De prosperar una idea de Duhalde, el peronismo será una máquina de expulsar

Hace unos días, y durante una reunión reservada a fieles colaboradores, el ex gobernador bonaerense y ex presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, dio directivas precisas para empezar a trabajar inmediatamente en una cuestión que lo desvela desde hace un par de años: la recomposición del Partido Justicialista.
En tal aspecto, pretende que quienes se consideren pertenecientes a la doctrina y el legado de Juan Domingo Perón definan de una vez por todas en qué lugar de ese movimiento están, pues de lo contrario apelará a un recurso que figura en el reglamento interno partidario que en definitiva es, ni más ni menos, la expulsión de quienes siendo afiliados participaron en elecciones generales en representación de otro sector. Pero pese a atemorizar a propios y extraños con tal estrategia, y como se dice en charlas de café, la sangre no llegará al río.

"Un afiliado al justicialismo que se presentó en elecciones como candidato de otro partido debe ser expulsado", dicen que suele comentar Duhalde en las reuniones con sus colaboradores mientras repasa algunos movimientos políticos como si fueran los de las piezas que componen su deporte favorito; el ajedrez.

Sentado frente al gran tablero a cuadros blanco y negro y mientras analiza una y otra vez el movimiento que realizará con una de sus piezas, Duhalde repasa casi de memoria un listado de dirigentes y referentes importantes del peronismo que "sacaron los pies del plato" e incursionaron en otras expresiones políticas durante las elecciones realizadas en los últimos años.

Puntillosamente, quien supo ser el líder indiscutido del peronismo bonaerense estudia "caso por caso" los motivos que llevaron a cada uno de esos referentes a distanciarse del justicialismo para comenzar a buscar nuevos horizontes dentro de otro partido.

Se sabe que sus interlocutores de confianza no son muchos, y entre estos se destacan sus ex ministros en tiempos de la Gobernación bonaerense, como ser el diputado nacional Jorge Sarghini y Carlos Brown. Además, en esas charlas suele sumarse el dirigente sindical que más peso tiene dentro de su entorno y quien muchas veces traslada las estrategias partidarias, el también diputado nacional Luis Barrionuevo.

Un testigo de una de las últimas reuniones escuchó cuando Sarghini, bastante disgustado, tras sus primeras recriminaciones inmediatamente le pidió a Duhalde que "para avanzar en el armado de nuestra organización primero tenés que solucionar los problemas que generaste con tus dos elecciones: las de (Néstor) Kirchner y (Francisco) De Narváez".

Sarghini, de tal manera, estaba haciendo mención a dos cuestiones sensibles a Duhalde: el de haber sido el máximo responsable dirigencial a la hora de elegir a Kirchner para disputar las presidenciales de 2003 y de bendecir –aunque no tan abiertamente- a De Narváez para competir en junio de este año.

"La historia se repitió y todo fue contra nosotros, porque cuando Kirchner llegó al poder al primero que combatió fue a vos; y este año De Narváez intentó por todos los medios quitarnos del camino y en muchos aspectos lo logró". Palabras más, palabras menos, esa fue la expresión del ex ministro de Economía bonaerense que se sintió menospreciado por el "Colorado" cuando éste le ofreció ocupar un "pobre lugar" en la lista de candidatos a diputados nacionales y por ende renunció.

Al respecto, muchos de los que frecuentan últimamente a Duhalde dicen que sus pensamientos y conceptos hacia De Narváez son muy cambiantes. A veces coincide y otras se diferencia al extremo con sus estrategias, aunque en un punto es inflexible: "Si este muchacho quiere ser gobernador de Buenos Aires deberá serlo de la mano de Pro o de Unión Celeste y Blanco, o lo que sea, pero nunca del Partido Justicialista", dicen que dice el "Cabezón" en todo momento.

"De Narváez no sólo no cumplió con varios pedidos que le hicimos en relación al armado de las listas de candidatos a diputados nacionales y legisladores provinciales sino que encima rompió el diálogo y armó lo que quiso", confió a Agencia NOVA un conocedor de los movimientos duhaldistas.

Según la misma fuente confiable, la "revancha" de Duhalde será "simple", pues con el reglamento interno del partido "tiene todas las de ganar" dado que allí dice que "aquél afiliado que se presentó como candidato por otro partido político queda automáticamente expulsado". Para eso, debe lograr que se reúna el Congreso Partidario.

Operativo limpieza

Por supuesto, la tarea y los objetivos de Duhalde no serán fáciles de cumplir. Ocurre que desde 2003 a esta parte mucha agua ha caído sobre el paraguas justicialista, el cual y en definitiva sirvió para catapultar al poder a muchos de sus referentes que escalaron posiciones sin la necesidad de utilizar o hacer referencia al "sello partidario".

En esa lista, se anotan los más variados espacios, siendo el Frente para la Victoria (expresión máxima del kirchnerismo) el más notorio. Allí, han confluido los transversales, piqueteros, radicales K y sectores de la denominada militancia social.

Si vamos al caso de las expulsiones propuestas por Duhalde de acuerdo al reglamento interno, gobernadores, diputados y senadores -nacionales y provinciales-, concejales y consejeros escolares se tendrán que ir del peronismo.

Además, y de manera no traumática, se sacará de encima a los exponentes de Unión Pro que pretenden ir por más en las elecciones de 2011.

¿Apenas un sustito?

Pero parece que la sangre no llegará al río con esa idea expulsiva de Duhalde, pues hay un detalle que para muchos no pasa desapercibido: dentro de las filas de Unión Pro y de la lista de diputados nacionales que resultó ganadora el 28 de junio último hay dos integrantes de su máxima confianza que asumirán sus bancas el 10 de diciembre: Alfredo Atanasof (fue jefe de Gabinete de ministros durante su presidencia) y Gustavo Ferri, nada más y nada menos que su yerno.

Por esa cuestión, no son pocos los asesores de De Narváez que temen una posible ruptura del bloque apenas los legisladores electos asuman sus bancas en el Congreso, cuestión que se puede replicar en varias provincias y ciudades del país. Si eso sucede, especulan, el camino del empresario hacia la Gobernación será espinoso.

Jugador de ajedrez al fin, dicen que Duhalde apelará a un argumento a la hora de justificar a quienes engrosaron las filas de otros sectores políticos a pesar de pertenecer al peronismo o ser afiliados al mismo. Y es el siguiente: "Gracias a nosotros llegaste hasta acá, ahora bien, si te mantenés orgánico a esta estructura serás bienvenido".

Dicho todo eso, el hombre de Lomas de Zamora se refugia en sus lecturas y arma su agenda cotidiana e incansable de trabajo, que incluye reuniones con representantes de la Iglesia, las Fuerzas Armadas, empresarios y sindicalistas. Lo que se dice, un hombre atento a todo. (www.agencianova.com)

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