Protesta en el centro de la ciudad

Productores lecheros se manifestaron este mediodía en el centro de la ciudad. Es por la conocida falta de rentabilidad del sector. Los lemas de la protesta: "Por un precio justo para el tambero y el consumidor", "Por un plan nacional integral de lechería". Regalaron terneros al público presente.
Productores lecheros se manifestaron este mediodía en el centro de la ciudad. Es por la conocida falta de rentabilidad del sector. Los lemas de la protesta: "Por un precio justo para el tambero y el consumidor", "Por un plan nacional integral de lechería". Regalaron terneros al público presente.

La protesta consistió en distribuir panfletos en los que se aportan datos sobre la falta de rentabilidad de la actividad, explicarle a la gente cual es la situación y finalmente sortearon entre el público algunos terneros.

Francisco Tamborenea, de la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste de Buenos Aires, fue quien tuvo a cargo describir la situación del sector ante el numeroso público presente.

La protesta, que se realiza en diferentes lugares del país, lleva el nombre "Gran campaña nacional: por favor basta de mentiras".

Muchos tambos en el país poco a poco van desapareciendo, con lo que se está condicionando de manera alarmante el futuro del mercado lácteo. Día a día se van produciendo cierres de tambos. Algunos pasan desapercibidos. Otros como los de la familia Magnasco, que recientemente han anunciado el cierre de su tradicional empresa que cuenta con más de un siglo de vida, nos hacen "aterrizar" sobre la gravedad de la situación.

Todos ellos son importantes, los chicos, los medianos y los grandes. Todos ellos son generadores de riqueza, de empleo, de actividad económica. Todos invierten y consumen. Todos aportan su efecto multiplicador al crecimiento de la economía. Todos contribuyeron a que los argentinos y entre ellos nuestros gobernantes, nos jactáramos a lo largo de la historia de ser uno de los países productores de leche más importantes del mundo.

Algunos componentes del problema, se pueden encontrar en cuestiones propias del mercado. Pero otras, que son las más importantes, y las que hacen cerrar tambos, las podemos sintetizar en dos aspectos:

· una cadena de producción – comercialización, en la que el que menos percibe es el productor;

· la falta de políticas de estímulo para el productor desde el Estado, o lo que es peor, la aplicación de políticas absurdas, pensadas tan solo en los efectos del cortísimo plazo, pero condicionando de manera alarmante el mediano y largo plazo.

Y en este último sentido, es bueno reflexionar sobre la intervención estatal del mercado lácteo de los años 2005/06 en adelante, donde se puede encontrar buena parte de los problemas que hoy vive el productor.

Las leyes económicas tienen determinados comportamientos, en los que siempre se puede analizar una relación de causa-efecto, al menos si se sabe de economía. Y dentro de estas leyes, probado está, guste o no guste la palabra mercado (algunos la demonizan), que los mercados de competencia perfecta no deben ser intervenidos por el Estado. Toda intervención causa distorsiones. Políticas tributarias inadecuadas, subsidios, precios máximos, generan distorsiones en los mercados de competencia perfecta. Y esta es la situación actual del mercado lácteo... a las prueba nos remitimos.

En la protesta de hoy, los productores mostraban algunos números elocuentes, respecto de lo que ocurre con la leche y el queso. Los ejemplos fueron:

Leche

Junio 2008:

· el productor recibía $ 0,86;

· el consumidor pagaba $ 3,10

Junio 2009

· el productor recibe $ 0,75

· el consumidor paga $ 3,10

Quesos

Junio 2008:

· el costo de la materia prima era $ 10,30

· el consumidor pagaba $ 32

Junio de 2009

· el costo de la materia prima es $ 9

· el consumidor paga $ 40

La pregunta que se plantean es ¿quién se queda con la diferencia?

Claro está que no es el productor el que se queda con la diferencia. Y lo que también está muy claro, es que con la situación a la que se ha llegado, la disminución de la oferta láctea va a repercutir de manera mayor en los bolsillos del consumidor.

Y ni hablar de ser un país exportador de lácteos...

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