Pronostican que el consumo se desacelerará de a poco en 2009

Los principales especialistas en consumo masivo creen que esta variable crecerá la mitad o menos que en 2008. Pero nadie ve una caída abrupta, como tras la crisis de 2001. En un año electoral, el Gobierno acentuará la política de ingresos.
En 2009, al menos durante los primeros meses, el consumo no va a presentar cambios abruptos respecto del año pasado. Los múltiples estímulos del Gobierno para sostener la demanda de la población -especialmente en un año electoral- van a lograr que la desaceleración de los niveles de compras, afectados por la crisis económica internacional, se desarrolle en forma gradual, estiman los analistas.

Esta es la conclusión principal de los distintos especialistas en consumo masivo consultados por Clarín. El crecimiento del consumo va a ser moderado, de entre el 2% y el 3%, contra 2008 que finalizó con una suba del 5,6%, según los volúmenes medidos por la consultora CCR. "Todavía hay mucha volatilidad en el contexto como para poder tener perspectivas claras", advierten desde la consultora mientras prefieren hablar de un 2009 "difícil y distinto".

En este marco, por ejemplo, una de las precauciones que suelen tomar los consumidores es recortar el presupuesto destinado al entretenimiento y al ocio que le signifique un gasto relevante. A cambio, le dan cabida a los "pequeños gustos" y a todo aquello que vuelva más placentera la vida en el hogar, explica Lila Guerrero, presidenta de la consultora Kitelab.

"El consumidor deja de ir a espectáculos pagos, cines y discotecas y se vuelca nuevamente al entretenimiento dentro del hogar alquilando películas, viendo más televisión, reuniéndose más en familia o con amigos", agrega.

Guillermo Oliveto, de la consultora CCR, explica que "la gente aspira a resignar lo menos posible de la recuperación conseguida en los últimos años. Por ahora sus cambios son más estrategias de "optimización" que de "recorte violento" o "abandono", explica. Ante la necesidad de comenzar a reducir algo los niveles de gasto, ya sea por pérdida de poder adquisitivo, como por la sensación de que este año va a ser más difícil y peor que el pasado, lo que se protege a toda costa son básicamente tres cosas: la escuela privada, la prepaga y todos aquellos bienes que permiten "acceder" a la red social y mantenerse "conectados", señala un informe realizado entre CCR y el IAE, de la Universidad Austral.

A diferencia de la crisis de 2001/2002, cuando el consumidor estaba "abrumado" por la falta de recursos, el actual es -según Oliveto- "recargado": continúa teniendo dinero pero evalúa mucho mejor cómo y dónde gastarlo.

El 2008 fue, entonces, una bisagra del comportamiento del consumo que venía con viento de cola en los últimos cinco años. El momento más crítico, que alejó a la gente de los supermercados y almacenes fue el bimestre marzo-abril, cuando se registró una baja en las ventas del 2% frente a los dos primeros meses del año, según la consultora Latin Panel.

"Si bien el consumo disminuyó a medida que transcurría el año, hoy vemos que la tendencia decreciente es leve", comenta Jose Luis Gradi, director general de la consultora Home Research. El analista establece las claras diferencias entre estos vaivenes respecto de lo que ocurrió en la crisis del 2001. "Entonces, la crisis era totalmente local, nos afectaba directamente, hoy, la situación que se vive en los países del primer mundo impacta de una manera mucho más atenuada en la Argentina".

Oliveto coincide: el consumo, explica, probablemente crezca en 2009 a una tasa que será la mitad que la de 2008, pero habrá un aumento al fin y al cabo.

En este sentido, quien siguen de cerca el pulso del consumo son en promedio más optimistas que los economistas, que hoy en forma mayoritaria proyectan un 2009 recesivo.

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