Prorrogó el Senado el impuesto al cheque y la ley de emergencia

El oficialismo impuso su mayoría y sancionó los proyectos aprobados en Diputados
El Gobierno logró que la mayoría oficialista del Senado sancionara la prórroga hasta el último día de 2009 de dos normas fundamentales para poder afrontar el año electoral que se avecina: la emergencia económica y el gravamen sobre las transferencias financieras, más conocido como impuesto al cheque.

Así, la administración kirchnerista tendrá amplias facultades legislativas, incluso la posibilidad de reformular el sistema financiero y bancario, un dato nada menor después de la veloz estatización de las AFJP, y mantener el sistema de planes sociales o reponer la doble indemnización, tal el calibre de la emergencia económica extendida ayer.

Por otro lado, podrá disponer de un importante flujo de fondos para sostener esas políticas. Esto es así porque el impuesto al cheque le reportará unos $ 22.300 millones, casi las dos terceras partes del superávit fiscal previsto en el presupuesto nacional. Las provincias sólo reciben el 15% de esa torta, lo cual fue motivo de queja por parte de varios senadores, incluso algunos oficialistas, como los santafecinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre y el salteño Juan Carlos Romero.

El hecho de que el presupuesto incluyera en sus previsiones la recaudación de ese gravamen fue el argumento al que apeló el miembro informante de la bancada oficialista, el correntino Fabián Ríos, para justificar su extensión: "Sería como autorizar al Poder Ejecutivo a ir a la guerra en el exterior para después negarle el envío de soldados", graficó, a pesar de que admitió que se trataba de "un impuesto regresivo".

El radical Alfredo Martínez (Santa Cruz) no le dejó pasar a Ríos esa afirmación sin replicarle que "en ese presupuesto aprobado no se incluyeron los fondos por la estatización de las AFJP", a pesar de lo cual el kirchnerismo cerró filas en torno a la orden de la Casa Rosada de no cambiar el proyecto sancionado por Diputados.

El mismo esquema se repitió ayer. El oficialismo no aceptó ningún cambio al paquete de leyes sancionadas, que incluyó la extensión de los impuestos sobre el precio de venta de los cigarrillos y a los combustibles líquidos para subsidiar el transporte de pasajeros; la suspensión de exenciones en Ganancias; imposición en 305.000 pesos del piso para tributar Bienes Personales, y un régimen de promoción de la producción de motocicletas con autopartes nacionales.

El oficialismo tuvo que soportar que desde la oposición se le recordara que Cristina Kirchner siempre se negó, cuando era senadora, a aprobar la emergencia económica. De hecho, la salteña Sonia Escudero (PJ) recordó que cuando se aprobó por primera vez, en 2002, la actual presidenta había arengado a sus colegas "a que no dejaran avasallar las facultades del Poder Legislativo". El tiempo ha pasado y, después de escaparse del recinto en 2005 para no votar y de haberse negado a firmar su promulgación el año pasado, ahora debió asumir la decisión de pedir la prórroga de la controvertida norma.

El tenor de la delegación de facultades de esta ley es enorme. No sólo faculta al Gobierno a meter mano en el sistema financiero -un resabio de la crisis de 2001 que no fue modificado-, sino que también permite tomar medidas en materia laboral, social y hasta sanitaria. En este último caso, desde la oposición se cuestionó el uso que se le está dando a la ley, como la compra directa de medicamentos e insumos sin licitación pública.

"Estamos en contra de la ley del cheque y la emergencia porque son dos instrumentos que nos alejan en forma total, terminante y absoluta de los compromisos asumidos en la campaña electoral, que es la calidad institucional y la mejora del ingreso en la Argentina", sentenció el socialista Rubén Giustiniani (Santa Fe).

Polémica por la protección de los glaciares

* El kirchnerismo volvió a rechazar ayer, esta vez en el Senado, la ofensiva de la oposición para que el Congreso insista en la ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares, que fue vetada en su totalidad por la presidenta Cristina Kirchner en atención al reclamo de los intereses de explotaciones mineras en varias provincias cordilleranas. A diferencia de lo ocurrido la semana pasada, en este caso el oficialismo del Senado eludió el desafío argumentando que la insistencia debía comenzar en la cámara iniciadora del proyecto, es decir Diputados. Logró así desviar el tema a comisiones y postergarlo, al menos, hasta el año próximo.

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