Proponen crear un tribunal de cuentas que controle a Amaya

Dos concejales oficialistas impulsan un nuevo sistema de verificación de los gastos. Viña, concejal opositor, dijo que espera que esta iniciativa no sea una caja más de empleo político para algunos amigos.
La idea de crear un Tribunal de Cuentas municipal en la órbita de la capital para el control de los fondos públicos comenzó a tomar forma en el Concejo Deliberante. Varios concejales oficialistas anunciaron que presentarán un proyecto de ordenanza para ese fin.

La propuesta originaria fue lanzada por el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán, tras la polémica que se abrió por las denuncias de la contadora general, Patricia Beltrán de Salido, contra la intendencia. La funcionaria había pedido la intervención de la entidad que agrupa a los contadores porque -según adujo- hubo usurpación de funciones. Además, en la demanda por escrito, dijo que el intendente, Domingo Amaya, adopta decisiones "en forma dictatorial".

El revuelo comenzó en junio, cuando se decidió declarar el cese de funciones de los auditores fiscales y la remoción de otros. El planteo de la contadora fue analizado en el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas que, a su vez, reclamó explicaciones a la intendencia. Sin embargo, hasta ayer no logró ninguna respuesta oficial, según lo detalló el contador Abelardo García, vicepresidente de la institución.

El propio García, en diálogo con LA GACETA, había señalado en la edición del domingo que era necesario crear un tribunal de cuentas para jerarquizar el control de los gastos. Dijo que la contadora general al ser la persona encargada de controlar al intendente, no puede depender del Departamento Ejecutivo Municipal. En ese sentido, García puso como ejemplo a algunos municipios de Córdoba y de Santa Fe, donde se aplica ese sistema de control.

Ayer, varios concejales oficialistas anunciaron que están dispuestos a presentar -cada uno por su lado- un proyecto de ordenanza para crear un Tribunal de Cuentas municipal. Los ediles José Franco y Teresa Felipe de Heredia ya dieron el puntapié inicial. En ambos casos, se plantea el mismo argumento del colegio de contadores respecto de que no es posible que el intendente y el secretario de Hacienda (Silvio Bellomío) sean a su vez jefe de quien los controla.

"Considero que se deben desdoblar las funciones y que el tribunal de cuentas municipal controle al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante", detalló Franco. "Hago la salvedad de que el Concejo Deliberante rinde cuentas todos los meses a los auditores fiscales y me consta que fue así, porque fui prosecretario administrativo del cuerpo durante 12 años", resaltó.

En tanto que Felipe de Heredia insistió en que la intención es reforzar la transparencia. "La idea es que el municipio rinda cuentas respecto a los ingresos y egresos a los fines de llevar tranquilidad a los vecinos", precisó.

Por su parte, el concejal opositor Claudio Viña (FR) recordó que varias veces se habló de esa idea, pero que nunca se concretó. "Hay que mantener la independencia y espero que esta iniciativa no sea una caja más de empleo político para algunos amigos", señaló.

"Creo que el principal promotor de esta iniciativa es Amaya al demostrar que puede echar manos de la repartición cambiando auditores. Esto habla a las claras de que la contaduría general no cumple la misión para la que fue creada", advirtió.

Mientras tanto, la contadora Beltrán de Salido sigue de licencia médica, por lo que los expedientes deben pasar por las manos del subcontador Armando Varela. Y, en la intendencia, optaron por no responder a las consultas de LA GACETA.

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