Mal pronóstico para el peronismo en Córdoba.

Juez está encaminado a ganar; el Frente para la Victoria va cuarto.
Veloces como el rayo para el humor, los cordobeses ya le han encontrado un mote a la lista del Frente para la Victoria. Le dicen "hotel cinco estrellas: cuartos cómodos y calentitos". La chanza describe a la perfección la situación que vivirán aquí Cristina y Néstor Kirchner dentro de una semana, cuando sus candidatos sufrirán una grave derrota en las elecciones legislativas de medio turno.

En realidad, el cuarto lugar que le auguran al primer candidato a senador de la Casa Rosada, el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, todas las encuestas (las hay y muchas, pero pocos quieren mostrarlas) no hace más que reflejar un fenómeno que viene desde el nacimiento mismo del kirchnerismo en el nivel nacional.

Aquí, Néstor Kirchner fue quinto en 2003, cuando ganó Carlos Menem la primera vuelta electoral. Cristina Kirchner, por otra parte, terminó en 2007 derrotada a manos de Roberto Lavagna. Parece que hay una cuestión de piel entre los cordobeses y el matrimonio presidencial que va más allá del castigo que, en esta elección, se explica en gran parte por el testarudo enfrentamiento de la Casa Rosada con los productores rurales por las retenciones móviles.

El desgaste de aquella pelea también se traslada al gobierno peronista de Juan Schiaretti. Su candidato a senador, el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino (Unión por Córdoba), se debate en una dura lucha por alzarse con el segundo lugar y garantizarle así un poco de estabilidad al oficialismo provincial.

La campaña, con el mandatario provincial a la cabeza, se centra en despegarse del matrimonio Kirchner, al que acusa de discriminar a la provincia por haber apoyado el reclamo de los productores rurales durante la pelea por las retenciones que ocupó buena parte del primer semestre del año pasado.

En este escenario, el principal favorecido es Luis Juez. Verborrágico y extrovertido, el candidato a senador por el Frente Cívico encabeza todos los pronósticos ayudado por la división del peronismo y la fuerte sensación de víctima de fraude que logró instalar tras haber perdido por apenas un 1% (unos 15.000 votos) en septiembre de 2007. En aquella jornada, Schiaretti se quedó con la gobernación al término de una larga noche en la que los resultados del escrutinio tardaron más de 12 horas en conocerse.

Esta historia tiene un cuarto protagonista. Se trata de la UCR, que viene recuperándose desde 2007 y cuando falta una semana para las elecciones se ilusiona con arrebatarle el segundo lugar al PJ. De hacerlo, no sólo ubicaría al tercer senador por la minoría, aspira a ese cargo Ramón Mestre hijo.

Segundo lugar, la incógnita

Es esta pelea por el segundo lugar la gran incógnita de la elección que se resolverá durante esta última semana de campaña proselitista, en la que se espera una caza del voto indeciso, un universo difuso que se ubicaría en el 15% del padrón y que podría volcar cualquier resultado.

Eclipsada por los nombres que compiten en el rubro senadores -varios de los cuales tienen aspiraciones de cara a la gobernación provincial en 2011-, Córdoba también elegirá nueve diputados nacionales.

A la cabeza de la lista del Frente Cívico se ubica Gumersindo Alonso, de quien dicen que Juez trata de esconder por su pasado menemista. Francisco Fortuna (Unión por Córdoba-PJ) y Oscar Aguad (UCR) también tienen asegurado su ingreso en el Congreso de la Nación, en diciembre.

La candidata kirchnerista es la sindicalista docente Carmen Nebreda (Frente para la Victoria), cuyo acceso a la Cámara baja implicaría un triunfo para la Casa Rosada. Para lograrlo debería sacar por lo menos un 10% de los votos que hoy muchos ponen en duda.

Mientras tanto, la campaña proselitista que entra en su etapa final se desarrolla en medio de un cruce indiscriminado de críticas y de reproches entre los candidatos.

Juez no deja títere con cabeza. "El PJ no va dividido, Accastello y Mondino son dos caras de la misma moneda", advierte. A Mestre y Aguad, por otra parte, los acusa de "mezquindad" y de ser "funcionales al kirchnerismo" por haber rechazado un acuerdo electoral para estos comicios.

Mondino sostiene que Juez "fue un pésimo intendente" de la capital cordobesa y cuestiona al kirchnerismo por haber impuesto "un modelo centralista y autoritario" en el país.

Mestre, por otro lado, no se cansa de recordar que Juez fue "un kirchnerista bobo" porque apoyó a la Casa Rosada hasta 2007, cuando perdió la elección a gobernador a manos de Schiaretti. Considera que Mondino "es una persona seria, pero que desconoce los problemas de la provincia" por haber pasado nueve años en la Defensoría del Pueblo de la Nación, en la Capital Federal, y que Accastello "no puede defender los intereses de la provincia siendo candidato kirchnerista".

En medio de tanto estruendo político entre oficialistas y opositores, están 2,4 millones de cordobeses en condiciones de votar que no confían en que las elecciones del domingo sirvan para mejorarles la vida.

Ausentes y aparecidos

* CORDOBA (De un enviado especial).- Estos comicios tienen particularidades: el "gran elector" del peronismo, José Manuel de la Sota, es el "gran ausente" y el controvertido secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, recorre Córdoba como si fuera un candidato más.

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