El PROperonismo se desperoniza cada día más

Con la intención de recortar la delantera que le lleva Kirchner, Unión-PRO buscará quitarse de encima todo "aroma" peronista para cazar el voto independiente. Durán Barba: 1 - Solá: 0
Unión-PRO resolvió imprimir un giro a su estrategia de campaña para los últimos 20 días antes de las elecciones y, tras desechar una propuesta para acentuar el perfil peronista, enfocará sus esfuerzos publicitarios en los votantes independientes.

El objetivo de la agrupación es discutirle el primer lugar a Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, con la aspiración de convertirse en la tercera fuerza política nacional.

El anuncio del cambio de estrategia lo realizó hoy el justicialista disidente Felipe Solá, quien encabezaba uno de los sectores internos de Unión-PRO que internamente debatían una nueva orientación de los enfoques políticos para producir una polarización con Néstor Kirchner, quien marcha a la vanguardia de la intención de votos en el distrito.

Solá era partidario de peronizar el discurso para recoger a los disconformes del justicialismo con las políticas K, pero la nueva estrategia se orientará a buscar una definición favorable de los independientes.

El nuevo enfoque significa un triunfo de las líneas argumentales del asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien sostiene que el voto cautivo de los partidos sigue perdiendo influencia como motivador de los sufragios y un 70 por ciento del electorado se define con independencia de los jefes partidos y sus estructuras.

Jorge Macri, candidato a diputado provincial y primo del jefe de gobierno porteño, dijo a DyN que respaldaba la nueva orientación porque "los votos que están sin definición todavía son los independientes y podemos ganarlos si hablamos de soluciones contra la inseguridad, la falta de trabajo, a favor del crecimiento de la economía, la educación y la salud".

Según los estudios que maneja Unión PRO, el 30 por ciento del total de los votos permanece cautivo a una determinada orientación partidaria.

A su vez, el 30 se reparte en un 20 por ciento para el Justicialismo y los restantes 10 son dependientes del radicalismo y de otros expresiones políticas.

Durán Barba ha sostenido en reuniones privadas que de los 20 peronistas, unos 15 prefirieron a Kirchner y 5 a Unión-PRO, por lo que ya no queda nada que disputar en esa franja.

Según esta visión, resulta anticuado y fuera de época considerar que el justicialismo tiene un piso de 30 por ciento, porque eso respondía a un ciclo político que terminó con la gran crisis del 2001, e incluso creen que la mayoría de los integrantes del segundo cordón del conurbano son independientes, aún cuando allí resida la mayor lealtad al peronismo.

Los dirigentes opositores pregonan que las encuestas muestran que Kirchner-Scioli tienen un 30 por ciento de intención de votos, con dos o tres puntos de ventaja sobre De Narváez-Solá según el estudio.

El panorama de la provincia se completaría, según los números de Unión PRO, con un 18-19 de la Coalición Cívica de Stolbizer-Alfonsín, 45 de Martín Sabbatella y 3-4 de Luis Patti.

Esos números, aseguran, les dieron la clave de la nueva estrategia para desarrollar en dos tiempos: La primera etapa se orientará a mostrar el contenido de las propuestas políticas de la alianza, para convencer a los votantes de que ellos se verán beneficiados en su calidad de vida si triunfa Unión-PRO.

En este punto creen que la mayoría de la población elige a los candidatos en función de quiénes les aportan soluciones para resolver sus necesidades personales.

Tras descontar que esta breve etapa de quince días les permitirá convencer a muchos indecisos, saldrán a reclamar "el voto útil" de los que se proponen como objetivo central evitar que Kirchner gane en provincia de Buenos Aires, con la consigna "somos los únicos que podemos ganarle".

En Unión PRO estiman que, de resultarles positivas estas jugadas, el acuerdo opositor podría cosechar dos millones de votos en la provincia y alrededor de 600 mil votos en la Capital.

Para potenciar sus posibilidades aseguran que tras los comicios, cualquiera sean los resultados, conformarán un único bloque en la Cámara de Diputados y se ilusionan en conseguir un interbloque con los justicialistas disidentes del centro del país -Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos-. Por lo que sumando los dos, los pondría en el segundo escalón del podio político y a un paso de disputar las presidenciales del 2011. Por ahora, sin embargo, son todavía proyecciones.

Comentá la nota