Proponen emitir un bono que "duplicaría" los sueldos

El concejal Oscar Vignatti (PJ) presentó en sociedad una propuesta que -dice- no es un disparate y -asegura- es perfectamente aplicable, porque ya hay ejemplos concretos en otros lugares del mundo. La idea es que el Gobierno Provincial y el Banco de La Pampa emitan una suerte de bono -o títulos, en realidad- por 1.500 millones de pesos, para "duplicar" el sueldo de cada trabajador en blanco. Esos bonos se utilizarían exclusivamente para la compra de alimentos, con la esperanza de que el sueldo "normal", el dinero líquido, se destine a inversiones, ahorros o pago de deudas.
"No pierde nadie y ganamos todos, en diez años tenemos una provincia desarrollada", dice Vignatti. En una década los títulos expirarían y se calcula que la deuda se licuaría por el sólo efecto inflacionario.

"En los últimos diez años se ha dejado la economía en una anarquía total en la que cada cual hace lo que puede. Entonces vamos a terminar todos enjuiciados con todos para obtener algún peso. La solución que vemos es emitir una moneda pampeana que sólo serviría para productos alimenticios en los negocios que adhieran al sistema. Estos títulos serían emitidos por el Banco de La Pampa con respaldo del Gobierno y del Banco Central", precisó.

"La perspicacia y la inteligencia estaría en lo siguiente: si usted gana $ 3.000 de bolsillo le emitirían además $ 3.000 en títulos; su empleador recibiría por los empleados en blanco la misma cantidad en bonos que paga por sueldos líquidos. Con eso compra en el supermercado o en los negocios. Y con el dinero que cobra, puede invertir y planificar; paga la cuota de su casa o la empieza a construir; puede comprar coche o cambiarlo...", enumeró Vignatti.

Progreso

Según Vignatti, a la larga "el bono se licúa solo. Recién a los diez años se podría cambiar en el Banco de La Pampa, pero con la tremenda inflación que hay eso sería $ 10 ó $ 20. Los 1.500 millones de pesos de emisión de bonos significarían desembolsar en diez años unos 150 millones de pesos; es mucho más barato que el dinero mal invertido en planes o asistencias que terminan perjudicando. Démosle a cada trabajador en blanco, a cada persona, esta herramienta. Y va a ver cómo en diez años cada uno de nosotros tendrá un progreso totalmente distinto".

- Usted plantea que nadie pierde, ¿pero qué haría por ejemplo el almacén con los bonos que recibe de cada uno de nosotros?

- Lo que quiera. En principio, se utiliza como moneda de cambio paralela. El despensero recibe los bonos y compra productos. O le puede pagar al gasista que viene a arreglar... A lo mejor hay una traba: alguien que vende productos de otra provincia se niega a aceptar el bono. Entonces se empieza a consumir lo que se produzca acá, entramos en un círculo que facilita una cadena de producción y los que vienen de afuera lo terminan aceptando. Hay una desesperación por tener plata en el bolsillo. Y hay que disponer de eso con tranquilidad... Imagínese con $ 3.000 ó $ 4.000 en el bolsillo sin la urgencia de ir a comprar productos de primera necesidad. Se sienta a planificar con la familia...

- Dicho así parece muy lindo, un mundo color de rosa, ¿pero esto es realmente aplicable?

- En Egipto existe una moneda paralela permanente, las producciones que están haciendo de determinados artículos de venta, por ejemplo papiros. Si usted tiene papiros, va a un restaurante y consume, todo se canjea con eso. Y siempre existió la moneda. Hace unos días el Gobierno Provincial de Córdoba amenazó con emitir bonos del Estado para pagar deuda con los proveedores. Es perfectamente aplicable, pero falta un tema muy importante: la decisión política. Si hay un apoyo generalizado, el Estado se pone a pensar... Es aplicable técnicamente: los bonos de consumo existen en muchos lugares. La situación socioeconómica sería otra, la provincia crecería y hay que ver a quién le interesa eso y a quién le interesa lo otro. Si somos inteligentes, no pierde nadie y ganamos todos.

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