Proveedores del municipio no cobran y ya están preocupados

Como una arista más del problema de caja que tiene la Municipalidad de Córdoba, las empresas de limpieza que higienizan todas las dependencias municipales se manifestaron "preocupadas" por el dinero que les adeuda la gestión Giacomino como pago de sus servicios.
Horacio Busso, titular de la Cámara Cordobesa de Empresas de Servicios Generales (Cacesge) que las nuclea, señaló que reclaman facturas impagas desde octubre del año pasado.

"Habíamos achicado un poco la deuda, y si bien es cierto que los 43 días del conflicto (con el Suoem) demoraron los trámites, hoy realmente estamos mal. A la Cámara sola le deben 7 millones de pesos", dijo, asegurando que ya plantearon esta situación al secretario de Economía, Miguel Pozzolo. Este diario intentó contactar al funcionario ayer pero no fue posible porque, según se informó desde la comuna, se encontraba en Capital Federal.

Busso precisó que el municipio contrata dos tipos de servicios de limpieza a estas firmas: de "salud" y "varios". Los primeros incluyen higienizar dispensarios, hospitales y demás dependencias sanitarias; mientras que los "varios" consisten en la limpieza del Palacio 6 de Julio y las áreas administrativas, como los CPC.

"A los ‘varios’ no los cobramos desde octubre", aseguró Busso. "En salud la demora es algo menor, porque cobramos hasta el mes de marzo inclusive", agregó.

La mayoría de las cinco empresas prestatarias dan los dos tipos de servicios, por lo que vienen cubriendo el bache con los pagos del que menos atraso registra (cinco meses). Sin embargo, el panorama se les complicó más con una suba salarial del 19 por ciento que obtuvo su personal en junio.

Cero crédito. El titular de Cacesge aportó otro dato llamativo respecto de la situación financiera del municipio. "Otro mecanismo de financiamiento que se nos cayó desde principio de año fue la chance de conseguir préstamos de los bancos presentando cesiones de crédito de la Municipalidad: ellos nos adelantaban plata con la garantía de lo que teníamos por cobrar del municipio. Era una manera de cubrir las demoras. Pero ahora ninguno de los bancos quiere operar más con esos documentos, menos desde el conflicto con el Suoem". El rechazo a las cesiones sugiere poca confianza en la capacidad de pago de la administración municipal.

Este panorama de atraso para con los proveedores se da a pesar de que la comuna arrancó el año obteniendo un crédito de 60 millones de pesos del banco Nación para saldar parte de lo que se les debía. Una cuota importante de ese dinero fue a uno de los mayores contratistas, Cliba, a quien se le siguieron liquidando acreencias este año.

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