Los protegidos del Gobierno

Los fabricantes nacionales de calzado, juguetes e indumentaria resultaron favorecidos.
Para proteger a los industriales nacionales, para preservar los puestos de trabajo, para evitar la competencia desleal y la avalancha de importaciones chinas: éstas son algunas de las razones esgrimidas por los beneficiarios de la política de comercio exterior del Gobierno.

"El sector calzado sale favorecido con estas medidas y se está notando en las ventas. Hay comercios y grandes cadenas que están reemplazando importaciones por calzado nacional", dijo Franco Garone, dueño de la fábrica de Boating.

El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), Alberto Sellaro, explicó que "el espíritu del Gobierno" era que los productores nacionales trajeran desde afuera lo indispensable y preservar así los puestos de trabajo.

"Ante la caída de la demanda de Estados Unidos, los chinos andan con sus barcos por todos lados y tiran la producción en donde pueden entrar", sostuvo Sellaro. El calzado económico proveniente del gigante asiático quedó bajo una nueva medida antidumping, a partir de julio y por cuatro meses.

Sellaro destacó que, gracias a la intervención de la Secretaría de Comercio que conduce Guillermo Moreno, las cadenas de supermercados estaban comprando más calzado de fabricación nacional. En el caso del calzado de alta tecnología (zapatillas deportivas con cámara de aire y similares), se importa en su totalidad porque no están disponibles la tecnología y las licencias necesarias para producirlos en el país. El presidente de la Cámara de Producción y Comercio Internacional de Calzado y Afines (Capcica), Juan Dumas, sostuvo: "China es el mejor y mayor fabricante. Por escala no tiene sentido que se haga en la Argentina".

Capcica agrupa a marcas como Nike, Adidas, Reebok y Grimoldi, entre otras. Según información de esta cámara, la importación de calzado cayó un 22,5% en los primeros siete meses de 2009, comparado con igual período del año anterior. En el caso del calzado de alta tecnología, las importaciones cayeron un 28,1% en los primeros seis meses del año. "Hasta ahora, no hubo faltantes, pero se está cerca", señaló Dumas.

Sellaro dijo que la comisión de comercio exterior estaba "evaluando" el caso de los calzados de alta performance. "El Gobierno está instando a las grandes marcas a que produzcan en el país", agregó.

En la industria de la indumentaria, los resultados de las medidas tuvieron su correlato en el mercado interno. El último viernes, en el cierre de la exposición de Moda Argentina de Bebes y Niños, que organiza la Cámara Argentina de Indumentaria de Bebes y Niños (Caibyn), los empresarios textiles subrayaron la importancia de la aplicación de las licencias no automáticas "para la defensa de la industria nacional y de los puestos de trabajo de los argentinos", y aseguraron que la importación de ropa infantil bajó un 17,5 por ciento.

"China es el principal origen de importación para el mercado nacional. El principal motivo es que las importaciones chinas son, en promedio, un 33% más baratas que las del resto de las naciones", dijo el presidente de Caibyn, Víctor Hugo Benyakar.

Los juguetes fueron otros de los sectores en los que se intensificaron los controles de importación. Daniel Dimare, fabricante, dijo: "El filtro que se hace con las licencias les hace bien a las empresas y al consumidor. Se limpia el mercado de productos que no cumplen con las normas de seguridad y se evita que ingrese mercadería subfacturada. El problema es para las grandes importadoras".

Además de fabricar en la Argentina, Dimare importa inflables para piletas y pistas de autos. La empresa no tuvo problemas, según su titular, pero advirtió que hicieron las importaciones a fines de 2008 y aún tienen stock como para cubrir la demanda.

Miguel Faraoni, de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), dijo: "La industria se beneficia porque hay más control sobre la producción. Los más complicados son los que traen casi todo importado y terminado, porque tienen algunos inconvenientes y demoras". El representante de la CAIJ les recomendó a los importadores que se manejaran con más tiempo y señaló que "lo más aconsejable" era fabricar en el país.

En el caso de quienes importan piezas para armar juguetes en la Argentina, Faraoni sostuvo que se estaba tratando de acelerar las licencias para que no se frenara la producción local. "Por la crisis, el Gobierno no tuvo más remedio que aplicar esta política", agregó.

El subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Bianchi, sostuvo que lo máximo que pueden demorar las licencias son 60 días. "Me parece que el tema es que hay algunos importadores que no se aguantan los 60 días. Muchas veces, se presentan mal los certificados y eso hace que no se puedan otorgar las licencias", aclaró.

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