Protesta ante EE.UU. por la crítica del enviado de Obama

Protesta ante EE.UU. por la crítica del enviado de Obama
El canciller Taiana se reunió con Hillary Clinton para expresarle el "profundo malestar" del Gobierno
Una febril escalada de reclamos diplomáticos tensó ayer aún más el vínculo con los Estados Unidos. Por instrucción de la presidenta Cristina Kirchner, el canciller Jorge Taiana expresó en persona a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, el "profundo malestar" de la Argentina por las afirmaciones del encargado de las relaciones de Washington con América latina, Arturo Valenzuela.

Al término de su visita a Buenos Aires, Valenzuela había advertido que al empresariado de su país le preocupa el clima de "inseguridad jurídica" en la Argentina para el desarrollo de negocios y la proyección de inversiones.

Taiana formuló anoche el planteo a Clinton en Copenhague (Dinamarca), en una audiencia a solas que mantuvieron en un aparte de la cumbre climática de las Naciones Unidas, donde ambos se encuentran en representación de sus países. Así lo informaron a LA NACION altas fuentes oficiales, que explicaron que el canciller manifestó que las palabras de Valenzuela fueron "muy poco afortunadas y demuestran su desconocimiento de la realidad de la Argentina".

Fue ése el mayor gesto de disgusto con Estados Unidos expresado por la Casa Rosada durante la jornada de ayer. Pero no fue el único. Horas antes de esa audiencia, el Gobierno había redoblado enérgicamente su embestida pública contra Washington.

Otros dos ministros sumaron sus voces al coro de críticas hacia Valenzuela que habían iniciado la Cancillería y los ministerios de Justicia y del Interior. Fueron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou. Fernández acusó a Valenzuela de fundar sus palabras en "preconceptos" y advirtió sobre una presunta intencionalidad política en sus comentarios. Y Boudou dijo que, a contramano de los dichos del diplomático, en la Argentina hay un "buen clima de negocios".

Desde el gobierno de Barack Obama, en tanto, procuraron bajar los decibeles. El propio Valenzuela dijo ayer en Uruguay, donde cerró su gira regional, que los que hablaron de "inseguridad jurídica" fueron algunos empresarios y sostuvo que "no necesariamente" es lo que piensa él. "A lo único que me referí, de pasada, fue lo que me comentaron algunas personas. Reflejé eso que me dijeron y no es lo que yo necesariamente pienso", dijo en una rueda de prensa.

La embajadora norteamericana en Buenos Aires, Vilma Socorro Martínez, se manifestó en igual sentido. "A pesar de lo que ustedes han leído en los titulares de hoy, la relación es muy positiva", afirmó la diplomática en un agasajo para la prensa en su residencia sobre la Avenida del Libertador.

"En cuanto al tema del día [con relación a las declaraciones de Valenzuela], estamos trabajando con la Argentina para aumentar la inversión. De hecho, existen 500 empresas estadounidenses radicadas en el país, y queremos que vengan muchas más", dijo la embajadora.

Antes de reunirse con Hillary Clinton, Taiana había cuestionado a Valenzuela públicamente desde Copenhague. "Las declaraciones de Valenzuela han sido poco afortunadas y menos afortunada aún ha sido la mención del período de la presidencia de Menem, del 96, como un período de gran auge, cuando era exactamente el momento en que la Argentina se dirigía como un tren sin freno hacia la crisis más grande de su historia", dijo el canciller.

"Ya lo hemos dicho hace un par de meses: no hay reclamos concretos de empresas o problemas. Ciertamente, no los hay para las cerca de 500 empresas norteamericanas que hay en la Argentina, algunas con más de 100 años", agregó.

El jefe de Gabinete lo había antecedido en las críticas. Aníbal Fernández, que había recibido a Valenzuela en su despacho de la Casa Rosada el martes, acusó al diplomático por su visión sobre las democracias latinoamericanas.

"Ha sido crítico de varias democracias latinoamericanas por una supuesta falta de credibilidad y decadencia", señaló Fernández, y recordó que durante una conferencia que brindó en 2006 en el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) ya manifestaba que el manejo de la deuda default había generado "desconfianza y reticencia para invertir, porque se percibe cierta inseguridad jurídica".

"Si esto lo dijo en 2006, entonces no estamos hablando de una expresión que pueden habérsela dado los empresarios americanos, sino que forma parte de sus preconceptos antes de llegar a la República Argentina, y eso es mucho más delicado", aseveró el funcionario.

En su visita a Buenos Aires, Valenzuela no fue recibido por la presidenta Kirchner. Su presencia, sin embargo, se hizo notar en el Gobierno.

Antecedentes

DICIEMBRE DE 2007

Una valija incómoda

Cristina Fernández de Kirchner asumía como presidenta cuando resurgió el "caso Antonini" con los arrestos de cuatro personas en Miami y las declaraciones del fiscal sobre el destino de los US$ 800.000 decomisados: la campaña electoral oficialista.

FEBRERO DE 2009

"Futuro inestable"

El nuevo jefe de la CIA, León Panetta, dijo que la Argentina podría sufrir inestabilidad por la crisis global. La Cancillería citó al embajador Earl Anthony Wayne para exigirle explicaciones.

OCTUBRE DE 2009

"Solución" para Kraft

Recién arribada a Buenos Aires, la embajadora Vilma Martínez pidió una "solución duradera" para la empresa Kraft. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, suspendió su primer encuentro bilateral.

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