La protesta de ATP se sintió poco en Capital y mas en el interior

La Asociación de Trabajadores Provinciales (ATP) comenzó con quites de colaboración, firma y permanencia en los lugares de trabajo, en reclamo de un aumento salarial.

El primer sindicato en confrontar con la política salarial del gobierno de Luis Beder Herrera, inició este lunes un plan de lucha para reclamar un aumento que lleve el sueldo mínimo de bolsillo a 1.500 pesos y para que la administración local les pague los 200 pesos ‘extras’ abonados a fines del año pasado a los estatales nacionales.

La Asociación de Trabajadores Provinciales (ATP) comenzó con quites de colaboración, firma y permanencia en los lugares de trabajo, una medida de fuerza que se queda a medio camino para evitar descuentos de haberes y sanciones.

Al mismo tiempo, el sindicato que conduce Francisco Euliarte no descarta ir profundizando la protesta si el gobierno sigue sin advertir su reclamo. Ese plan incluye cortes de rutas, paros generales y movilizaciones sobre la Casa de Gobierno, según lo resuelto en asamblea por sus delegados.

Incluso el sindicato ratificó las medidas, pese a que el gobierno, a través de la Subsecretaría de Trabajo, advirtió este lunes que sigue vigente el principio de ‘día no trabajado, día no pagado’, pese a que no hay declaración de ilegalidad.

El subsecretario de Trabajo, Nicolás Maza, en diálogo con Radio Independiente, anticipó que el Estado decidió descontar los días no trabajados por los empleados estatales en la presente jornada. Si bien Maza remarcó que la huelga “es un derecho constitucional, la medida empleada por el gremio no está contemplada jurídicamente en el estatuto de la huelga”, sentenció.

Finalmente explicó que cada área, por intermedio de Recursos Humanos, será el encargado de dictaminar si el empleado prestó o no funciones laborales durante la jornada, en el marco de las medidas de acción directa convocadas por ATP.

En ese contexto, el titular atepeísta le pidió al gobierno y los funcionarios ‘un acto de cordura’ y ratificó la protesta, al tiempo que aseguró que se cumple con alto acatamiento en el interior y en varias reparticiones.

Al tratarse de un virtual paro de brazos caídos, el quite de colaboración con permanencia en los lugares de trabajo es prácticamente imposible de medir por su acatamiento.

“Si no tenemos respuestas irá aumentando el calibre de la protesta”, dijo Euliarte, al tiempo que descalificó la actitud del gobierno de descontar las horas no trabajadas: “no pueden hacer eso. Porque yo empleado firmo la planilla y sigo con la medida. Y ellos (por los empleados del área de Trabajo) también son empleados y deben pelearla como la peleamos nosotros”.

Euliarte se negó a brindar porcentajes de acatamiento pero aseguró que en el interior la medida se siente con mayor dureza que en esta Capital, donde la mayoría de las reparticiones están funcionando con normalidad.

En las escuelas públicas, los ordenanzas adhirieron parcialmente pero solo se notó en la escuela Mitre, donde no hubo clases y la directora del establecimiento explicó que el personal de Servicios Generales se plegó a las medidas de fuerza convocadas por ATP. En la Normal primaria hubo dificultades por falta de agua en los tanques, al parecer por un presunto desperfecto técnico habitual.

También la medida de fuerza repercutió en el Registro Civil -que incluyó una protesta situada a las puertas del edificio con corte de calles- y en la zona de la Terminal de Ómnibus, en el área de la Dirección de Transporte.

Los delegados sindicales de ATP en el interior informaron a Radio Independiente que el acatamiento es alto. Ese panorama se dio principalmente en Aimogasta y San Blas de los Sauces. Incluso en varias localidades, el sindicato advirtió que durante asambleas a realizarse este martes podrían decidir el retiro de los lugares de trabajo, como paso siguiente para que la protesta se sienta.

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