Protesta y corte de ruta en la Residencia por S y D

Las familias que reclaman por la situación de las hermanitas se movilizaron a la quinta del gobernador. Pidieron ser recibidos por Jorge, cortaron la ruta y finalmente le arrancaron una audiencia para mañana.
Las familias Vargas y Carro encabezaron ayer una caravana desde la rotonda del Centro Cívico hasta la Residencia oficial, en la ruta 35. El objetivo: ser recibidos por el gobernador para plantearle cara a cara los reclamos por la situación de las hermanitas S y D, y los fuertes cuestionamientos contra la actuación en el caso de la jueza de menores María Cristina Baladrón.

Cerca de las 19.30, alrededor de 35 vehículos entre autos y motos comenzaron a marchar por la avenida Luro. Al frente iban las familias Vargas y Carro, quienes actuaron como familias sustitutas de S y D, respectivamente, hasta que la jueza Baladrón decidió sacarlas de sus casas para comenzar los procesos de adopción. La primer parada de la caravana fue en la casa de la calle Formosa donde vive la pareja de la magistrada, el ex funcionario Rodolfo “Pildoro” Gazia.

Luego, siguieron la marcha por Spinetto y la ruta nacional 35 hasta la residencia oficial. Allí, detuvieron los vehículos frente al portón de acceso y desplegaron pasacalles y carteles. El constante sonido de la sirena de la combi que encabeza las marchas, dejó en claro que le hacían saber al mandatario provincial que estaban allí. Al grito de “justicia” y “da la cara”, empezaron a pedir la presencia de Jorge para que sean atendidos.

Quien salió a hablar con los manifestantes fue el jefe de la guardia de la residencia. Las dos familias le transmitieron que la exigencia era ser recibidos por el gobernador “porque hace una semana que estamos pidiendo audiencias y nadie nos atiende”. El custodio les pidió unos minutos para consultar, e ingresó de vuelta a la residencia.

“No está”.

Diez minutos más tarde, el mismo agente de seguridad volvió para decirles que el gobernador no los iba a recibir porque no estaba en el lugar. Pero pidió que Eduardo Carro pasara a la garita de la custodia para informarle de la situación. La exigencia de las familias hizo que, pese a la reticencia inicial del efectivo, también entraran Matilde y Fernando Vargas (padrino de S).

Tras la charla, que duró unos quince minutos, los tres salieron nuevamente y contaron las novedades. Según dijeron, Jorge estaba en el lugar pero se fue por una salida alternativa al enterarse de la manifestación, todo por cuestiones de seguridad. Por lo tanto, exigieron una respuesta afirmativa sobre el pedido de audiencia al menor para hoy lunes. “Si dicen que sí nos vamos, si no nos quedamos hasta que nos respondan”.

El reclamo era inflexible. Y para no dejar dudas, y a manera de ejercer presión, decidieron cortar la ruta. Instalaron los pasacalles de una mano y de otra, y prendieron fuego neumáticos. En principio el corte fue total, pero luego de unos minutos comenzaron a dejar pasar a los vehículos por un costado de la calzada. De todas formas, un diligente efectivo de la Policía Federal les advirtió a los Vargas y los Carro que el hecho tipificaba un delito, aunque aclaró que eso no significaba que fuera a haber algún tipo de intento de disuasión. Ambas familias le explicaron que sólo esperarían una respuesta del gobernador, y luego decidirían qué hacer. “Ustedes tienen que entender lo que estamos pasando, y estamos cansados de esperar respuestas”, le dijeron.

Operativo.

Para ese momento, el operativo policial –que se improvisó sobre la marcha, ya que en un principio no había más que dos patrullas– ya incluía efectivos de la Seccional Segunda, de la Brigada de Investigaciones y la Policía Federal, con el apoyo de la Dirección de Tránsito municipal. A la cabeza, estaban el subjefe de Policía, Juan Domingo Pérez, y el jefe de la UR–I, Roberto Ayala, quienes iban de aquí para allá y hablaban constantemente por celular.

La espera de una respuesta se hizo eterna, y tardó más de media hora en llegar. Cuando finalmente fueron llamados nuevamente por los custodios, les explicaron que el gobernador los podría recibir el martes al mediodía, aunque recién se lo confirmarían durante la mañana de hoy. De esa forma, se cumplió con el deseo de ambas familias quienes dispusieron levantar la protesta y regresar a sus casas. Hoy esperarán el llamado desde Casa de Gobierno.

Los reclamos llevan varias semanas, y las últimas marchas por la ciudad para protestar contra la jueza pasaron por la vivienda particular de Jorge. Pero el mandatario, al igual que los diputados, todavía no dijo nada sobre la situación que tiene como blanco de todas las críticas a la jueza de menores. Sólo habló de “revisar” los mecanismos del Estado pero en lo concerniente al ámbito gubernamental, es decir a lo que ocupa al Ministerio de Bienestar Social a través de la Dirección de Niñez y Adolescencia. Ayer finalmente tuvo que responder, con la protesta en la puerta misma de la residencia.

Comentá la nota