Proponen regulaciones para evitar largas colas.

Proponen regulaciones para evitar largas colas.
El concejal del PPR, Daniel Pardo, presentó un proyecto para regular el tiempo de espera en las filas de instituciones públicas y privadas en el que hace especial hincapié en la prioridad para personas con discapacidad, embarazadas y mayores de 70 años.
Según se difundió a través de una gacetilla de prensa, la propuesta se presentó como complemento de las disposiciones provinciales que ya existen en la materia, busca establecer un tiempo máximo de espera para todas las personas de 30 minutos, y una atención prioritaria y adecuada para las embarazadas, las personas con discapacidades y los mayores de 70 años.

La nueva regulación apunta a aquellas instituciones que prestan servicios de cobranzas, impuestos o servicios públicos -nacionales, provinciales o municipales- o, bien de pago de haberes a trabajadores activos, jubilados y pensionados.

"Cuando planteo `atención prioritaria y adecuada´ para la población más vulnerable me refiero a una atención en forma inmediata por parte de los empleados del establecimiento comercial o dependencia municipal. Pero asimismo, deberá proveérsele un asiento durante la espera y el tiempo que dure la gestión a realizar", señaló el concejal quien agregó que "las esperas prolongadas por parte de este sector de la población puede ocasionarles perjuicios a su salud".

De acuerdo al proyecto, todos los establecimientos comerciales, de servicios y las dependencias municipales deberán exhibir un cartel con el texto: "Toda persona tiene derecho a ser atendida en un lapso no mayor a 30 minutos desde que ingresa a este local. Mujeres embarazadas, personas con discapacidades y/o mayores de 70 años deben ser atendidas en forma prioritaria".

El cartel que deberá estar dispuesto verticalmente y tener una dimensión mínima de 30x40 también deberá dar cuenta de que el incumplimiento es una infracción a la normativa provincial y municipal.

"Si el establecimiento en cuestión fuera una dependencia del Estado municipal, y el responsable fuere un empleado municipal, la falta será considerada negligencia en el desempeño de las funciones. En cambio, si el establecimiento en cuestión no fuera una dependencia del Estado Municipal, la infracción será considerada una contravención, aplicándose una multa que, aumentará en caso de reiterarse la infracción, pudiendo alcanzar la baja definitiva en la habilitación comercial", explicó el edil.

Por último, el proyecto determina que los establecimientos comerciales, de servicios y las dependencias municipales deberán contar con un Libro de Registro y uno de Quejas, rubricados por la autoridad municipal, que a su vez deberán estar a disposición de cualquier persona que quiera asentar el horario de ingreso y egreso al local y cualquier tipo de queja u observación.

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