Una protesta rural obligó a levantar una visita de Cristina a Bahía Blanca

Por: Gabriel Bermudez

Felicitaciones, cumplimos el objetivo". Con esa frase del vicepresidente de Carbap Jorge Srodek, quedó claro que la verdadera meta de la concentración de productores agropecuarios convocada ayer a la mañana en uno de los accesos a Bahía Blanca era complicar la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Y lo lograron porque cuando tanto en esta ciudad como en Punta Alta, estaba todo preparado para recibir a la jefe de Estado, a primera hora de ayer se anunció la suspensión de su viaje.

"Razones de la agenda económica", argumentó el jefe de Gabinete Sergio Massa, quien junto al ministro del Interior Florencio Randazzo tomó el lugar de la Presidenta. Según reveló, Cristina se quedó en Buenos Aires para definir con el ministro de Economía Carlos Fernández los detalles de la cumbre convocada por Lula en Brasil para analizar los efectos de la crisis financiera mundial.

"Desconocíamos que había una protesta del campo" dijo Massa a la prensa apenas arribó a Punta Alta, donde visitó un barrio de viviendas de la Armada. Luego, en su discurso por la inauguración de la terminal de ómnibus en Bahía Blanca, Massa resaltó la reciente declaración de zona de desastre agropecuario para varios distritos del sudoeste bonaerense "como una muestra de que la región tiene un lugar central en la economía".

Entidades de base de Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria y productores autoconvocados se concentraron a media mañana en la ruta 51, a un par de kilómetros de la zona militar del aeropuerto bahiense donde debía aterrizar la presidente.

Pese a su ausencia, un grupo de chacareros pretendió acercarse al edificio de la terminal de micros, pero la presencia policial y las vallas colocadas se lo impidieron.

"Esto es terminal" decía una pancarta colocada al borde de la ruta y frente a decenas de restos de animales muertos por la sequía que golpeó la zona y haciendo un juego de palabras sobre uno de los actos que aguardaban a la Presdienta, la inauguración de la estación de micros de Bahía Blanca.

"La pagaron con las retenciones, pero se quedaron con otras 49 terminales más con todo lo que recaudaron y nos sacaron" graficó Guillermo García, dirigente de FAA de Bajo Hondo. A su lado Jorge Grimberg, presidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores dijo que el motivo de la convocatoria "era demostrar el descontento que hay en la región donde en las actuales circunstancias ninguna actividad productiva vinculada al campo es viable".

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