Los pronósticos para un ciclo que larga con viento en contra.

¿Cuál es la herencia de un año que arrancó prometedor y terminó a los tropezones?.
Esa es quizás la respuesta más sencilla para aquellos economistas, analistas y observadores agudos de la economía argentina, que en cambio no logran encontrar pronósticos certeros sobre lo que transitará el país en 2009, un ciclo que no sólo tiene la impronta política que le imprime un nuevo proceso eleccionario sino además la urgencia de poner blanco sobre negro en torno al real impacto de la crisis internacional en las estructuras de los países emergentes que en los últimos años supieron despegarse del resto y crecer a niveles poco esperados.

La elaboración de pronósticos para el corto plazo si bien es un ejercicio al que muchos esquivan en función de las sorpresas que deparó el espectacular rebote de la Argentina tras la convertibilidad —que echó por tierra más de un guarismo alarmante— es también una práctica a la que muy pocos se resisten, porque en definitiva, permite esbozar un horizonte de propuestas y pararse sobre posiciones ideológicas y políticas claras frente a una realidad tan compleja como a la que están acostumbrados los argentinos.

En este espacio, un grupo de economistas se le animó a 2009 y con conceptos breves y concisos hizo un repaso de lo que quedó de 2008, la mochila que arrastra del ciclo anterior el año que recién arranca y las medidas que debería encarar el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en este nuevo ciclo para evitar la profundización de la recesión que por estos días se convirtió en el dolor de cabeza de los países del primer mundo y, seguramente, lo será en poco tiempo del resto de las economías globales.

Desde reducción de cargas fiscales hasta reproches por la intervención del Estado en la economía y el mercado de capitales, pasando por la necesidad de afianzar su rol de garante de la institucionalidad en cuestiones clave como el empleo, la salud o la distribución de la riqueza, los economistas consultados avanzan sobre sus perspectivas para el año 2009, que en definitiva son las que trazan las líneas del modelo que país que pretenden.

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