Pronostican una caída del 40 % en la producción de trigo

Un estudio elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que se sembró algo menos que en el ‘93, año en que se había registrado la menor superficie de los últimos 20 años.
Un informe elaborado por la Guía Estratégica para el Agro, de la Bolsa de Comercio de Rosario, señala que este año la producción de trigo no superará las 10,5 millones de toneladas. Este volumen será un 40 por ciento menor que el año pasado.

“Partiendo de una baja del 23 por ciento en la superficie sembrada y del 16 al 24 por ciento en rindes medios, la producción de trigo podría quedar entre un 36 y un 42 por ciento por debajo de lo obtenido el año pasado”, señala el informe que se difundió ayer en la Bolsa de Comercio.

El estudio destaca que además de la histórica sequía que afecta los campos desde principios de año otros factores que afectaron la producción fueron la falta de inversión, que quebró la tendencia de crecimiento, y la menor fertilización aplicada, que también le está haciendo mella a la producción unitaria.

“En Argentina se sembró algo menos de trigo que en la campaña 1992/1993, cuando se obtuvo la menor producción triguera de los últimos 18 años. En ese período (1992), la producción fue de 9,87 millones de toneladas. En esta campaña, una “sequía histórica”, que se da una vez cada 20 años, dejó en manos de las zonas trigueras del sudeste bonaerense una mayor responsabilidad para que la producción finalice por encima de los 10 millones”, advierten los técnicos del GEA.

Los especialistas consideraron que contrariamente a las condiciones de mayo del 2007, la campaña 2008/09 se iniciaba con una situación de falta de agua que se da “una vez cada 20 años”. Esa diferencia en la condición de “partida” se puede apreciar en los mapas de anomalías de la reserva de agua en el suelo para Argentina. La siembra de trigo se iniciaba, entonces, con serias bajas de “hectareaje” y un moderado a severo ajuste de insumos en el plan triguero.

Estas condiciones adversas se fueron afianzando, dando por resultado las mayores caídas de siembra en las provincias de Córdoba y Santa Fe. La falta de “recargas” en otoño, entre otros factores, redujo la superficie de ambas regiones en un 52 y 44 por ciento, respectivamente.

Las lluvias llegaron tarde y no alcanzaron

Recién en los últimos días de septiembre volvió a llover. Sin embargo, la recuperación de los perfiles se dio con mayor intensidad en el centro de Buenos Aires y en el NEA.

Las lluvias llegaron tarde a gran parte del resto de la zona triguera y no cubrió las necesidades fisiológicas.

Córdoba y Santa Fe, las provincias más golpeadas por los factores mencionados, podrían obtener rindes de 20 y 19 quintales por hectárea, respectivamente. Esto representaría una disminución del 38 y del 46 por ciento, tomando en cuenta los valores de la campaña pasada.

Buenos Aires la provincia que participa con un 57 por ciento de la superficie triguera a nivel nacional es fundamental para evitar que la caída productiva 2008/09 sea mayor. El centro sur bonaerense es el que lleva el peso de la responsabilidad y en donde se dan situaciones bastante heterogéneas. Hasta fines de octubre, la situación marcaba que “Buenos Aires podría no obtener caídas de la envergadura que se darían en el resto del país, pero pueden proyectarse rindes en un rango de 24 a 26,5 quintales. De todas formas, desde fines de octubre en adelante, la situación de reserva de agua sólo ha empeorado, agudizando la necesidad de lluvias”, señala el estudio.

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