Prorrogan la devolución del IVA

El beneficio se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2010. Quedan exceptuados los consumos de combustibles y los pagos de los servicios públicos. Siguen excluidas las tarjetas de crédito.

Como viene haciendo en los últimos ocho años, el Gobierno prorrogó por 12 meses más la restitución de cinco puntos del IVA a los consumos que se realicen con tarjetas de débito. La medida no incluirá a las compras de combustibles ni GNC ni al pago de los servicios públicos. Para los consumidores, el ahorro de bolsillo por este concepto es del 4,13 por ciento.

La primera vez que se puso en marcha esta medida fue en 2001. En medio de la peor crisis económica de la historia, Domingo Cavallo ideó el reintegro de la AFIP como forma de mejorar el consumo. En aquel momento no alcanzó para lograr el objetivo en parte también porque sólo unos pocos comercios tenían instalado el dispositivo (posnet) que permite pasar la tarjeta.

En 2003, Roberto Lavagna extendió el beneficio a las tarjetas de crédito, aunque en esos casos la devolución era de tres puntos del IVA en lugar de cinco. Hace dos años, eso cambió y las tarjetas de crédito volvieron a quedar al margen.

El beneficio para el Estado es doble. Si bien por un lado sufre una erogación mensual por los depósitos que la AFIP debe hacer en las cuentas de los consumidores, la ganancia es que con el incentivo a las compras con plásticos se blanquea la economía. El escueto texto publicado ayer en el Boletín Oficial fundamentó que "resulta aconsejable prorrogar su vigencia desde el 1 de enero de 2010 hasta el 31 de diciembre de 2010, ambas fechas inclusive".

Las cámaras empresariales apoyan vehementemente el reintegro de una parte del IVA. Incluso remarcan que son cada vez más los comercios que instalan el posnet para ganar clientela.

Sin embargo, en el pasado, algunas propuestas para extender el beneficio a las compras en efectivo fueron archivados por el Gobierno. La explicación en los despachos oficiales es que en las transacciones en efectivo se complica más el control de las operaciones en negro. Y que, por lo tanto, sería un derroche fiscal ampliar la medida.

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