Pronostican un fuerte aumento de casos de default corporativo.

La crisis global y la recesión local se combinan para generar problemas de pago, advierten analistas.
La falta de crédito por la crisis global y la caída de los ingresos ocasionada por la recesión local se combinaron de forma fatal para que las empresas volvieran a enfrentar problemas agudos para refinanciar sus deudas este año.

Analistas y gerentes de fondos de inversión advirtieron, en diálogo con LA NACION, que las compañías privadas ya comenzaron a pedir paciencia entre sus acreedores por los problemas con la caja.

En este sentido, un informe del abogado Eugenio Bruno, socio del estudio Nicholson & Cano, indica que "el sector privado argentino se está enfrentando al riesgo de nuevos default bajo su deuda financiera".

En particular, recordó: "TGN y La Serenísima ya tienen atrasos en ciertos pagos bajo ciertas obligaciones negociables emitidas en el marco del proceso de reestructuración de deuda anterior [2002-2006, tras la salida de la convertibilidad]".

"Socotherm está renegociando con sus acreedores y Saturno Hogar ha incumplido ciertas obligaciones financieros, mientras que otras empresas, tanto grandes como pymes, se encuentran en una situación financiera comprometida y podrían seguir un camino similar", afirmó Bruno en el reporte.

Sin embargo, aclaró el abogado, a diferencia de 2002 no se prevé un default corporativo generalizado, sino "incumplimientos puntuales".

En el mismo sentido, la consultora AGM sostuvo que "los bonos corporativos argentinos se encuentran entre los más castigados en el universo de mercados emergentes".

Pese a este panorama y a las restricciones del mercado local, según indicó el analista Juan Aguirre de AGM, "empiezan a detectarse oportunidades de inversión".

"Las empresas no tienen problema en los balances, pero no cuentan con financiamiento externo ni interno, y la Anses no se sabe con qué criterios invierte", opinó Aguirre. Frente a este problema, aclaró, los acreedores adoptan diferentes actitudes: "Las compañías grandes siguen teniendo acceso a los bancos, pero sin renovar líneas, y los acreedores de obligaciones negociables están muy atentos a lo que haga la Anses".

Desde una asociación de bancos indicaron que "hay una actitud de paciencia" por parte de las entidades frente a los deudores, sin apuro por ejecutar propiedades.

Naturalmente, los fondos de inversión adoptan una postura más agresiva y comienzan a "sobrevolar" los números de algunas empresas para un eventual aterrizaje.

En ese sentido, el gerente de un importante fondo de inversión señaló que la crisis actual "será igual que 2002 por la caída en el nivel de actividad y peor para reestructurar por la dureza en materia laboral".

Por esta razón, agregó, el contexto ayuda a que "las compañías medianas nacionales con buen management y ánimo para enfrentar otra crisis se queden con firmas que entren en cesación de pagos".

La crisis global, en este caso, puede ayudar, afirmó, "ya que hay multinacionales que se quieren desprender de las filiales en América latina para no tener que desembolsar más dinero o enfrentar un problema político por despidos masivos".

En el momento de apostar por los posibles "ganadores" de este pase de manos, el ejecutivo mencionó los bancos Macro y Comafi, y las empresas Pampa, Arcor, Roemmers. Las firmas de consumo masivo y autopartes se ubicarían entre las "perdedoras", en este caso.

El informe de AGM ratifica este diagnóstico: "A pesar de la desconfianza generalizada sobre los activos argentinos, entendemos que no estamos en presencia de un problema sistémico, por lo que resulta posible encontrar oportunidades particulares de inversión que resultan atractivas para inversores".

Otro experimentado analista de empresas sostuvo que el país "se beneficiará porque pasará en mayo a formar parte de la lista de mercados de frontera en el índice de Morgan Stanley Capital International (MSCI), luego de más de una década de formar parte de los mercados emergentes". Este descenso sería positivo en el corto plazo porque "los fondos que actúan en estos mercados de frontera se interesarán más en la Argentina, que perdió relevancia frente a otros países emergentes como Chile o Brasil". Para más adelante, una vez que se apacigüe la crisis global, ya habrá tiempo para lamentarse por esta baja de categoría.

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