los hospitales públicos debido al atraso de alrededor de seis meses en los pagos por parte del Gobierno. El déficit de las cuentas provinciales ya está causando problemas a empresas privadas que proveen a la administración pública, situación que se plantea con crudeza entre las trece empresas que le venden remedios y otros insumos a los hospitales.

En este circuito cerrado de proveedores trabajan unas 300 personas, algunas de las cuales son víctimas directas de la crisis. "Hay empresas que no pueden pagar los sueldos de octubre y difícilmente puedan mantener la provisión. Estamos en una situación terminal", explicitó Rodrigo Attaguile, uno de los proveedores que hace un mes se plantaron en la puerta del despacho del ministro Sergio Saracco.

Reclamaron una deuda de seis meses, tasada en $17.130.000 el 8 de octubre. Desde entonces, declaró Attaguile, "solamente nos cancelaron el 20% de la deuda. Es insuficiente para mantener los costos de las empresas". El pago concretado por la cartera de Salud, a través de los hospitales receptores de los medicamentos, es levemente superior a la deuda acumulada por la provisión de insumos desde el 8 de octubre hasta la fecha.

Hasta el mes pasado, los proveedores habían mantenido el flujo de entrega de insumos demandado por los hospitales. Pero desde entonces, el quiebre en la cadena de pagos en el sector se profundizó hasta llegar al presente, con problemas para pagarles a los empleados y a los mayoristas. El atraso oficial para abonar el consumo medicinal de los hospitales se replica en la cadena de pagos de los proveedores. En el sector se ve una pequeña muestra del avance de la crisis de las cuentas provinciales hacia algunos sectores privados.

El sistema de pagos de la mercadería al que está sometido este grupo de proveedores de Salud fija la cancelación de las compras con un cheque a 30 días de plazo que se entrega a contrarreembolso del pedido. Si el Gobierno se atrasa cinco o seis meses, quiebra la espalda financiera de los empresarios del sector, según el cuadro de situación que pintan los involucrados.

Los proveedores de medicamentos de los hospitales sienten muy fuerte en sus cuentas los vaivenes financieros del Ministerio de Salud. Es que las trece empresas que amenazan con cortar la provisión si no hay un desembolso importante del Gobierno en los próximos días tienen al Estado como cliente excluyente de su cartera.

Hubo un exiguo salvataje

En el último mes, el Ministerio de Salud obtuvo una partida extra presupuestaria de $13 millones prestada por la cartera de Seguridad de fondos disponibles que estaban ociosos.

Nueve millones se giraron a los hospitales para el pago a proveedores, mientras que del resto de dinero se destinó una partida para el pago de raciones de comida hospitalaria.

"Los hospitales recibieron esa plata y fueron saldando deudas con distintos proveedores, a las empresas de medicamentos sólo nos destinaron el 20% de lo que nos deben, a algunas un poco más a otras un poco menos, pero ése es el promedio de lo que usaron para nuestro sector", consignó Attaguile. El Gobierno, lejos de negar la deuda, más de una vez les pidió disculpas y paciencia a los proveedores para que no interrumpieran las entregas que necesitan los centros sanitarios.

Ahora, el Ministerio de Salud advirtió de que para completar el pago de lo adeudado a los proveedores hay que esperar a que Celso Jaque consiga una salida política para financiar el déficit del ejercicio en curso. Por eso, el grupo de proveedores ya transitó los pasillos de la Legislatura y se cruzó de frente con algunos diputados y senadores tratando de que se destraben fondos para poder cobrar.

Morosidad que lleva seis meses

La crisis financiera mundial y la gripe A H1N1 tienen la culpa de que el Ministerio de Salud haya sido el más voraz del gabinete para consumirse el presupuesto anual varios meses antes de terminar el ejercicio, según la explicación del Gobierno para la crítica situación. Pero el pago de proveedores tiene demoras semejantes a la actual desde antes del ingreso a la escena mundial de la temida gripe A.

Con los proveedores de insumos medicinales, de laboratorio y bioquímica desde un año se mantiene una mora que ronda los seis meses. Los empresarios afectados relataron que el verano pasado se estiró el tiempo de mora y luego se achicó, para volver a descalabrarse la cadena de pagos desde marzo en adelante. En los últimos días, la mora estatal generó recortes en la cantidad de provisión.

Salud consumió todos los fondos del año, mientras Seguridad tiene más plata de la que fue capaz de ejecutar, una dicotomía que se evidenció cuando la cartera de Carlos Ciurca debió prestar sus fondos ociosos al ministerio de Saracco, respondiendo a una fuerte presión de la gobernación, que fue resistida por el lasherino hasta que no le quedó más alternativa que ceder.

Si no, no sólo los medicamentos hubiesen sufrido una racionalización, hasta las raciones alimentarias de los hospitales estaban amenazadas si Seguridad no giraba $13 millones a la cartera de Salud que conduce Sergio Saracco.

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