La propuesta de Fernando Carbajal para el STJ desató una tormenta política

Política: El envío del pliego es visto como inoportuno y hasta inconveniente para la transición política que se vive en la provincia. No obstante algunas senadoras "ultra arturistas" defienden la cuestión y hasta buscan darle una sospechosa celeridad.
La decisión del gobernador Arturo Colombi de enviar al Senado el pliego de su fiscal de estado Fernando Carbajal para ocupar la bacante en el Superior Tribunal de Justicia dejada por el fallecido Eduardo Farizano desató una verdadera tormenta política puertas adentro de la Cámara Alta donde algunos legisladores volvieron a quedar bajo un manto de sospechas por sus apresuramientos para dar aprobación a la postulación.

Es que mas allá de las cuestionables posiciones asumidas por Carbajal en distintos temas, nadie olvida aquella foto en el despacho del gobernador Arturo Colombi el pasado 28 de junio esperando los resultados electorales. En esa imagen que quedó para la posteridad, Carbajal, hoy postulado para ser miembro del máximo órgano de Justicia de la provincia, aparece rodeado de Arturo Colombi, involucrado en varias causas judiciales por hechos de corrupción, Diego Mosquera, preso por hechos de corrupción, Sergio Tressens, el ministro de economía que según se comenta en los pasillos de tribunales quedará salpicado en varias denuncias y el uruguayo Luis Costa Bonino, el consultor uruguayo que estafó a la provincia llevándose millones de dólares a cambio de mentir durante un año con sus pronósticos y predicciones, lo que también lo pondrá en el banquillo de los acusados en las próximas semanas.

Es decir que el actual fiscal de estado, postulado para un sillón en el Superior Tribunal de Justicia, y sin que nadie cuestione sus cualidades profesionales, aparece en esa imagen en una clara adhesión política a un sector que, además será a quienes deberá sin duda juzgar en algún momento. Cierto es que podría apartarse, pero, ¿es seguro decir que cuanto menos no influiría en el fallo de los otros ministros o de algún juez?.

Por otra parte, no son pocos los que recuerdan que cuando la investigación por el manejo de la publicidad oficial comenzó a tomar cuerpo en la Justicia correntina, por carta documento se le reclamó al fiscal de estado, Fernando Carbajal, que en representación y defensa del estado provincial se presentara como querellante cumpliendo su papel de defender los intereses de la provincia que estaban siendo vulnerados a todas luces por, por ejemplo, el cobro de publicidad oficial por parte de alguien cercano al gobierno que manipulaba las facturas de una persona fallecida.

Carbajal, hoy por Europa, no lo hizo. No se presentó a defender los intereses de la provincia seguramente a sabiendas de que los cuatro amigos con los que se fotografió el 28 de junio estaban involucrados, de una u otra manera, en una maniobra fraudulenta que le costó millones al erario público.

Mientras que la mayoría de los senadores considera inconveniente la aprobación y poco oportuno o político el envío del pliego, algunas legisladoras "ultra arturistas" salieron a ensayar una defensa de la propuesta y hasta casi reclamar una aprobación inmediata. Una actitud que no sólo tiñe de sospechas la cuestión sino que demuestra una vez mas como se pretende introducir a la política en el manejo de la Justicia.

Es claro, Arturo Colombi quiere tener a futuro aunque sea una pata dentro de la Justicia para defender su complicada situación legal, más aún después del 10 de diciembre cuando se quede sin fueros y deba comenzar a transitar los pasillos de tribunales como un simple ciudadano mas.

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