Protesta china por la reunión de Sarkozy con el Dalai Lama

El gobierno chino presentó ayer una "fuerte protesta" a Francia, por la reunión el sábado entre el presidente, Nicolas Sarkozy, y el religioso budista Dalai Lama, en Polonia.
La protesta confirmó el malestar chino, sobre el cual hubo en días previos señales múltiples, y ante ello autoridades francesas hicieron llamadas a la calma y exhortaciones a continuar con los vínculos bilaterales.

"El viceministro del Exterior He Yafei realizó una fuerte protesta hacia la parte francesa a propósito de la reunión entre Sarkozy y el Dalai Lama", anunció en Beijing la cadena de televisión CCTV.

Ante ello, la ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, envió hoy un mensaje conciliador. "Es en favor de los intereses de ambos países que las relaciones prosigan", declaró Lagarde.

Consultada sobre el riesgo de boicot a productos franceses en China, la ministra insistió en que "tenemos un intercambio importantísimo con ellos, hay tantas sociedades francesas que están instaladas en China, y pienso que está en el interés de todos que las relaciones continúen".

El gobierno chino expresa malestar desde hace tiempo con Sarkozy, desde que comenzó a amenazar con no asistir a la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, en agosto, y tras condenar la represión en Tíbet a los grupos independentistas. En cambio, no protestó con tanta energía cuando el Dalai Lama fue recibido por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro británico, Gordon Brown.

La agencia de noticias china Xinhua, en tanto, afirmó que la actitud francesa sobre el Tíbet es "oportunista, irreflexiva y miope".

Xinhua advirtió asimismo que, ya que Francia preside la Unión Europea (UE), el acto de Sarkozy compromete también el diálogo y el intercambio entre China y esa institución, pese a que ambos deberían cooperar más estrechamente ante retos globales como la crisis financiera, la seguridad alimenticia o energética y la lucha contra el cambio climático. "Como presidente de Francia y jefe de la presidencia de la UE tengo la total libertad para decidir con quién me reúno", destacó Sarkozy.

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